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Aniversario De colegio a instituto

Cincuenta años del IES Schamann

El centro, que hoy cuenta con más de 520 alumnos de Secundaria y Bachillerato, fue primero colegio nacional 29 de Abril hasta que en 1999 pasó a ser instituto

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Aniversario IES Schamann

"Donde ahora se levanta el pabellón deportivo y la piscina era tierra, aquí no había nada alrededor; llovía y era un barrizal. Logramos que el 29 de abril de aquel año, como el colegio se llamaba así, nos pusieran picón para la fiesta que organizamos". Francisco Suárez, primer director del IES Schamann -entonces colegio nacional 29 de abril-, recordó ayer cómo era el centro en el que hoy estudian más de 520 escolares de Secundaria y Bachillerato. El instituto celebra este curso escolar su medio siglo de existencia y para celebrarlo recibieron ayer a antiguos docentes y al vicepresidente y consejero de Obras Públicas y Transporte del Gobierno de Canarias, Pedro Rodríguez, y al director territorial de Educación, Juan José Gil Méndez, que inauguraron las nuevas canastas de baloncesto.

Francisco Suárez, ahora jubilado, tenía entonces 24 años y pese a ser docente interino fue nombrado director del nuevo colegio, que en 1977 pasó a ser centro de Enseñanza Secundaria para después, en 1999, denominarse IES Schamann. "Los cuarenta profesores, veinte hombres y veinte mujeres, eran todos interinos. Los alumnos venían de la zona, de Escaleritas y de Las Chumberas. Estos bajaban por un ladera que venía a dar a donde hoy está la piscina. Recuerdo que los niños hicieron la Primera Comunión en la iglesia redonda, que entonces también se había construido", rememoró, mientras comentó que entonces en el barrio, que se urbanizó con bloques de viviendas sociales para albergar a las familias que habían venido del campo a la ciudad para buscarse la vida, había muchas necesidades sociales. Tanto es así que los niños recibían la conocida gota de leche. "Había entonces más de mil niños y todos los días venía la leche pasteurizada, que había que tomarla en el día. Los chicos pagaban una pequeña cantidad por ello, y se le bebían fresquita".

Desde el inicio, las actividades deportivas y culturales se potenciaron en el centro, que llegó a contar con equipos de ajedrez, voleibol, baloncesto, fútbol, lucha canaria y una coral.

Suárez solo estuvo un año en el colegio, que entonces estaba abierto a la calle, pero aquella experiencia permanece aún en su memoria pese al paso del tiempo. "El colegio ha ido a mejor; Dios nos libre si cambiamos a peor, tenemos que ir a mejor siempre", aseguró.

A la fiesta, que terminó con un concierto de Playa Coco, también fue invitado Diego Díaz Espino, primer director que tuvo el centro cuando pasó a ser instituto. "Fue el primer centro de toda España que aplicó las Nuevas Tecnologías, tuvimos pizarras interactivas en todas las aulas. Me envió la consejería para ponerlo en marcha y me enamoré del centro; y dije aquí me quedo hasta que me jubile". Entonces había 800 alumnos de la ESO.

Díaz Espino, jubilado desde hace cinco años, estuvo en el instituto quince. Ayer explicó que, cuando llegó, las infraestructuras del centro dejaban mucho que desear porque el Ayuntamiento dejó de invertir en él sabiendo que iba a pasar a manos de Educación para convertirse en instituto. "Yo decía: ¿cómo hay maestros que puedan soportar la falta de infraestructura que hay en el centro?. Y cuando me incorporé me prometí que en cuatro o cinco años el instituto tenía que ser puntero en toda España. Y, entre todos, lo conseguimos. Yo fui incluso a dar conferencias de cómo se habían instalado las Nuevas Tecnologías en este centro a otros lugares de España".

El ex docente, que siempre ha estado en contacto con el instituto, recopiló a lo largo de sus años de docencia diverso material tecnológico escolar que hoy forma parte de un pequeño museo sobre la educación y las Nuevas Tecnologías que, en su honor, lleva su nombre. También logró durante sus años de dirección montar una imprenta, donde se imprimía el material escolar para resolver las necesidades económicas que tenían los alumnos. "El ambiente entre el profesorado fue siempre maravilloso y siempre estuvo abierto al barrio; estaba abierto por las tardes a los vecinos para hacer actividades culturales", reseñó para indicar qué ha caracterizado durante décadas al centro.

El instituto continúa hoy en día muy conectado con el barrio de Schamann y su entorno -Escaleritas, Las Rehoyas, Las Chumberas, Don Zoilo y Altavista- donde se nutre de escolares. Tanto es así que el centro ha solicitado a Educación la instauración de ciclos formativos relacionados con las Nuevas Tecnologías y otras actividades que puedan dar respuesta a los necesidades sociales y económicos que hay en la zona. Así lo indicó el actual director del IES Schamann, Hermelindo Suárez Quintana; en el cargo desde hace dos, aunque como docente en el mismo lleva 17 años.

Suárez señaló que las necesidades en el barrio, con un alto porcentaje de paro, son muchas y que por eso es tan necesario potenciar la formación y la educación. De ahí que vayan aprovechar el aniversario para traer a personalidades del mundo de la política, la cultura y el deporte para que los chicos puedan departir unos minutos con ellos, como ayer ocurrió con el vicepresidente, al que bombardearon a preguntas relacionadas con los presupuestos y el transporte; entre otros temas. "Los chicos necesitan una referencia que les ayude a sentirse que pertenecen a un barrio que tiene historia, vida cultural; y del que se sientan orgullosos. Muchos tienen baja autoestima por los problemas que tienen a su alrededor y levantarles el ánimo les ayuda a motivarse y a estudiar".

Los alumnos tienen, aunque no lo crean, motivos para sentirse orgullosos ya que en el instituto hay dos aulas enclave, donde 14 alumnos con diversas discapacidades aprenden a desenvolverse en el siglo XXI plenamente integrados en el centro. Y desde hace cuatro el aula de Robótica colabora con la Plataforma Oceánica de Canarias (Plocan) para fomentar la innovación y la investigación entre los jóvenes. En este sentido, el pasado año los estudiantes desarrollaron un robot submarino con mando a distancia que lograron sumergir y, este año, desarrollan un mando que han reconvertido en una placa electrónica con alumnos de Grecia y Estonia dentro del programa Erasmus +, en el que participan.

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