Valsequillo

Tres perras contra el maldito bullying

La 37 edición de la Suelta del Perro Maldito trae por primera vez la presencia de tres perras

Los niños tienen un gran protagonismo y el objetivo del espectáculo es que la gente recapacite

Suelta de 'las perras' Malditas, Valsequillo 2023

Carla Gil Alberiche

La trigésimo séptima edición de la Suelta del Perro Maldito en Valsequillo trajo consigo la temática del bullying, un tema de actualidad que cada vez se salda con más víctimas. Este año, una de las novedades es que en lugar de un Perro Maldito, son tres, interpretadas en este caso por mujeres. «Queríamos homenajear a todas estas personas a través del teatro», confirma Mingo Ávila, director artístico de esta edición.

Tres Perras Malditas que luchan contra la injusticias que ocurren cada día, y más en concreto contra el bullying. Esa ha sido la temática de la trigésimo séptima edición de la Suelta del Perro Maldito en Valsequillo, que anoche congregó a un pueblo entero. El espectáculo comienza contando la historia de un almogarén que con el paso de los años se convierte en ermita, que en la actualidad es la iglesia de San Miguel de Valsequillo. Una niña, en este caso Lucía, sufre bullying y desaparece. Con el tiempo, esa niña regresa para vengarse del sufrimiento que tuvo por parte de los amigos del pueblo. Lo hace en forma de demonio, de Perra Maldita.

Este año, en total, fueron cuatro Perras Malditas las que formaron parte del espectáculo, tres adultas y una niña. En un primer momento, Lucía aparece interpretando a la Perra niña, que es la que está recibiendo ese acoso para más tarde convertirse en adulta. Una ilustración al inicio del espectáculo es la encargada de contar la historia y explicar el por qué desaparece Lucía. A partir de ahí, comienza la historia, que aunque comienza como un cuento infantil, termina siendo una pesadilla.

Con el transcurso de la obra, el público se da cuenta de que una de las Perras Malditas es Lucía, la niña que había recibido el bullying cuando era pequeña y que había desaparecido. Lo que hace es vengarse de todos y crear el mal. Antes de la aparición de las Perras Malditas salen todos los demonios desde todos los puntos de la plaza, representando a los cuatro elementos y encabezados por los zancudos. Esta escena junto al coro y el séquito son el antecedente a la entrada de las tres perras. 

Lucía de mayor, a través de una elipsis del tiempo, se convierte en la Perra Maldita, interpretada por la cantante y actriz Thania Gil, y custodiada por dos Perras más, que son Aradia y Zemunin, realmente Ana Jimenez y Alicia S. Mahmud. Lucía de niña, está interpretada por Sara González.  "Lo que queremos contar es la importancia que sentimos cuando pasa algo injusto y no sabemos como pararlo", comenta Mingo Ávila, director escénico de esta edición. Lucía lo que quiere dar a entender es que ella es así por culpa de los seres humanos, y que son ellos los que ven el bullying y no lo paran, ya sea físico, verbal o psicológico. Una práctica lamentable que todos hacen aunque sea de manera inconsciente, y esa es la lectura que anoche se quiso dar, para que entiendan que el mal son los propios seres humanos.

Novedades

Este año son varias las novedades, y es que además de ser la primera vez que hay tres Perras Malditas, los niños son los grandes protagonistas, jugando un papel fundamental. "Es la lectura que queríamos dar, tristemente hay niños que se han suicidado por esto y nadie lo supo ver", comenta Mingo Ávila. "Queríamos homenajear a todas estas personas a través del teatro, porque nos ayuda a interpretar cosas y como no tenemos la solución queríamos plasmarlo para que la gente lo vea. Es algo que me da rabia e impotencia", sentencia.

Tanto Kilian Betancor como Mingo Ávila han sido los encargados, apoyados por un gran equipo a sus espaldas, de sacar adelante esta problemática, tan presente en la sociedad hoy en día. En 37 ediciones que tiene la Suelta del Perro Maldito en Valsequillo solamentete en tres de ellas ha estado interpretado por una mujer. "Desde el principio tanto Kilian como yo teníamos claro que queríamos que fuera una mujer, y no por reivindicar feminismo, sino por normalizar", asegura Mingo Ávila. Otra de las exigencias que tenían en mente ambos era que la mujer que interpretara el papel de Perra Maldita tenía que cantar.

A la hora de trasladar a los niños la temática de este año, que iría sobre el bullying, Mingo Ávila confiesa que tuvo que tener mucho tacto. "Me reuní con ellos y les dije que íbamos a jugar y a pasarlo bien. Les dije cuál era la historia y que era un tema que me daba rabia y no había podido pararlo nunca", explica. En ese momento, según ha confirmado el director artístico de esta edición, hubo niños a los que se le notó que le cambió la cara, posiblemente porque ellos, en algún momento, lo habían vivido o lo habían hecho, y es que hay miradas que hablan por sí solas. Sin embargo, todos se entregaron. "Los ensayos fueron como un juego, y durante la interpretación ellos eran conscientes de que no nos íbamos a reír de los demás, sino con los demás".

La presencia de Arcángel

En la escena en la que los niños están haciendo el bullying a Lucía, uno de ellos, llamado Iker, interpreta a Arcángel con la misión de transmitir a la víctima que no se vengara de todo lo que estaba viviendo. "Es mejor que lo dejes estar, no te encierres en el odio. Algún día te arrepentirás", le dice.  Cuando Lucía de mayor incita el mal , recorre la plaza mientras interpreta la canción de Bruja. En uno de los momentos, se vuelve a encontrar con Arcángel y ella le dice: "Yo solo era una niña. Me hicieron sufrir. Me asusté y nadie me ayudó. La venganza no sirve de nada, esto nunca va a parar, el mal sigue ahí, nunca descansa". El espectáculo acaba con las tres Perras Malditas descansando en paz. Con la fuerza del Arcángel vemos que las capas de Lucía se van cayendo y se vuelve a ver a la niña que tenía en su interior.

Ambiente previo de la Suelta del Perro Maldito en Valsequillo 2023

T. M. R.

El bullying es un acto que muchas personas realizan en numerosas ocasiones a lo largo de su vida, ya sea de manera consciente o no. Motivo de esto es que durante la reunión en la que informaron a los participantes de qué iba a tratar la temática, muchos adultos derramaron alguna lágrima, conscientes de la importancia del tema. "Necesitamos sacar la rabia a través del espectáculo, y lo que estamos haciendo es que la Perra Maldita sea un reflejo. Otros años hacen críticas a la energía o al cambio climático, pero este año es más directo y el confrontamiento es más real", confiesa Mingo Ávila.

La entrega de todos los participantes, que la gran mayoría son vecinos de Valsequillo, es uno de los aspectos que más impresiona, pues el pueblo ha sido el encargado a través de los años de hacer que esta tradición se mantenga. "No sabemos si este mensaje calará en la sociedad, pero si una persona lo entiende nos damos por satisfechos. Nuestro objetivo no es que la gente salga 'stop bulling', sino que recapacite de lo que han visto", sentencia Mingo Ávila.

Una exhibición de fuegos artificiales finalizó una jornada marcada por la unión de un pueblo que cada 29 de septiembre demuestra que las tradiciones, si se cuidan y se respetan, nunca van a desaparecer.