Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

110 años de un periódico

Que la voz de la isla sea escuchada. A eso se reduce gran parte del devenir de Lanzarote durante casi todo el siglo XX. Una isla sin agua y sin recursos, con pocas expectativas de desarrollo, lo fiaba casi todo a conseguir llamar la atención de las autoridades provinciales para que se atendieran las necesidades de la población en sanidad, educación, carreteras o comunicaciones exteriores. Para ello, para que la voz de la isla fuera escuchada, los periódicos han desempeñado un papel estelar. 

Desde su creación en 1911, el periódico LA PROVINCIA ha venido ofreciendo sus páginas para que Lanzarote pudiera expresar sus demandas y contar su propia historia, a veces teñida de curiosas vivencias locales. Entre estas, aún se recuerdan las que plasmó durante años el periodista y corresponsal Guillermo Topham Guito, declarado cronista oficial de Lanzarote en 1997, entre otras razones, porque supo combinar el oficio de informar con la labor de un historiador.  

Hacia fuera, LA PROVINCIA ha sido durante largo tiempo una plataforma de las demandas isleñas. Así, nuestra voz pudo escucharse lejos, alta y clara, allá donde residían los centros de decisión, en Las Palmas de Gran Canaria, y desde la capital de la provincia también pudo llegar a los ministerios en Madrid. Pero, a la vez, hacia dentro y al leer su propio relato, la isla se ha sentido confirmada. ¡Cuántas veces no afloró nuestra autoestima y nos sentimos descubiertos al leer lo que los viajeros escribían sobre Lanzarote y La Graciosa!

Con la democracia, el Estado de las Autonomías, el desarrollo de los medios de comunicación y la evolución tecnológica, la situación actual ha cambiado en profundidad. Permanece, sin embargo, la vieja vocación del periódico de informar sobre el acontecer diario en cada rincón de las cuatro islas orientales, acercando a sus poblaciones y estrechado nuestros lazos comunes. 

La historia del periodismo lanzaroteño y canario está plagada de proyectos informativos que surgieron cargados de buenas intenciones, la mayoría de los cuales sucumbieron en poco tiempo. Lo raro ha sido y es conseguir subsistir y permanecer, algo que, como sucede con los 110 años de vida LA PROVINCIA, sólo se consigue haciendo buen periodismo, a fin de cuentas, la única receta capaz de ganarse el afecto de los lectores y la confianza de los anunciantes.

Compartir el artículo

stats