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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Una apuesta decidida por lo rural

Puede que muchos de los mayores cambios que ha vivido la historia de la humanidad hayan acontecido en el tiempo de vida de este periódico, donde pasamos de una época postrevolución industrial a una progresiva globalización en la que gran parte del planeta está inmersa y que tantos beneficios, como también perjuicios, ha generado.

Los municipios eminentemente rurales como el caso de Tejeda no han sido ajenos a esta vorágine de cambios y de evolución, sin embargo, el proceso ha sido mucho más lento y costoso, incluso en aspectos tan mundanos hoy en día como el agua corriente, la electricidad, el teléfono o las carreteras. Sirva como ejemplo más claro de todo ello, y a propósito de estos 110 años, que a nuestro municipio comenzó a llegar la prensa escrita a finales de los años 70, casi 60 años después de la primera tirada.

Poco a poco, con mucho esfuerzo y voluntad por hacer entender a quienes sólo centraban, y aún todavía siguen centrando, las políticas y recursos en las zonas más pobladas y desarrolladas, que no podemos ni debemos quedarnos atrás, la brecha entre lo urbano y lo rural se va reduciendo a pasos cortos.

Toda esta amalgama de factores y condicionantes han hecho que los pueblos hayan perdido población real de manera gradual, siendo absorbidos, en el caso de nuestra isla, por las zonas costeras, donde el desarrollo del turismo y todo lo que genera a su alrededor vaciaran nuestros campos y dejaran sin relevo el principal motor en antaño del mundo rural, la actividad agrícola y ganadera. El ejemplo más claro de todo esto, en el caso de Tejeda, sin obviar también el descenso de la natalidad de manera general en nuestro país, ha sido el número de alumnos y alumnas matriculadas en el colegio, donde se contaba con más de 300 en los años 80 a los apenas 60 de hoy en día. Antaño llegamos a contar con hasta siete tiendas de aceite y vinagre en el pueblo, más al menos una en varios barrios, el porcentaje de terrenos cultivados era casi el triple que actualmente, los alrededores de las viviendas y barrios, y en el campo de manera general, se mantenían limpios evitando la propagación de incendios, pocas eran las almendras que se quedaban sin apañar y así muchas cosas más que han cambiado en nuestra historia.

Para tratar de revertir esta acuciante despoblación hemos hecho una apuesta decidida por el turismo sostenible alejado de las grandes masas, respetuoso con la naturaleza y con nuestras costumbres y tradiciones. Sin embargo, esto sólo y sólo con nuestro trabajo no es suficiente, las administraciones supramunicipales han de ser también conscientes y proactivas en el fomento de ésta y otras cuestiones, tales como agricultura, ganadería, mejora de las carreteras, acceso a la vivienda o reducción de la brecha digital.

La desgraciada pandemia que aún por desgracia estamos viviendo, provocó que muchos y muchas se refugiaran en pueblos donde las condiciones de vida eran totalmente diferentes a las de la ciudad. Esa ola de ruralismo parece que ha ayudado a la concienciación de que los pueblos siempre estaremos aquí, más aún en los momentos difíciles, donde lo fuerte no es tan fuerte ni lo débil es tan débil. Ojalá se abra una nueva época en la que poco a poco volvamos a ser lo que un día fuimos antaño.

Vaya desde estas líneas nuestra más sincera felicitación y agradecimiento a LA PROVINCIA por estos 110 años en los que ha dado voz a las alegrías, tristezas, noticias y acontecimientos ocurridos en Tejeda, deseando también que esto siga así por mucho tiempo más.

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