Conseguir, lograr y preservar que los ciudadanos tengan una piel saludable. Ese es el principal objetivo de la Fundación Piel Sana, una entidad sin ánimo de lucro que nació en 2007 en el seno de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Con la misión de promover hábitos de vida beneficiosos para el cuerpo, su actividad se centra en la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades dermatológicas. Las Palmas de Gran Canaria, reconocida como ciudad dermosaludable en 2016, entregará a la asociación la Medalla de Oro por su implicación en esta labor sanitaria.

«Con el reconocimiento de 2016 firmamos un contrato moral entre las instituciones y la Fundación para llevar a cabo acciones a favor de la salud de la piel», apunta Leopoldo Borrego Hernando, presidente de la sección de la AEDV en Canarias. La declaración de Las Palmas de Gran Canaria como ciudad dermosaludable, pionera en el estado español, es una acción que se ha replicado posteriormente en distintas ciudades a nivel nacional, como pueden ser Málaga o Sevilla. La idea es, en definitiva, «promover hábitos de vida saludables», según recalcan los dermatólogos.

Gracias a esta colaboración entre médicos y administración local, la ciudad ha acogido en ocho ocasiones la Feria de la Salud en la Piel en el paseo de Las Canteras. Una cita anual que congrega a expertos en la materia. Charlas y actividades conforman los diferentes encuentros que han promovido en los últimos años. «Se trata de enseñar buenos hábitos y transmitir valores de una forma lúdica», detalla Borrego. El encuentro lleva interrumpido desde 2019 por culpa de la pandemia, pero espera retomarlo en breve.

«Con paneles de fotoprotección en los parques se reduce un 30% la exposición solar en los niños»

La labor preventiva que están llevando a cabo en la capital no se queda ahí. En estas semanas de junio los miembros de la Fundación aprovechan la recta final del curso escolar para impartir charlas en los colegios a niños de diferentes edades. «Enseñamos la importancia de lavarse las manos en el contexto covid en el que estamos, pero después a utilizar cremas para evitar la dermatitis», señala Borrego. 

Y es que centran sus esfuerzos en concienciar a las nuevas generaciones. De hecho, han llegado a un acuerdo con el Consistorio para que este coloque paneles de fotoprotección en parques infantiles, también en zonas deportivas al aire libre. Por el momento, han empezado por La Paterna y el Parque Blanco. «Con esto reduces el 30% de la radiación solar a la que se expone un niño», apunta el dermatólogo; «al final es un compromiso para que los niños se acostumbren a crear hábitos y aprendan a hacer ejercicios a la sombra».

¿Por qué la piel? «Se trata de un órgano externo, muy extenso, que permite un diagnóstico precoz», concluye el dermatólogo Agustín Viera, uno de los impulsores de la Fundación Piel Sana en la capital grancanaria, «por eso tenemos la capacidad de ser precisos, la piel refleja nuestros hábitos». 

La Fundación nació así para inculcar valores en esta materia y como una herramienta a disposición de los ciudadanos, indica Viera, «a quien consultar cualquier duda sobre problemas de la piel o del pelo». Otro de sus objetivos sería «generar conocimiento» mediante una labor pedagógica, «acercarnos con un proyecto a la ciudadanía y mostrarle la influencia en la piel de su estilo de vida, el estrés, la alimentación o las condiciones ambientales de dónde viven».

Patologías más frecuentes

Entre las patologías más frecuentes en la población, en niños destaca la dermatitis atópica; en adolescentes las pieles grasas y el acné; en los adultos la prevención del cáncer de piel, soriasis, eccemas y alopecia; y ya en mayores, el fotoenvejecimiento y los distintos tipos de cáncer de piel, donde se vuelven normales en una de cada dos personas. Con respecto a esta última patología, «cada vez hay más entre personas más jóvenes y aparecen desde mucho antes», hasta tal punto que surgen en una de cada dos personas mayores, «se considera casi una epidemia». 

Los dermatólogos invitan a «explorar a menudo la piel» en busca de cambios de forma y color

Viera resalta en este sentido «la suerte» que tienen los dermatólogos para hacer un diagnóstico precoz de estas enfermedades al ser la piel un órgano externo. De ahí que invite a la población a «explorar a menudo su piel» en busca de cambios de formas, color, bultos, manchas. Y es que el dermatólogo describe este órgano como «vivo y sujeto a múltiples cambios y por ello muy dinámico». De ahí que la Fundación haga hincapié dentro de su labor didáctica tanto en encuentros como las ferias o a través de sus redes digitales. Algo que se obtiene con el «empoderamiento del individuo» y potenciando un estilo de vida saludable.

Comer sano, evitar hábitos nocivos como el consumo de alcohol y tabaco, hacer ejercicio y reducir la exposición solar intensa son algunos de los consejos básicos que da Borrego. Aunque, reconoce, no es algo tan sencillo, de ahí que sea tan necesaria la labor que hacen con la ciudadanía mediante el fomento de la «cultura de la salud».

La Medalla de Oro, aseguran, viene a reafirmar este compromiso. Los dermatólogos destacan que este reconocimiento vino dado por el esfuerzo de la capital a la hora de comunicar a la población unos hábitos de vida saludables, el interés de desarrollar conocimientos al respecto y por la implicación de la clase política, «más allá de ideologías». Actualmente, la Fundación cuenta con más de 2.800 miembros a nivel nacional.

«Una piel sana, para los dermatólogos, es nuestro deseo; es nuestra misión», resalta Viera. La sección canaria de la Fundación, dependiente de la AEDV, recogerá así la distinción el próximo 23 de junio; por su implicación a la hora de fomentar hábitos de vida saludables para «mejorar la calidad de vida de las personas», precisa Borrego.