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Vecinos de Ciudad Jardín se quejan de los cortes de luz y la falta de fibra óptica

Hasta 35 edificios carecen de internet de alta velocidad pese a estar en el centro de la urbe

Calle Rafael Dávila, en Ciudad Jardín, cuyos vecinos carecen de internet de alta velocidad, según han denunciado.

Calle Rafael Dávila, en Ciudad Jardín, cuyos vecinos carecen de internet de alta velocidad, según han denunciado.

Un grupo de vecinos de Ciudad Jardín se encuentran al límite de su paciencia. Una manzana de hasta 35 inmuebles carece, en pleno centro de la ciudad, de internet de alta velocidad, pese a demandarlo a Movistar desde hace una década sin éxito. A esto se le suma el hecho de que muchos de ellos sufren cortes de luz puntuales con demasiada frecuencia en los últimos dos años, que han llegado a ser de hasta seis y siete horas. El último de estos episodios, hace apenas dos meses, les dejó sin luz durante prácticamente todo un día porque las interrupciones se reproducían poco tiempos después de restituir el servicio.

Uno de los vecinos más activos ante los organismos en todo este tiempo ha sido Gonzalo Jorge, que critica lo que considera «un abandono y una tomadura de pelo» por parte de instituciones tanto públicas como privadas en relación a sus problemas. Junto con el resto de propietarios afectados, que conforman la manzana entre Rafael Dávila y León y Castillo, y Ponce Arias y hermanos García Latorre, se han puesto en contacto tanto con Movistar como con Endesa en múltiples ocasiones para tratar de solucionar una situación que tachan de «insostenible».

La interrupción de la electricidad ha sido «constante» en dos años, y Endesa solo «pone parches»

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En lo que respecta a la compañía de telecomunicaciones, llevan pidiendo que instalen la fibra óptica desde hace 10 años, «pero siempre había una excusa». Sin embargo, en los últimos dos, las respuestas han sido «escandalosas», según Gonzalo Jorge. En un primer momento aludieron a la falta de firmas de personas interesadas, para una vez conseguidas 30 de ellas, se excusaran en la falta de una licencia municipal para poder instalar el sistema. Ante el cabreo de estos residentes, Movistar encargó un informe a sus ingenieros para saber por qué no se podía llevar a cabo esta actuación, y concluyó que era posible y que se realizaría entre agosto y septiembre de 2020 y que se podría empezar a contratar en octubre. Sin embargo este mes llegó, y pasó, sin que los vecinos hubieran tenido acceso a la internet de alta velocidad. A finales del año pasado, volvieron a reclamar y esta vez otra persona les comunicó que no se podía realizar sin darles más detalles.

Es por eso que los vecinos contactaron con el delegado de la empresa en Canarias, quien les explicó que el motivo era la falta de presupuesto en 2020 para ejecutarlo, comprometiéndose a que lo haría en 2021. Pero a mes de septiembre, todavía no disponen de fibra óptica en sus hogares y negocios. «Yo he tenido que salir fuera de mi casa para poder contestar a trámites digitales, firmas digitales y demás», aseguró este vecino.

Por otro lado, parte de esta manzana lleva también sufriendo cortes continuos de luz durante los dos últimos años. De hecho, hace alrededor de dos meses hubo varios cortes en dos días: el primero de ellos se produjo entre las 10 de la mañana y las 16:00 horas, pero tras arreglarlo se volvió a interrumpir el servicio a las dos horas, no volviéndose a recuperar hasta las 11 de la noche. Y al día siguiente, a las 9:30 horas, volvió a irse la electricidad en sus viviendas. Esa ha sido la última ocasión hasta la fecha, después de que la empresa arreglara una serie de cables quemados que había en las instalaciones que pasaban por esta manzana. Si bien, muchos de ellos opinan que volverá a suceder porque «solo pusieron un parche, no arreglaron de verdad el problema».

Los residentes critican la «dejadez» del Ayuntamiento en el mantenimiento de las calles del barrio

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La propietaria de un hotel boutique en la calle Rafael Dávila, Marisa González, también lamentó que, pese a pagar sus impuestos, se sienten «súper abandonados». «Estamos pateando los organismos y nos encontramos solamente con muros», agregó con pesar. Su caso es especialmente sangrante porque no puede ofrecer el mejor servicio posible a sus huéspedes en temas tan importantes como la electricidad o el acceso a Internet. Por ello, afirmó, no pueden seguir permitiendo que Movistar «no nos haga caso» y «Endesa nos toree».

Además de esto, también criticaron la falta de mantenimiento por parte del Ayuntamiento capitalino en sus calles, en las que falta limpieza y en las que la fumigación para evitar las ratas hacen aflorar cucarachas sin que nadie haga algo para remediarlo. Gonzalo Jorge señaló que la dejación es tal «que hasta los vecinos estamos limpiando las aceras algunas veces por semana». Una realidad, concluyó Marisa González, que les «agota y produce un profundo malestar».

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