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Un sucedáneo vikingo para 'guiris'

El varadero de Marina Lanzarote pone al día la embarcación 'Ragnarök', un antiguo pesquero reconvertido en barco para turistas

La embarcación 'Ragnarok', ayer, en el varadero de Marina Lanzarote.

La embarcación 'Ragnarok', ayer, en el varadero de Marina Lanzarote. A. F.

Los vikingos, grandes navegantes y exploradores entre los siglos VII y XI después de Cristo, 'reaparecen' en Arrecife con un imponente navío que no deja indiferente a nadie. Sofía García, vecina de Playa Honda, se preguntaba ayer en tono jocoso mientras se tomaba un café junto a su amiga María Toledo en uno de los locales de restauración del puerto deportivo capitalino si "los vikingos nos van a invadir ahora en pleno verano".

La embarcación Ragnarök domina el varadero de Marina Lanzarote desde hace varios días. En esas instalaciones se lleva a cabo la puesta a punto del barco para destinarlo a pasear turistas en excursiones marítimas en aguas del sur de la isla de Tenerife. Su propietario, un empresario polaco, ha decidido trasladarla hasta Arrecife porque el citado varadero cuenta con la infraestructura idónea que necesita el Ragnarök para trabajar en él fuera del agua y acometer las reparaciones y revisiones necesarias en el casco, el eje de cola y el timón, entre otros elementos. En definitiva, "de lo que se trata es pasarle la ITV", indicó Christian Richaud, trabajador del varadero.

Puerto Calero Marinas instaló en Marina Lanzarote en 2013 la mayor grúa de España para elevar megayates de hasta 820 toneladas de peso. Las características especiales que requiere el varado del Ragnarök únicamente permiten que esas labores se hagan en Marina Lanzarote, explicó Richaud.

El barco fue construido en 1996 en un astillero alemán y se destinó a la pesca en el norte de Europa, pero no tenía el aspecto vikingo que presenta ahora, que fue añadido años después. Su actual dueño lo compró en Estocolmo y su intención es destinarlo a la actividad turística.

El Ragnarök tiene en su próa la cabeza de un dragón, cuya cola sobresale de la popa. De hecho, las embarcaciones bárbaras fueron conocidas como dragones y serpientes por los tipos de adornos que lucían imitando a esos animales desafiando los mares.

La que se encuentra en Arrecife mide 23,49 metros de eslora, tiene una manga de 6,70 metros y un peso de 163 toneladas, inferior a un atunero, que puede llegar a pesar entre 200 y 300 toneladas. El Ragnarök pertenece a la empresa Viking Line S.L. y tiene su base en Los Cristianos, en el sur de Tenerife.

El término Ragnarök significa destino de los dioses y en la mitología nórdica se refiere a la batalla del fin del mundo emprendida entre los dioses, que morirán en la guerra apocalíptica, en la que también se destruirá el universo.

Ahora el Ragnarök se prepara para surcar las aguas tinerfeñas y mostrar las bellezas del mar canario a los visitantes.

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