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Un patio con lluvia de cascotes

Un vecino denuncia desde hace diez años la caída de piedras desde el muro del paseo de Chil

Imagen de los cascotes caídos en uno de los patios.

Imagen de los cascotes caídos en uno de los patios. ANDRÉS CRUZ

Cuando llueve, en el patio de Manuel Negrín Rodríguez caen más cascotes que agua. Si los chubascos vienen acompañada de viento, salir al patio se convierte en una misión peligrosa. "Si llueve no salgo, porque tengo miedo de que se me caiga un cascote encima y me parta la cabeza. Yo sólo salgo para regar las plantas", explica Negrín, que asegura estar harto de denunciar el problema y de que el Ayuntamiento pase del asunto.

La culpa la tiene el muro de contención del paseo de Chil, una pared hecha a conciencia hace bastantes décadas, pero a alguien se le ocurrió revestirlo con un enfoscado para evitar la caída de las piedras que lo forman. Ha sido precisamente el enfoscado el que ha generado el problema a las viviendas de la planta baja de Juan Carló, número 65, porque los restos de cemento caídos se convierten en una especie de proyectiles que amenazan a los vecinos e inutilizan sus patios.

La primera denuncia, asegura, la puso la comunidad del edificio hace más de diez años. El Ayuntamiento vino y puso una malla para eliminar el peligro, pero hace mucho tiempo que ésta se cayó. Negrín muestra la última denuncia al Ayuntamiento, el 4 de diciembre de 2014, en la que advertía de que la red de protección del muro de mampostería del paseo de Chil "se sigue rompiendo y soltando de sus anclajes, faltando poco tiempo para que caiga y se desmorone contra nuestro patio comunitario. Todo ello se ha agravado durante el último temporal". En el escrito, los vecinos añaden que la rotura de la malla impide recoger "los trozos que se desprenden, estrellándose sobre nuestro patio, debido al agrietamiento progresivo y constante desde que erroneamente se colocó dicho revestimiento". El escrito no tuvo respuesta. Ahora, han vuelto a intentarlo con el nuevo gobierno municipal. Negrín señala que la solución es sencilla. "Sólo hace falta picar el enfoscado y quitarlo, pero ahora nos dicen que tienen que comprobar si el problema lo provoca el muro municipal o el nuestro. Estoy cansado de esos políticos que sólo buscan salir en la tele ", se queja. La edila de Fomento, Inmaculada Medina, reconoció ayer que le corresponde al Ayuntamiento arreglar el problema y aclaró que el muro no corre ningún peligro. "Es verdad que los vecinos llevan muchos años solicitando una intervención", reconoció Medina, que anunció que se va a hacer un proyecto para eliminar los desprendimientos.

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