La bruma producto de la humedad provocada por la subida de las temperaturas a primeras horas de este jueves ha generado imágenes espectaculares. Cerca de la costa, la visibilidad era mínima en Las Palmas de Gran Canaria.

No solo no se veía el Puerto. La Isleta también desapareció de la vista y en muchas zonas, la bruma se internaba por las calles dando una sensación casi siniestra, más propia de Londres que de estas tierras.

En el mar, los barcos hacían sonar las sirenas para entrar y salir del Puerto ante la escasa visibilidad en esas primeras horas de la mañana. A lo largo del día llegará el calor, con temperaturas que podrán superar los 30 grados y una intensa calima, por lo que la Agencia de Meteorología ha elevado el aviso amarillo.

Intensa calima sobre Las Palmas de Gran Canaria

La situación provoca también los primeros días de playa aunque las personas que padezcan asma y los grupos de riesgo deberán tomar medidas para pliar el polvo en suspensión.