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Ingenio

‘La Tiendita’ de los sentidos

Rayco Martín emprende con un espacio que fusiona artesanía, alimentos, arte y experiencias

‘La Tiendita’ de los sentidos Juan Castro

Emprender el tiempos de crisis ha sido para Rayco Martín cuanto menos “simpático”, pero lo ha hecho habiéndolo intuido ya hace dos años. “Siempre dije que arrancaría durante una crisis”, afirma. Ha abierto una tienda de productos agroalimentarios y artesanía en el casco de la Villa de Ingenio. 

Una turronera de más de un siglo, una lechera, un calentador de agua, un balancín y hasta una radio de más de 60 años presiden ‘La Tiendita’ de Ingenio, un espacio que desde hace dos semanas abre una ventana a los productos agroalimentarios del municipio y de toda Gran Canaria, a la artesanía, al arte y hasta a las experiencias. El ingeniense Rayco Martín ha configurado un local de apenas 27 metros cuadrados como si fuese una sala de exposiciones que relata la historia pasada y presente de las producciones isleñas y a la que augura un futuro prometedor en la conquista de los cinco sentidos. “Cuando vinculas el producto local con una persona se genera una emoción, y esa sensación se queda para toda la vida”, relata el empresario, de 32 años.

Este emprendedor se hizo hace varias semanas con la adjudicación de la tienda que el Ayuntamiento de Ingenio tiene junto a la oficina de información turística del casco y allí no solo ofrece productos de kilómetro cero, sino también arte y artesanía. “Es una invitación a artistas y artesanos para que se acerquen y tengan la oportunidad de exponerse”, cuenta.

“La vida me ha enseñado que solo nos llevamos lo que experimentamos y yo quiero ofrecer Gran Canaria desde los sentidos”, señala el empresario, que además lanza en esta tienda su propia marca, Siente Gran Canaria. Y tanto ofrece que en su establecimiento cuenta con más de medio centenar de referencias de productos como vinos, vodkas, sales, tabascos, bizcochos, dulces, mieles, cervezas, quesos, zumos, licores, aceites, pañuelos, geles, velas, juguetes, cerámica, complementos y hasta cuadros. Y todos elaborados en Gran Canaria.

La tienda cuenta con más de 50 referencias de productores y artesanos isleños

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Y ha proyectado además una tienda cambiante. “Es un establecimiento dinámico; hoy trabaja conmigo un productor que el mes que viene puede no estar y entra otro”, explica, “cada persona que encuentre cabida para sus productos tendrá su espacio a su debido momento”.

Con ‘La Tiendita’, con cuyo nombre Rayco pretende homenajear a su abuela Josefita González, quien tenía una tienda en el barrio ingeniense de El Sequero, el emprendedor quiere recuperar el consumo local. “Este establecimiento lo veo como un trabajo en equipo gracias a muchos proveedores”, señala, “mi intención era comprar el producto para ayudar a los productores y artesanos locales; es importante trabajar en equipo para promover la economía circular”.

Actividades

Y además pondrá en marcha un circuito de experiencias, porque esta tienda ofrecerá paquetes de experiencias, por ejemplo, de talleres de elaboración de las distintas referencias que vende y que se realizarán directamente con los artesanos y productores en pequeños grupos.

Sus planes para este nuevo espacio de venta al por menor de productos isleños no quedan ahí, porque en su mente está diversificar con otras actividades. Por un lado, quiere que esta tienda de productos locales llegue lo más lejos posible con la venta online a través de su página web, y además facilitar en la medida de lo posible las compras de sus clientes con la adquisición a través de internet y la posterior recogida de la compra directamente desde el coche a través de una de las ventanas de la tienda.

Rayco usará un patio anexo para presentaciones de libro y actuaciones musicales

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Además, aspira a utilizar el patio interior anexo a la tienda como un espacio para la presentación de libros, la actuación de nuevos grupos musicales o la cata de los nuevos productos en los que trabajan los productores.

Para este empresario, que llegó de trabajar en el mundo del turismo en distintas parte del mundo, emprender en medio de una crisis ha sido “simpático”. “Siempre tuve la intuición de que arrancaría cuando hubiese una crisis”, reconoce, “ha sido divertido más que arriesgado”, aunque ha supuesto un esfuerzo extra que nunca le hizo echarse atrás. “De hecho ha sido motivador”, dice”.

Por delante ahora le queda un duro trabajo, pero que Rayco Martín resuelve con una pasión: el contacto con la gente.

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