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La Provincia - Diario de Las Palmas

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‘La Provincia’, un bien común

«La construcción de confianza entre una marca y sus consumidores es un activo esencial de cualquier compañía»

Sergi Guillot, DIRECTOR GENERAL DE PRENSA IBÉRICA

Un gran número de extraños puede cooperar con éxito si creen en mitos comunes». Nos lo cuenta el historiador Yuval Noah Harari. La creación del lenguaje articulado y la comunicación permitieron al homo sapiens crear realidades inventadas y esta es la clave fundamental para explicar por qué «un simio insignificante» se convirtió en «el amo del planeta». Se inventaron las ciudades, los ejércitos, las leyes, el dinero, los países, las marcas… todos ellos aglutinadores de comunidades que creen en una idea. Ese fue también el origen de LA PROVINCIA, reunir los intereses de Gran Canaria y Las Palmas, y ese sigue siendo su propósito esencial. LA PROVINCIA es, pues, un bien común de todos los canarios.

Con la llegada de Internet ocurre uno de los cambios más trascendentes de todos los que estamos viviendo como la globalización, el cambio climático o el boom demográfico: el ciudadano toma el control de la cadena de comunicación. La información deja de ser propiedad exclusiva de unos pocos y pasa a ser patrimonio compartido con los ciudadanos y la comunidad a la que sirven.

Este cambio, de nuevo, transforma el equilibrio de fuerzas en nuestra sociedad. Los ciudadanos dejan de ser un sujeto pasivo y exigen a las compañías y los gobiernos beneficios que vayan más allá de sus productos o servicios: reclaman beneficios individuales y colectivos. Pero muy pocos medios y muy pocas marcas han entendido este cambio y esto ha generado una profunda desconexión entre las instituciones y la sociedad, una pérdida de confianza en las instituciones y los medios de comunicación. Los ciudadanos esperan que las compañías devuelvan a la sociedad lo que esta les ha dado. Nacen así las empresas, los gobierno y los medios como agentes sociales.

La pandemia ha acelerado este cambio, y, más allá de la transformación digital, nuestro propósito es servir a una comunidad que empodera al ciudadano necesitado de entender el contexto en el que vive para contribuir a crear una sociedad más abierta y democrática.

Estos son nuestros tres compromisos con la sociedad para lograr ese objetivo: explicar las cosas complejas de manera simple, apostar por el progreso y la igualdad, y fortalecer nuestra comunidad a través de la colaboración y la participación. Después de 110 años, el bien común sigue siendo nuestra prioridad.

La construcción de confianza entre una marca y sus consumidores es, hoy más que nunca, un activo esencial de cualquier compañía para el desarrollo de su negocio. Esa confianza se construye a través de la comunicación. Hoy también celebramos la alianza entre LA PROVINCIA y los anunciantes en el desarrollo de la economía canaria.

Los grandes medios de comunicación han sido los grandes aliados de las marcas durante el capitalismo industrial, pero paradójicamente esta alianza tenía un precio alto para la marca: dejar de tener contacto directo con el cliente, con el ciudadano. Esa desconexión ha hecho que, en Europa, solamente el 7% de las marcas sean relevantes para el consumidor. Ahora, después de la revolución digital, este contacto es indispensable para construir capital social y confianza. Y es así como la palabra comunicar recupera su sentido más genuino y etimológico que es, precisamente, compartir.

Diciendo la verdad y produciendo bienes o servicios realmente útiles, podemos crear a nuestro alrededor una comunidad estable de ciudadanos si dialogamos permanentemente y los hacemos sentir plenamente partícipes de nuestra actividad.

Afortunadamente, el mundo digital y la tecnología además de traer retos, traen también oportunidades. La ingeniería y la ciencia de datos nos ofrecen una fuente masiva de información que las personas comparten en la red, y que nos permite saber no solo lo que quieren, sino también dónde, cómo, y cuándo lo quieren.

La tecnología nos permite hoy en día recolectar, guardar, compartir y analizar información y con ella producir contenidos, campañas publicitarias y el desarrollo de servicios personalizados. Pero la verdadera transformación no vendrá de soluciones puramente técnicas, sino de encontrar información relevante entre el caos y el ruido. Debemos pasar de la explotación de datos a dar sentido a los datos. Lo que los americanos llaman pasar del data-mining al data-meaning.

Los medios de comunicación y las empresas tienen la oportunidad de convertir fuentes complejas de información en plataformas y servicios sencillos que respondan a los deseos y necesidades de las personas, mejorando su salud, calidad de vida, felicidad, y sus relaciones con otros y con el mundo. Los que lo logren, crearán un vínculo fuerte con las personas y serán parte de ese 7% de marcas realmente relevante.

La pregunta que debemos hacernos, como plataformas de comunicación, como políticos, como empresarios, como personas y como países es si queremos ser espectadores o actores en este cambio transformativo.

En este contexto, Prensa Ibérica, LA PROVINCIA se convierten en una plataforma tecnológica editorial (para la publicación de contenidos, publicidad y otros servicios como el comercio electrónico) que pone a disposición de los ciudadanos y de las empresas de todos los lugares de España, en particular de Canarias, el conocimiento de los usuarios que interactúan diariamente con todos sus medios de comunicación, en una relación de confianza tejida por la complicidad y capacidad de aglutinar a la comunidad local a la que sirven desde hace hoy 110 años.

Los diarios canarios de Prensa Ibérica no son medios de comunicación masivos, son los nuevos agentes sociales y aliados de las marcas para conectarlos con sus consumidores en un entorno de confianza y a través de las nuevas herramientas que el mundo digital nos ofrece.

En Prensa Ibérica volvemos a los orígenes a través de las nuevas herramientas digitales que democratizan la comunicación con el propósito de servir a la comunidad canaria, a sus ciudadanos, a sus instituciones y a su economía.

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