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Un estudio analizará los azulejos de la Casa Amarilla para evitar más caídas

Dos técnicos de la empresa Tracer analizan desde ayer la fachada de la antigua sede administrativa del Cabildo

Los técnicos, en el andamio colocado ayer. Entre las dos ventanas superiores, una de las zonas sin azulejos.

Los técnicos, en el andamio colocado ayer. Entre las dos ventanas superiores, una de las zonas sin azulejos. D.R.

Dos técnicos de la empresa Tracer, que además supervisan las obras de restauración del Castillo de San José, analizan desde ayer la fachada de la Casa Amarilla (la antigua sede administrativa del Cabildo de Lanzarote que en la actualidad acoge el departamento del Centro de Datos de la corporación y una sala de exposiciones) para tratar de conocer los motivos que han provocado el desprendimiento de los emblemáticos azulejos amarillos. La caída de un importante número de estas baldosas en octubre de 2015 obligó a vallar dos de los laterales del edificio por seguridad.

El técnico de Tracer, Eduardo Mendoza, destaca que el objetivo del estudio será determinar las causas que han producido las patologías que están haciendo que los azulejos de la Casa Amarilla se estén desprendiendo. "Hemos montado unos andamios para poder hacer una oscultación general de todo el perímetro de la fachada y ver que es lo que está sucediendo y por qué ha sucedido. Hay una falta de adherencia de los azulejos al soporte por lo que tenemos que determinar por qué no tiene ese agarre y corregirlo", señala.

En los próximos días se hará un barrido termográfico para ver el alcance de las zonas de desprendimientos y posteriormente se procederá a auscultar prácticamente azulejo por azulejo para ver el número de ellos susceptibles de desprendimiento o que estén deteriorados. Además, se marcarán sobre un plano todas las patologías que se detecten, a la vez que se llevarán a analizar los morteros y los azulejos para determinar qué está sucediendo en el edificio.

Los azulejos que se han perdido o estén deteriorados se procederá a su reposición si se considera necesario para lo que se necesitará que un ceramista reproduzca estos pequeños ladrillos. El edificio mantiene todavía gran parte de los azulejos verdes y ocres de tonos amarillos que son originales y que datan del año 1928.

El actual edificio cuenta con azulejos de al menos tres épocas distintas, ya que en los años 60 del pasado siglo también tuvieron que reponerse otras zonas, fundamentalmente la fachada que da a la calle Inspector Luis Martín por el incendio de un edificio contiguo. Esta obra del ingeniero Jefe del Cabildo, Celestino Pérez de Sala representa un gran valor histórico y arquitectónico no sólo para la ciudad sino para la isla, de tal modo que se le ha dotado con el mayor rango en patrimonio arquitectónico, pues es un Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento.

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