Elecciones 23J

La propuesta del PP sobre la bajada de impuestos

El líder popular ha anunciado durante la campaña que bajará el IRPF a las rentas menores de 40.000 euros y suprimirá el gravamen a las grandes fortunas

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. / EP

Agustí Sala

El PP hace bandera de la bajada de impuestos. A la vez que defienden políticas presupuestarias que reduzcan el déficit público anuncian rebajas fiscales: “Las personas saben mejor que nadie a qué dedicar su dinero”, afirman como principio esencial. Además de adecuar la tarifa del IRPF a la inflación, algo que han hecho ya comunidades gobernadas por los populares, y algo rechazado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, se comprometen a bajar este gravamen a las rentas de hastas 40.000 euros, que suponen más del 75% del total de contribuyentes. También se comprometen a suprimir el impuesto a las fortunas de más de tres milloens de euros, creado por el Ejecutivo actual, en principio con carácter temporal.

Pero se trata de una filosofía que tropieza con las recomendaciones de entidades como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que tras las medidas para paliar los efectos de la pandemia recomienda ajustes presupuestarios, sea por la vía de recortar gastos o por la de subir impuestos. En las elecciones de 2011, Mariano Rajoy (PP) ganó prometiendo rebajas de impuestos y una de sus primeras medidas fue subirlos, entre ellos el IRPF y el IVA, argumentando la mala suituación de las finanzas públicas heredada de los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) con un déficit del 9% del PIB. En la siguiente legislatura los bajó.

En la presentación de su último informe económico, el director de EsadeEcPol, Toni Roldán, afirmó que apenas hay margen para bajadas de impuestos en el corto plazo y reclamó un proceso de consolidación fiscal para cumplir con los objetivos de déficit. Y recuerdó incluso que ha recordado el breve mandato de Liz Truss al frente de Reino Unido, con un programa de rebajas de impuestos tan drástico que se la llevó por delante.

Alejandro Esteller-Moré, catedrático de al Universitat de Barcelona (UB), critica que desde el PP se hable de política fiscal “confiscatoria” y reclama ser más “cuidadosos en las expresiones, ya que en ningún caso se exige el 100% de los ingresos. Asegura que los votantes de izquierdas suelen tener la percepción de que la presión fiscal es baja; y los de derechas, que es alta.

Afirma que la Comunidad de Madrid, gobernada por Isabel Díaz Ayuso “ha desintegrado fiscalmente el país”. Y ahora, por ejemplo, el nuevo Ejecutivo popular en la Comunitat Valenciana ya anuncia la supresión de impuestos como el de sucesiones o el de patrimonio. Y recuerda que, pese a la bonanza económica actual, seguimos teniendo un déficit público del 4,2% del PIB. “Si se mantienen los gastos y se reducen los impuestos, el déficit crecerá. Hay un discurso de ineficiencia y duplicidades, pero no pueden ser tan elevadas como para una gran rebaja del déficit”, advierte. 

Recuperación y empleo

El PP asegura que “los impuestos bajos representan un incentivo para la recuperación y el fortalecimiento de la actividad económica, así como para la generación de empleo”. Entre las propuestas se encuentra la reducción de la carga tributaria por la inflación, que los expertos avalan; así como la simplificación del IRPF”, una expresión que, según Esteller-Moré, suele enmascarar una bajada de los tipos.

También defienden reducciones del impuesto de bienes inmuebles (IBI) o las licencias de construcción “para incentivar la actividad económica y la creación de empleo”. A su vez, como más concreto, anuncian que bajarán el IVA de la carne, del pescado y las conservas de manera temporal. 

En todo caso, la presión fiscal en España a pesar de su tendencia al alza, se sitúa en torno a la media de la Unión Europea (UE), con otros socios que están por encima, como Dinamarca, Francia, Italia o Alemania. Y es que, según Esteller-Moré, no es tanto una cuestión de cuánto se paga sino cuántas veces se hace, a distintas administraciones, lo que da la impresión de que se pagan muchos impuestos.