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El Cabildo elimina con rifles las cabras salvajes tras fracasar las apañadas

La primera batida desde La Aldea a Guayedra acaba con 77 animales - El ganado asilvestrado ponía en peligro las ayudas de la UE para recuperar la flora autóctona

Cadáver de una cabra salvaje abatida en el Valle de Agaete.

Cadáver de una cabra salvaje abatida en el Valle de Agaete.

El Cabildo de Gran Canaria ha iniciado la eliminación de cabras salvajes con disparos de rifle tras fracasar las apañadas que intentaron capturarlas vivas. En una primera batida, desde La Aldea hasta Guayedra, especialistas del Parque Nacional de Doñana mataron a 77 ejemplares de ese ganado asilvestrado, según informó ayer el consejero insular de Medio Ambiente, Juan Manuel Brito, quien explicó que esas cabras ponen en riesgo la repoblación forestal de la Isla y las ayudas de la Unión Europea para recuperar la flora autóctona de la zona de Güigüí.

Brito confirmó que los tres animales que aparecieron muertos en las proximidades del camino real de San Pedro, en el Valle de Agaete, corresponden a esa campaña de control de cabras silvestres. El consejero precisó que los cadáveres son recogidos y trasladados a un vertedero para su incineración, salvo en aquellos casos en que quedan en zonas de difícil o imposible acceso para el personal de Medio Ambiente que se encarga de esa tarea.

El Cabildo grancanario, recordó Brito, también realiza una campaña para la eliminación de la serpiente de California y prepara otra contra los gatos salvajes. En los tres casos, son especies invasoras que ponen en peligro la flora y la fauna autóctona de los espacios naturales protegidos, aunque también existe rechazo a su eliminación por parte de grupos animalistas.

"La Consejería de Medio Ambiente, en base a los instrumentos de gestión de los espacios naturales protegidos y las directrices recogidas en varios Proyectos Life, está llevando a cabo varias actuaciones de control y eliminación de cabras asilvestradas en el ámbito de tres espacios naturales protegidos de la isla, concretamente en la Reserva Natural Integral de Inagua, la Reserva Natural Especial de Güigüí y el Parque Natural de Tamadaba", señala un informe de los técnicos de ese departamento, que añade que "la presencia de un importante número de ganado guanil estaba poniendo en grave riesgo los proyectos de reforestación de la zona, así como la conservación de la flora autóctona".

El problema "era de tal calado", sostiene dicho informe, que "peligraban" los 426.000 euros de financiación europea para el programa Life+ Guguy, que tiene el objetivo de recuperar los bosques endémicos de cedros que poblaban esa zona. La Unión Europea remitió una carta en la que avisaba de que retiraría los fondos si no se tomaban las medidas establecidas por la ley contra la fauna invasora que estaba afectando gravemente a los objetivos del proyecto.

Especies invasoras

Tanto el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de Tamadaba como Plan Director de la Reserva Natural Especial de Güigüí y Plan Director de la Reserva Natural Integral de Inagua establecen la necesidad de adoptar "las medidas necesarias para la erradicación del ganado guanil que influya en los procesos de erosión y la pérdida o daño de ejemplares de la flora autóctona, así como el control de gatos cimarrones y de roedores".

La Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad también establece que las comunidades autónomas, en sus respectivos ámbitos territoriales, podrán establecer Catálogos de Especies Exóticas Invasoras, determinando las prohibiciones y actuaciones suplementarias que se consideren necesarias para su erradicación.

"La peligrosidad que presenta el terreno, con numerosos escarpes, taliscas y riscos, y el riesgo existente para la vida humana, hacían inviable la retirada de las cabras mediante pastores ayudados por perros. Por este motivo el método más efectivo y con menos riesgo debido a la orografía del lugar es la abatida con armas de fuego. Para llevar a cabo la acción se ha contado con una empresa formada por profesionales con amplia experiencia en proyectos en el medio natural y, en concreto, en mejora de hábitats y gestión de poblaciones", señala el informe.

Algunos animales abatidos se han dejado en el terreno para ayudar a la recuperación de varias especies de aves carroñeras que se estaban viendo amenazadas por la escasez de alimento, por lo que este plan de control y eliminación tendrá además efectos muy positivos para la conservación de varias especies amenazadas. Para diseñar el plan de actuación se han tenido en cuenta todos los informes jurídicos así como los científicos y técnicos que señalaban la necesidad de tomar medidas de control del ganado asilvestrado.

Gran Canaria no es la única isla en la que se están tomando medidas para el control del ganado asilvestrado, ya que tanto en Tenerife como en la Gomera se están ejecutando programas similares. En otros archipiélagos, como el de las Islas Galápagos o Hawái, se han ejecutado planes muy similares, ya que el problema de las especies exóticas invasoras es común a casi todos las islas.

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