Suscríbete desde 1,50 €/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Sociedad

La Misión Cristiana Moderna evita que 28 migrantes de pateras duerman en la calle

La iglesia evangélica ofrece su albergue para diez días l Los africanos quedaban a la intemperie por la falta de plazas de acogida en la Isla y la saturación del CIE de Tenerife

Parte del grupo de inmigrantes que han sido alojados en el Albergue de la Misión Cristiana Moderna. fuselli

La falta de espacio para acoger a los inmigrantes que llegan a las costas de Fuerteventura a bordo de pateras y la saturación del único Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Canarias, que está en Hoya Fría, Tenerife, ha obligado a la Misión Cristiana Moderna, iglesia evangélica, a ofrecer sus albergue para acoger a 28 de los africanos de la última arribada a la Isla.

El juez no decretó el ingreso de los africanos en un centro de internamiento, por lo que quedarán en libertad ante la ausencia de convenio con la mayor parte de los países de los que son originarios. En el Albergue de la Misión Cristiana Moderna, donde pueden entrar y salir sin limitaciones, se les proporcionará durante diez días alojamiento, comida y aseo.

El pasado sábado fue detectada una embarcación en las proximidades de la costa majorera. Tras ser conducidos hasta el muelle de Gran Tarajal se contabilizó que a bordo viajaban 30 personas de diferentes nacionalidades: ocho adultos y una menor de Costa de Marfil, nueve de Isla Comores, nueve de Senegal, dos de Guinea Konakri, uno de ellos menor de edad, y uno de Mali. Una de las mujeres estaba embarazada y junto con los otros 27 adultos se halla en el albergue. Los dos menores quedaron bajo la tutela del Cabildo de Fuerteventura.

Los inmigrantes fueron trasladados por agentes de la Guardia Civil desde el muelle sureño hasta la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), que tiene las competencias en materia de extranjería.Tras permanecer 24 horas en las dependencias policiales fueron trasladados de dos en dos en un vehículo zeta hasta el albergue de la comunidad religiosa, cuyos miembros se ofrecieron como voluntarios para atenderlos y acogerlos con las máximas muestras de cariño.

El Pastor de la mencionada congregación religiosa, Ángel Hernández, señaló a este periódico que "la Policía los trajo en dos coches de dos en dos en cada vehículo así que dieron siete viajes. Venían con la atención básica de Cruz Roja que los atiende a pie de playa". "Los hemos recibido y atendido con nuestros voluntarios profesionales en lo más inmediato porque no traían ni zapatos", apuntó.

Tras proporcionarles aseo y ropa, los voluntarios les sirvieron la cena. Luego se fueron a dormir para descansar y poder afrontar el día de entrevistas que les esperaba este martes.

Las asistentes sociales de la Misión Cristiana Moderna comenzaron a media mañana de ayer con las entrevistas individuales de los inmigrantes para buscar soluciones a cada uno. "Estamos atendiéndoles uno a uno para ver si se les puede trasladar a algún lugar, pero está muy difícil porque el Centro de Internamiento de Extranjeros está lleno. No tenemos ninguna obligación de atenderlos, pero lo hacemos por principios cristianos y porque sabemos que si no les recibimos y quedan en las calles sin comida ni lugar donde dormir, terminarán delinquiendo", argumentan.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats