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Puerto

El siglo de la alta velocidad en el mar

Las embarcaciones rápidas que están a punto de recibir las principales navieras de Canarias se suman a una flota que ha revolucionado el transporte marítimo

El Volcán de Tagoro, en su primera llegada al Puerto de Las Palmas, en 2019. |

El Volcán de Tagoro, en su primera llegada al Puerto de Las Palmas, en 2019. |

Canarias dispondrá de más de diez embarcaciones de alta velocidad prestando servicios regulares de transporte de pasajeros y mercancías antes de que acabe este verano. El atlas de las Islas compuesto por los nombres de la flota de Naviera Armas y Fred. Olsen Express -Tirajana, Bajamar, Tagoro o Betancuria, entre otros- sumará dos nuevos hitos geográficos en los próximos meses con la incorporación del Volcán de Taidía y el Bañaderos Express. Su llegada supone la confirmación del papel adquirido durante las dos últimas décadas por los ferris rápidos, que han transformado el modo en el que los canarios y canarias hacen negocios o se van de vacaciones.

Hasta la llegada de los primeros catamaranes, los únicos barcos de alta velocidad en Canarias eran los jet foil. Su era arrancó en 1980 con la conexión «de centro a centro» entre las dos capitales del Archipiélago en un viaje de 80 minutos que ofrecía a los pasajeros una experiencia similar a la de la aviación comercial, con estaciones marítimas dedicadas y servicios de alimentación o bebidas a bordo.

Un viaje en las princesas de Trasmediterránea era similar a «un coche que circula por una carretera asfaltada con un firme no totalmente liso» -así describía su experiencia el cronista de LA PROVINCIA el 8 de agosto de 1980, tras el viaje inaugural-, aunque la sensación de navegar por un océano de baches no impidió su expansión comercial. La incorporación de nuevas unidades permitió ampliar a Fuerteventura -Morro Jable- la ruta entre Tenerife y Gran Canaria y otra línea rápida comenzó a conectar Los Cristianos con La Gomera. En el año 2000, dos décadas después del comienzo de sus operaciones, los jet foil habían transportado a más de nueve millones de pasajeros entre las dos capitales canarias.

Las líneas rápidas entre Gran Canaria y Tenerife abrieron mercado a muchas firmas en otras islas

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Estos experimentos marítimos de la compañía Boeing comenzaban por entonces a tener los días contados. Pese al avance que habían supuesto en velocidad y nivel de servicios, su capacidad para transportar pasajeros era limitada -unas doscientas personas en cada trayecto- y nula en el caso de las mercancías. Fred. Olsen Express y Naviera Armas, que combinaban ambos tipos de tráfico con sus ferris convencionales, detectaron ese nicho y comenzaron a buscar barcos rápidos para las Islas.

Artículo aparecido en LA PROVINCIA tras el viaje inaugural del Bonanza Express en 1999.

La primera que movió ficha fue la naviera de origen noruego. En abril de 1999 anunció la inminente llegada del Bonanza Express, un barco con una tecnología «comparable en sofisticación a la que lleva la lanzadera Discovery para viajar por el espacio», para la línea entre Agaete y Santa Cruz de Tenerife. La puesta en servicio del primero de los tres catamaranes que llegaron del astillero Incat tuvo lugar en abril de ese año. A partir de entonces, las dos islas capitalinas quedaban unidas en una hora, con cuatro frecuencias diarias, por 2.770 pesetas.

Su capacidad para más de 700 pasajeros y 170 coches marcó la tendencia que acabaría imponiéndose en el transporte interinsular y transformando muchos negocios. La posibilidad de transportar mercancías en una hora -el Bonanza Express tenía 250 metros lineales de carga- permitía «que empresas que tenían sede en las dos Islas pudieran tenerla en una y enviar los camiones a la otra para que volvieran el mismo día», según explicó el director de flota de la naviera, Juan Ignacio Liaño, cuando el catamarán abandonó Canarias el pasado diciembre, tras 20 años de servicio.

El Bonanza Express, poco después de llegar a Canarias en 1999. LP/DLP

Las primeras experiencias con la alta velocidad de Naviera Armas tuvieron lugar esos mismos años. La compañía incorporó en el año 2000 el Volcán de Tauro, el primer ferri rápido que unió Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. El barco, un monocasco construido en Italia con capacidad para 928 pasajeros y 200 vehículos, enlazó las dos capitales durante algunos meses, aunque fue finalmente descartado para el Archipiélago. Armas esperó algunos años antes de volver a apostar por los ferris rápidos.

El tráfico de pasajeros en Morro Jable se ha duplicado durante la última década

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Trasmediterránea, que durante varias décadas había liderado la implantación de la alta velocidad en las Islas, también probó suerte con los catamaranes de alta velocidad en 2004. Posicionó en Canarias el Milenium Dos, otra unidad construida en Incat que permitía viajar «de puerta a puerta con coche», pero el experimento para sustituir a los jet foil solo duró tres meses y fue el anticipo de lo que estaba por venir. En julio de 2005, la naviera decía adiós a las rutas interinsulares, en las que había estado presente casi un siglo, y con su despedida desaparecía también la conexión rápida entre las dos capitales, que no volvería hasta doce años después.

Vehículos abandonando el Milenium Dos tras su primer viaje en 2004. ANDRÉS CRUZ

La flota de embarcaciones rápidas de las Islas aumentó en esos mismos años con el Benchijigua Express de Fred. Olsen. El diseño del segundo mayor trimarán del mundo, con 126 metros de eslora, corrió a cargo del astillero Austal, al que la naviera también ha comisionado sus dos barcos más recientes. Desde entonces une el puerto de Los Cristianos y San Sebastián de la Gomera en 50 minutos, o Los Cristianos y Santa Cruz de La Palma en algo menos de tres horas.

La marcha de Trasmediterránea supuso la pérdida momentánea de conexiones rápidas en el Puerto de Las Palmas, tanto con Tenerife como con Fuerteventura. Fred. Olsen recuperó esta última en 2012 con el Bonanza Express, aunque el gran impulso tuvo lugar en 2018 con la incorporación del Betancuria Express, el mayor catamarán del mundo. La respuesta del público en estos años ha sido rotunda: entre 2009 y 2019, el tráfico anual de pasajeros se duplicó en el puerto de Morro Jable al pasar de 287.186 a 632.058 personas.

El Bañaderos Express, durante su puesta a flote en Filipinas, varias semanas atrás.

Naviera Armas comenzó a incorporar buques rápidos, como el Volcán de Tirajana que cubre la línea entre Tenerife y El Hierro, en la última década. Barcos como el Volcán de Teno o el Villa de Agaete le permitieron recuperar el espíritu del jet foil entre las dos capitales canarias en 2017, para lo que también encargó a Incat el Volcán de Tagoro, que pasó a formar parte de su flota en el verano de 2019.

La naviera aprovechó el viaje inaugural de este catamarán por las Islas para anunciar que en dos años incorporaría otra unidad rápida a su flota. El Volcán de Taidía, cuya puesta a flote está prevista para esta misma semana, reforzará desde este verano la ruta entre Gran Canaria y Tenerife. Idéntico cometido, pero desde Agaete en vez de Las Palmas de Gran Canaria, tendrá el Bañaderos Express que también recibirá Fred. Olsen en fechas inminentes. Veinte años después, la segunda generación de ferris rápidos continuará uniendo el Archipiélago.

Cronología

1980

  • Los jet foil comienzan a unir Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria en 80 minutos. Ofrecen un servicio con la calidad de la aviación comercial, aunque carecen de capacidad de carga.

1999

  • Fred. Olsen Express comienza a unir Agaete y Santa Cruz de Tenerife con un catamarán de alta velocidad, el ‘Bonanza Express’. Por primera vez, las dos islas capitalinas estaban unidas por mar en 60 minutos, lo que permitió a muchas empresas realizar negocios en la otra isla sin necesidad de abrir nuevas sedes. 

2005

  • Trasmediterránea dice adiós a las rutas interinsulares tras intentar sustituir los jet foil por un catamarán de alta velocidad. Ese mismo año, Fred. Olsen incorporó el trimarán ‘Benchijigua Express’, cuyo diseño sirvió como modelo para sus nuevos buques.

2012

  • Fred. Olsen establece una conexión de alta velocidad entre el Puerto de Las Palmas y el de Morro Jable con el mismo barco que había inaugurado la línea rápida entre Agaete y Santa Cruz de Tenerife, el ‘Bonanza Express’. En 2018 fue sustituido por el ‘Betancuria Express’. 

2017

  • Naviera Armas recupera el espíritu del jet foil al inaugurar una ruta rápida entre las dos capitales canarias con el catamarán ‘Volcán de Teno’. El ‘Volcán de Tagoro’, que en esos momentos está siendo construido en el astillero Incat, se incorpora a la línea en 2019.

2021

  • Las flotas rápidas de las dos navieras suman en conjunto más de una decena de unidades. Con pocas semanas de diferencia, Fred. Olsen Express recibirá el ‘Bañaderos Express’ y Naviera Armas, el ‘Volcán de Taidía’. 


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