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El amigo de Julio Iglesias

Felipe Carreño se jubila tras haber trabajado durante 46 años en el hotel Tres Islas - Comenzó como mozo de equipaje y fue ascendiendo hasta jefe de Recepción

Felipe Carreño Curbelo, el último día de su jornada laboral en la zona de Recepción del hotel Tres Islas  | | FUSELLI

Felipe Carreño Curbelo, el último día de su jornada laboral en la zona de Recepción del hotel Tres Islas | | FUSELLI

Felipe Carreño trabajó durante 46 años en el hotel Tres Islas, en Corralejo. Accedió a la plantilla como mozo de equipaje y culminó su vida laboral como jefe de Recepción. Es un ejemplo de superación personal y profesional. Atrás deja recuerdos y anécdotas durante tantos años, tanto de clientes fieles como de personajes, entre otros muchos, como Julio Iglesias que junto a su equipo se hospedó hace años en el hotel.

Trabajo, perseverancia y lealtad. Esta trilogía está escrita en la memoria colectiva de los trabajadores del hotel RIU Tres Islas, en la localidad turística de Corralejo, que han sido compañeros de Felipe Carreño Curbelo (La Oliva, 1958). El jefe de Recepción del hotel se jubila tras haber permanecido 46 años al servicio no solo de los miles de clientes que han desfilado durante casi medio siglo por el establecimiento sino también del sector turístico majorero.

No es fácil despedirse de compañeros y amigos tras haber coincidido tanto tiempo en el hotel. Las muestras de cariño y afecto, así como los elogios a su labor profesional y a su continua superación se suceden, porque Felipe Carreño ha dejado una profunda huella. No solo él, sino que la esencia de la familia Carreño Curbelo continúa ligada al establecimiento pues han llegado a coincidir trabajando en el hotel hasta cinco hermanos: Antonio, Felipe, Juan Florencio y Pedro, éste último ya fallecido.

«El tiempo no pasa en balde y me toca jubilarme. Siento un poco de nostalgia, algo de tristeza, pero también de alegría porque me voy con el deber cumplido, con el agradecimiento a la empresa y el cariño de los compañeros y clientes. Soy muy afortunado», asegura Felipe Carreño.

Desembarco con 17 años

La historia de este vecino de Villaverde es sinónimo de superación. Comenzó a trabajar en el hotel en octubre de 1975 con la categoría de fajín o mozo de equipaje. Desde el primer momento comenzó a prepararse para ascender dentro del organigrama de la empresa y poco a poco lo fue consiguiendo.

Tras acceder al puesto de recepcionista lograría culminar su etapa laboral como jefe de Recepción. Además, siempre ha trabajado en el mismo establecimiento hotelero que ha sido gestionado desde que abrió sus puertas, en diciembre de 1974, por las cadenas hoteleras Ibarra, Iberhotel y RIU.

Durante su vida laboral, Felipe ha visto pasar por el hotel a numerosos directores. «Es casi imposible acordarse de todos e incluso algunos han fallecido. Es verdad que recuerdo con especial cariño al primero, el señor Yois, que era de Mallorca y al último, Carmelo Said, pero de todos guardo un enorme recuerdo, pues entré a trabajar en el hotel con tan solo 17 años y siempre sentí el cariño y el respeto tanto de los jefes como de los compañeros», refiere.

Los clientes han formado parte de la vida profesional de Felipe Carreño. «Se llega a formar una empatía entre ellos y los trabajadores, especialmente con quienes son fieles a nuestro destino y a nuestro hotel», comenta. Además, recuerda que conoció a «la familia Ahers, que venían 3 o 4 veces al año a hospedarse en el Tres Islas y ya los tratábamos como de la familia». También tiene en la memoria a «la familia Sucker, que eran clientes fijos». «Hoy llegan al establecimiento varias generaciones de estas familias, bien hijos o nietos y se van encantados no solo con la atención sino con las maravillas de Fuerteventura», añade.

En la memoria de Carreño también se conservan las imágenes de numerosos personajes famosos del mundo de la cultura, el arte o la música que se han hospedado en el hotel.

«Aquí se hospedó Julio Iglesias. Fue en enero de 1985 cuando vino a disfrutar algunos días de descanso junto a todo su equipo. Reservaron un ala del hotel para todo el grupo. Era muy amable con el personal. Conmigo dialogó muchas veces. Hubo una cierta empatía», comenta.

Otro de los recuerdos de los trabajadores del Tres Islas fue el descubrimiento del Dúo Baccara, Maite y María, que actuaban en el hotel para deleitar a los turistas alemanes. «Un día el gerente les comentó que iban a venir unos productores alemanes para verlas actuar. Uno de ellos, llamado León Deane y responsable de RCA Alemania, les propuso viajar a Hamburgo para hacer una prueba. Desde allí saltaron al éxito con el nombre de las Baccara y con la canción Yes sir, I can boogie. Fue el dúo femenino con más discos vendidos en la historia», asegura Felipe Carreño. En el momento en que hizo estas declaraciones María Mendiola, María de Baccara, vivía todavía. Se da la circunstancia de que precisamente este sábado la cantante ha fallecido.

Tras años de progreso en el trabajo, su vida da un nuevo giro con su jubilación. «Ahora tendré mucho más tiempo para la familia y para mis dos grandes aficiones: la pesca, la caza y los amigos, que hasta ahora no he podido dedicarles el tiempo que me hubiera gustado».

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