Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Vecinos de María Rivera exigen el fin de los vertidos de aguas fecales

Denuncian que lleva parada 10 años la culminación del alcantarillado del barrio

Vertidos de aguas fecales en los Llanos de María Rivera el pasado domingo.

Los vecinos de los Llanos de María Rivera exigen el fin de los vertidos de aguas fecales que soportan en la calle Laderas del Roque desde hace décadas. Según denuncia a este diario José Hernández García, presidente de la Asociación de Vecinos El Parral, los trabajos para culminar la red de saneamiento del barrio quedaron “a medias hará 10 años”, ante la negativa de un propietario a pasar las tuberías por sus terrenos. Al no estar terminada la obra las alcantarillas rebosan cada dos días, señala, por lo que se forman pequeñas barranqueras y charcos con un olor “insoportable”, especialmente en días soleados y calurosos.

“Exigimos al Ayuntamiento una expropiación por fuerza mayor de esos terrenos, se trata de un servicio básico y de salud pública”, recalca el dirigente vecinal. Según Hernández, una cuba de agua de Emalsa acude a la vía “cada tres días” a sanear el alcantarillado, pero esto lo ve como algo “insuficiente”.

Desde la concejalía de Servicios Públicos señalan que “la obra va a continuar tal y como se comprometió el Ayuntamiento con los vecinos dado que es una actuación de interés general para la zona”. Lo cierto es que, según indican fuentes municipales, el Consistorio no ha podido llegar a un acuerdo con el propietario que se niega a que las tuberías pasen por sus terrenos; de ahí que “lo más previsible”, añaden, es que se inicie un expediente de expropiación.

Mientras tanto, los vecinos de este rincón de las medianías de Las Palmas de Gran Canaria soportan los continuos malos olores que se forman en la vía, según relatan ellos mismos. “Hay quienes baldean con lejía la carretera”, señala Hernández. “El domingo que hizo algo de calor el hedor era insoportable”, apunta el dirigente. Además, en verano asegura que proliferan los mosquitos.

Ante tal situación hay vecinos que incluso han construido pequeños muritos para evitar que las escorrentías lleguen a sus casas, explica Hernández. “Antes vivía aquí una señora mayor que a cada momento venía una ambulancia a buscarla”, señala, “los enfermeros con la camilla tenían que cruzar los charcos de orines ensuciando y salpicando todo, eso no es muy higiénico, precisamente”, matiza el presidente.

Hernández asegura que llevan batallando con esta cuestión “unos 16 o 17 años”. El proyecto para conectar esta carretera a la red de saneamiento de la capital formó parte del paquete de actuaciones del Plan E en la legislatura municipal de Jerónimo Saavedra (2007-2011), pero estos nunca se terminaron por culpa del citado propietario, según explican los vecinos y desde el Ayuntamiento.

Según Hernández, él y varios residentes en este barrio de la periferia capitalina mantuvieron un encuentro con el alcalde, Augusto Hidalgo, “a finales de 2019 y desde entonces no hemos vuelto a saber nada”. El edil David Suárez, de UxGC-CC, señala que han llevado la denuncia de estos vecinos a la Junta de Distrito de Tamaraceite Tenoya San Lorenzo “en repetidas ocasiones, pero siguen mirando para otro lado”.

Compartir el artículo

stats