El colapso eléctrico del IES Saulo Torón de Gáldar dejará sin inicio del curso a 750 estudiantes

Educación lleva hace cuatro años sin poner al día la potencia de luz en el instituto

La organización está a medio hacer y se ha llegado a recurrir a usar la luz de un inmueble particular

Entrada al instituto Saulo Torón, de Gáldar.

Entrada al instituto Saulo Torón, de Gáldar. / LP / DLP

Javier Bolaños

Javier Bolaños

El inicio a tiempo del curso escolar está descartado para 750 alumnos de 31 grupos y unos 80 profesores del viejo instituto de enseñanza secundaria (IES) Saulo Torón de Gáldar, previsto oficialmente para el lunes y martes de la próxima semana. La consejería de Educación del Gobierno de Canarias no ha resuelto a tiempo las deficiencias eléctricas que desembocaron con el corte de luz el 10 de julio por la falta de potencia eléctrica, tras repetitivos apaños temporales desde hace cuatro años, cuando la compañía eléctrica llevó a cabo el primer corte del suministro. Y todo, porque el Gobierno de Canarias no quiere hacer muchos gastos en este viejo centro que data de 1969, a la espera que se ponga en marcha el nuevo instituto que se está construyendo desde hace tres años junto a la autovía del norte (GC-2) y el barranco, en un curso escolar todavía sin concretar.

Un cable extendido desde el colegio hasta un inmueble situado en las inmediaciones para salir del paso con el suministro, cortes de luz, unos pocos ordenadores encendidos al mismo tiempo para evitar que se salte la palanca, falta de internet que impide hasta imprimir documentación, ‘hidro’ parado que deja sin agua los baños, la cafetería cerrada, y la directiva del centro teniendo que trabajar con medios personales en sus casas todo el verano para poder agilizar tareas burocráticas, ante la imposibilidad de hacerlo a tiempo en el instituto. Este es parte de los problemas derivados de la falta de potencia eléctrica en un centro público, que ha sobrevivido hasta ahora con 1,5 kilovatios (en una casa normal ronda los cinco y lo normal para este tipo de inmuebles es de unos 30).

Obras de urgencias

La alarma ya saltó el 20 de julio, y solo se resolvió parcialmente para que se pudieran colocar las urnas en las elecciones generales. Pero ahora se abren las aulas y las obras acometidas de urgencia por Educación están sin acabar y el centro no estará listo para el lunes.

La dirección reconoce que tampoco se ha podido completar la organización del nuevo año académico, por lo que todavía cuando se concluyan los trabajos tendrán que pasar días para que todo esté en orden.

La Consejería dio largas al problema a la espera de que se abra el nuevo centro en construcción

El problema ya saltó con el primer corte de Endesa en 2019. Y desde entonces se han ido dando largas al problema para poner al día la instalación eléctrica, ya que Educación evitó gastarse el dinero que realmente haría falta a la espera del futuro instituto, cuyas obras se pusieron en marcha hace tres años y sigue en construcción.

El claustro de profesorado del IES Saulo Torón de Gáldar ha emitido un comunicado en el que «manifestar su preocupación y malestar por la situación en la que se encuentra la infraestructura del Centro. La sistemática dejadez de la Consejería de Educación a lo largo de los años ha desembocado desde principios del mes de julio en el colapso de la red eléctrica, al no haberse realizado las actuaciones pertinentes que dicha instalación requería. La insuficiente potencia eléctrica hace totalmente imposible acometer la actividad laboral de todo el personal del centro en este inicio de curso. Además, queremos dar a conocer las inadecuadas condiciones para la incorporación de nuestro alumnado en el inicio del presente curso académico de conformidad con el calendario escolar». Y solicita «la inmediata solución al problema con el fin de iniciar el curso satisfactoriamente».

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La situación obligó al consejero entrante, Poli Suárez, que visitó el centro este miércoles, a decretar, de emergencia y con una inversión cercana a los 50.000 euros, la ejecución en el menor tiempo posible de los trabajos, para que profesorado y alumnado puedan regresar a las aulas con normalidad.

"Somos conscientes de que el profesorado de este centro lleva muchos años denunciando las deficiencias de las instalaciones. Por eso, decretar de emergencia las obras fue de las primeras medidas que tomamos al llegar a la Consejería y tener conocimiento del problema", declaró Suárez. "Era técnica y humanamente imposible arreglar el problema más rápido de lo que lo hemos hecho y con la garantía de que les permita iniciar y acabar el curso sin más incidencias".