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Arucas

El club Discarucas da brazadas por la integración

El equipo de natación adaptada de Arucas emprende el camino para consolidar un nuevo modelo de normalización a través del deporte

Arucas aspira a convertirse en la capital de la natación adaptada. El club Discaruas trabaja para consolidar un modelo de integración social de sus deportivas, que le llevará la próxima temporada a una fusión con el otro club del municipio, el Carucagua. De esta forma, estos nadadores cuyo desarrollo se ha visto afectado por algún tipo de discapacidad intelectual, podrán compartir el agua y equipo con el resto de bañistas con una vida normalizada.

Discaruas es el único club de natación adaptada del Norte, en una isla en la que solo están activos otros dos más, que son El Salinas de Santa Lucía y Las Palmas.

El club presidido por David Santana (más conocido por Pipo) se fundó en el año 2009 siguiendo la herencia del Narucas. Y cuenta en estos momentos con once nadadores: Yeray Morales, Saúl Medina, David Cabrera, Valeria Hernández, Keyra Hernández, Jorge Marrero, María Rosa Batista, Villar Martínez, Jesús Fernández, Miguel Henares y Cristian Santana, dirigidos con la entrenadora y secretaria Carmen Maroto, hija del presidente de la Federación Canaria de Natación, José Maroto.

El club tiene su centro de entrenamientos en la piscina de 25 metros del Centro Municipal de Deportes de Arucas, y buena parte de sus componentes proceden de este municipio, aunque también por su particularidad ha atraído a nadadores de Gáldar y Firgas.

El Discarucas entra ahora en una nueva etapa para afianzar la natación local, a pesar de que el municipio cuenta con una escasa tradición en el mundo de la competición. El primer paso se dio hace dos años, cuando los padres cedieron la gestión directa, que supuso la entrada de David Santana a la presidencia, en un intento de que los responsables directos del trabajo cotidiano tomaran las riendas. Y, a partir de la próxima temporada se fusionará con el Carucagua, también de Arucas, lo que permitirá unir las fuerzas de ambos clubes.

"Creo que la integración favorece tanto a los nadadores adaptados como al resto, tanto en convivencia como en valores, que van más allá de la natación", según Carmen Maroto, quien remarca que será un paso más para que sus deportistas sean independientes y autónomos en la vida cotidiana. Los nadadores del club comparten una discapacidad intelectual, desde Síndrome de Down hasta Anoxia (falta de oxígeno en el parto), Cromosoma X frágil, retraso madurativo y limitaciones físicas.

La directiva aspira a crear una entidad que alcance una mayor relevancia en la natación canaria, afianzar los pilares que garanticen su continuidad, y que aúne a todos los nadadores, sin ningún tipo de discriminación. Esta política tuvo su reflejo, por ejemplo, en el reciente campeonato regional de categoría Máster (para mayores de 25 años), donde el club Las Palmas obtuvo gracias también a este refuerzo de nadadores adaptados el primer puesto, tanto en categoría masculina como femenina.

La unión facilitará que muchos de ellos puedan competir con la federación de natación normalizada, tanto en categoría Absoluta como Máster, al mismo tiempo que apoyarles en las travesías de aguas abiertas. Uno de los problemas que tiene ahora la natación adaptada es que apenas tiene competiciones específicas para ellos. En el ámbito local se limita prácticamente a las pruebas que organizan sus propios clubes y, en la nacional, casi se circunscribe a una cita cada año.

En este proceso de integración cuentan con la colaboración de la empresa Laboratorios González Santiago (LGS Análisis), la más importante del sector en Canarias, ya que su filosofía sigue siendo ser un club con un fin social y sin ánimo de lucro.

Los nadadores del Discarucas se han ido ganando un historial de éxitos deportivos. En dos años han acumulado nueve medallas en las competiciones organizadas por la Federación Española de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual (Feddi), en la que se incluyen distintas modalidades, además de las acuáticas, y cuyo próximo Campeonato Nacional será en marzo en la ciudad sevillana de Dos Hermanas.

Entre sus resultados más destacados destacan Saúl Medina, que quedó el segundo en categoría adaptada en la prueba de 1.000 metros en la Travesía de Maspalomas, así como el 18º de la general. Y Valeria Hernández se trajo cinco medallas (una por cada prueba en la que compitió) en el último Campeonato Júnior de España celebrado en Sevilla, además de participar en pruebas de la federación tradicional de natación en su categoría.

Los componentes del Discarucas tienen en estos momentos edades comprendidas entre los 7 y los 36 años. Y entrenan a diario una hora y media, con la misma preparación que puede recibir cualquier nadador de competición, lo que demuestra su compromiso por mejorar su estilo y su fondo físico.

Una de las veteranas en la piscina de Arucas es María Rosa Batista, con Síndrome de Down, que lleva unos 17 años nadando, y que ha sido subcampeona de España.

Una de las grandes esperanzas de futuro es Cristian Santana, que hace apenas un año estaba en el cursillo para aprender a nadar, y que en su estreno en una competición en Tenerife consiguió ya marcas para asistir al próximo Campeonato de España.

Sin embargo, tanto David Santana como Carmen Maroto destacan sobre todo el compromiso de todos ellos en sus entrenamientos. Y, al mismo tiempo, tienen palabras de elogio para Villar Martínez, que empezó en los cursillos y que, tras diagnosticársele con cinco años una leucemia, se ha incorporado tras más de una década a los entrenamientos, una vez superada esta fase de su vida.

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