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El fiasco de las ayudas del IBI social

El Tripartito no ha pagado aún parte de las subvenciones de 2016 y ninguna de 2017

De izquierda a derecha, José Miguel Álamo, Ignacio Guerra, Carmen Guerra, Ángel Sabroso, Gustavo Sánchez y Rosa Viera, ayer, en la rueda de prensa. La Provincia / DLP

Las ayudas al pago del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), más conocidas como el IBI social, han resultado un rotundo fracaso cuando se cumplen tres años de su creación, tanto por el escaso número de personas que las han solicitado como por el hecho de que muchos de los que se han acogido a las bonificaciones en las convocatorias de 2016 y 2017 aún no las han podido percibir. El pasado año ni siquiera se convocaron las ayudas, porque en noviembre el Órgano de Gestión Económica cayó en la cuenta de que no se había registrado la retención de crédito prevista. Según los informes de la Intervención y el Órgano de Gestión Económica a los que ha tenido acceso este periódico, el retraso en el cobro de las ayudas están relacionados con problemas de gestión y errores en la tramitación.

El portavoz del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento, Ángel Sabroso, calificó ayer de "fraude social" las ayudas, que fueron impulsadas por el alcalde Augusto Hidalgo en 2015, para contrarrestar las críticas por no acceder a la bajada de un 10% de la contribución y dejarla tal cual. La bonificación del pago del IBI a personas sin recursos, que se anunció como una de las medidas sociales estrella del mandato que pretendía llegar a 30.000 familias se saldó con menos de 10.000 solicitudes. Muchas de estas familias están aún por las ayudas.

Tanto en 2016 como en 2017 se destinaron inicialmente 1,7 millones de euros. En 2016, la cantidad se redujo finalmente a 383.000 euros y buena parte de lo que sobró fue a parar a fiestas, conciertos y actos culturales, pues sólo hubo 6.750 solicitantes, que se quedaron finalmente en 5.218 porque las demás fueron denegadas.

Todavía quedan varios cientos de personas pendientes de cobrar estas ayudas, según los datos que maneja el PP, porque el gobierno local eludió aclarar a este periódico cuantas familias esperan aún a que se les bonifique el IBI de 2016. En 2017, el número de familias que se acogió no llegó ni a la mitad y se cifró en 2.738, de las cuales ninguna ha cobrado a estas alturas las ayudas, porque ni siquiera se han evaluado las solicitudes. La Intervención emitió un informe el 28 de diciembre de 2017 en el que advirtió que no tenía "tiempo material" para proceder a la comprobación de los datos y devolvió el expediente.

Sin convocar

La evolución de las ayudas en 2018 fue a peor porque ni siquiera se convocaron, aunque en el presupuesto se reservó algo más de un millón de euros y pese a que el alcalde aseguró este verano que se mantenía el IBI social, pese al fracaso de la medida.

El pasado 9 de noviembre, Bienestar Social remitió al Órgano de Gestión Presupuestaria el expediente para que emitiera un informe sobre la convocatoria de ayudas. Los técnicos advierten que hay consignado un crédito de 1.59.391 euros, pero no hay documento justificativo de la retención de crédito para esta convocatoria.

El Tripartito mantiene un mutismo absoluto sobre el tema. Nadie del gobierno municipal accedió ayer a aclarar cuantas ayudas quedan por pagar de 2016 y qué pasará con las de 2017 y 2018. Lo único que manifestó un portavoz es que "están revisando los datos" en Economía y Hacienda.

A juicio del concejal popular Ángel Sabroso, el rotundo fracaso del IBI social es "una demostración de que esta subvención era una mera herramienta propagandística, símbolo de una política social de cartón piedra de quienes se presentan como el gobierno de las personas".La no convocatoria en 2018 refleja, según Sabroso, "el nulo interés de PSOE,Podemos y Nueva Canarias" por esta medida.

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