Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Hidramar contrata a rumanos y lusos por la falta de cualificación en Canarias

La empresa de reparaciones navales acude a empleados de fuera para trabajos de soldadura

Astilleros de Tenerife.

Astilleros de Tenerife. LA PROVINCIA / DLP

A pesar de que Canarias cuenta con una tasa de paro del 30,8%, algunas empresas isleñas tienen que acudir al extranjero para poder cubrir sus plantillas, ante la falta de trabajadores cualificados. Este es el caso de Hidramar y de otras empresas como la de la familia Kiessling que también se quejó de la escasa preparación de los canarios. La compañía de reparaciones navales con base en La Luz tuvo que contratar a empleados de Rumanía y Portugal para realizar los trabajos de soldadura de un buque perforador por la carencia de profesionales locales.

El principal problema que se encuentran las empresas es la especialización. El gerente de la sociedad, Ignacio Pérez, afirmó ayer que en las Islas hay trabajadores, pero no tienen la experiencia ni la formación requerida. En el caso de la soldadura, los empleados tienen que estar "muy cualificados". "No vale con tener un título de Formación Profesional, sino que hay que saber inglés y pasar unos exámenes de homologación", agregó. Estas pruebas, que realiza la propia compañía, integran los procesos de cualificacion necesarios para trabajar con las plataformas y los buques perforadores.

Pérez destacó las reparaciones realizadas en el barco de extracción West Tellus, para las que la empresa tuvo que acudir a Portugal y Rumanía para hacer frente a la alta demanda de empleo que exigía adaptar el barco a las exigencias de la petrolera brasileña Petrobras. En esa operación Hidramar aumentó su plantilla de 56 trabajadores a más de un centenar, lo que motivó que tuvieran que contratar a extranjeros, como reseñó Ignacio Pérez.

El gerente de Hidramar consideró que los cursos de formación del Gobierno de Canarias son insuficientes y no permiten cubrir esta demanda debido, principalmente, a que no se certifica a los alumnos. Además, estos, al terminar los estudios, no cuentan con la experiencia necesaria para trabajar en las plataformas. Para mejorar la situación puso como ejemplo los cursos que se realizan en el País Vasco, donde los alumnos trabajan con el material necesario desde las primeras clases.

Ante esta carencia, la empresa incluso evaluó la posibilidad de crear una escuela para formar a los soldadores, aunque posteriormente desestimó esta idea para centrarse en la reparación de buques. La falta de profesionales no se limita únicamente a los soldadores, sino que también se extiende a otras profesiones del sector como los caldereros.

Por otro lado, Hidramar dio a conocer ayer el proyecto que va a materializar en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife después de recibir el pasado viernes la concesión por parte de la Autoridad Portuaria. Para Suárez, los nuevos astilleros, que está previsto que entren en funcionamiento dentro de un año, revitalizarán la reparación de buques en el puerto tinerfeño después de que la compañía Interburgos dejara de operar hace años. En una primera fase, las instalaciones estarán destinadas a la reparación de buques a flote y plataformas. Después, se procederá a una segunda fase en la que se realizarán reformas de barcos en tierra.

El objetivo de Tenerife Shipyards, empresa que gestionará los nuevos astilleros y que está participada por Hidramar, es aumentar la capacidad de reparaciones de plataformas en Canarias ante el incipiente crecimiento de la demanda de las empresas que extraen crudo en el Golfo de Guinea. En este sentido, Pérez aseguró que existe mercado más que suficiente para tener este tipo de instalaciones tanto en Las Palmas como en Santa Cruz de Tenerife. "Tenemos conocimiento de que hasta tres plataformas han pasado de largo al no poder atracar en La Luz" por la falta de espacio para atraques, resaltó Pérez, por lo que el puerto tinerfeño se convertiría en una alternativa para estos buques.

Seis millones de euros

La empresa invertirá seis millones de euros en este proyecto para la creación de un edificio corporativo de tres plantas, otro de almacén y vestuario, y un tercer inmueble para la producción, que contará además con una grúa de 100 toneladas para la manipulación de grandes piezas. En total, Hidramar contará con un espacio de 12.400 metros cuadrados en los que también habrá una zona de atraque de 155 metros.

Asimismo, Ignacio Pérez hizo referencia a las instalaciones que construirán en la parcela de Nivaria en el muelle Reina Sofía del Puerto de La Luz. Estos astilleros, que tendrán 140 metros de atraque, estarán destinados a la reparación de plataforma y la intención de Hidramar es que sean públicos para que también puedan trabajar otras empresas del sector.

Además, el gerente de Hidramar adelantó que continuarán con su lucha por la zona de Granintra, que está previsto que sea concedida en los próximos consejos de administración a Astican. Hidramar ha llevado este caso a los tribunales porque entiende que la compañía presidida por Germán Suárez ostenta un monopolio en La Luz ya que maneja más del 80% de la superficie destinada a las reparaciones navales. Suárez incluso no descartó que Astican retire su idea de trabajar en esta zona a última hora.

Compartir el artículo

stats