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El Sureste busca voluntarios para la recogida selectiva de residuos orgánicos en las casas

Los técnicos desarrollan esta experiencia en la Mancomunidad e informan en Playa de Arinaga

Los vecinos de Playa de Arinaga, en el municipio grancanario de Agüimes, han podido recibir durante esta semana toda la información sobre el proyecto pionero en la Mancomunidad del Sureste en relación la recogida selectiva de residuos sólidos generados en la casa de cada uno.

Los técnicos que desarrollan esta experiencia piloto para la Mancomunidad instalaron anteayer jueves y ayer viernes una carpa informativa en el paseo marítimo, en la zona del Soco Negro, con el objetivo de reclutar nuevos voluntarios que deseen sumarse a la iniciativa de implantación del quinto contenedor, el contenedor marrón correspondiente a la fracción orgánica.

Cabe recordar que el sistema de recogida de residuos cuenta en todos los municipios de Gran Canaria con cuatro contenedores correspondientes a las diferentes fracciones: El azul para papel y cartón; el amarillo para latas, briks y envases de plástico; el verde para el vidrio; y el gris para la fracción resto. Gracias al impulso de la Mancomunidad, los tres municipios del Sureste (Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana) son los primeros en incorporar el quinto contenedor, destinado a los restos orgánicos producidos en el hogar.

El sistema, que a comienzos de año se ha ido extendiendo a nuevos núcleos de población, ya cuenta con cerca de 800 domicilios adscritos de 31 barrios diferentes, gracias a una inversión de unos 400.000 euros en 2 camiones y cerca de 200 contenedores específicos para esta fracción. Los tres términos municipales del Sureste contaban en 2020 con una población de 140.152 habitantes, al tiempo que diez años antes, 2010, estaban censadas 125.860 personas.

Implantación

La implantación de este sistema de recogida de residuos sólidos lleva a cabo de forma progresiva, pues requiere de la formación previa de los usuarios con el fin de evitar el vertido de restos impropios, que impedirían el futuro reaprovechamiento como abono agrícola. De ahí que la participación en el proyecto sea voluntaria.

Los vecinos que desean adherirse reciben un kit gratuito compuesto por un recipiente aireado para depositar los residuos orgánicos, un lote de bolsas compostables y una tarjeta magnética, con la que pueden abrir el dispositivo electrónico del que están dotados todos y cada uno de los contenedores marrones.

También reciben un folleto explicativo en el que se recuerda cómo separar correctamente los restos orgánicos producidos en sus casas: pieles de frutas, espinas de pescado, plantas o cáscaras de huevo, entre otros. Los residuos son trasladados al Ecoparque Sur donde se elabora un compost de alta calidad que se distribuye de forma gratuita para la agricultura y el ajardinamiento. El sistema, que ya se encuentra en su segunda fase de desarrollo, está teniendo una gran acogida entre la población.

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