Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Sólo 68 de 500 locales piden permiso para regularizar las terrazas exprés

El Ayuntamiento ha autorizado ocho y rechazado 23 y evalúa el resto de solicitudes. El próximo 4 de julio se precintarán las que se mantienen abiertas

Terraza exprés en la capital grancanaria Juan Castro

Sólo 68 locales de ocio de los cerca de 500 que instalaron terrazas exprés para escapar a las restricciones del covid han solicitado al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria su regularización para poder mantenerlas abiertas, cuando falta menos de una semana para que venza el plazo establecido por el consistorio para empezar a retirar las mesas y sillas que no se ajustan a la normativa.

Según los datos facilitados por el concejal de Urbanismo, Javier Doreste, de las cerca de 70 solicitudes que han tramitado los empresarios, el Ayuntamiento sólo ha autorizado ocho y ha rechazado 23.

El resto están siendo analizadas por el servicio de Actividades, entre ellas alrededor de catorce que ocupan plazas de aparcamiento. En este último caso se ha solicitado un informe del departamento de Movilidad que garantice que la terraza no afecta a la seguridad de los usuarios, debido a la cercanía del tráfico de vehículos.

El próximo viernes 1 de julio vence el plazo establecido por el Ayuntamiento para retirar las terrazas exprés, por lo que los funcionarios municipales comenzarán a precintar las que no tienen permiso a partir del próximo 4 de julio, fecha en la que todas las que carecen de permiso deberán desaparecer.

Así lo indicó Javier Doreste, quien constató que «no se ha producido la avalancha» de peticiones de regularización «que se esperaba». Se calcula que en la actualidad hay unas 1.200 terrazas en la ciudad, de las cuales unas 500 florecieron desde que se declaró la pandemia. Doreste maneja las cifras del estudio que hizo la Policía Local, según el cual la ciudad tenía unas 700 terrazas legalizadas o en trámite de legalización antes del covid y ahora hay unas 1.090, lo que arroja un incremento de cerca de 400.

Doreste señaló que todavía queda casi una semana para presentar solicitudes de autorización, aunque «el plazo para solicitar autorización para una terraza nunca cierra», y subrayó que se están dando casos en los que son los propios hosteleros los que las están retirando por propia iniciativa. Es el caso, por ejemplo, de dos locales de la calle Canalejas, que hace unas semanas retiraron las mesas y sillas que habían colocado en la calle durante la pandemia, «tras enviarle una notificación diciéndoles que tenían un montón de quejas de los vecinos».

El concejal justificó el rechazo a la mayoría de las solicitudes porque no cumplen las leyes de accesibilidad. «El próximo 4 de julio», informó, «se empezará a precintar con calma, porque lo que queremos es que las retiren de forma voluntaria. Se advierte de que la terraza no se ajusta a la norma y se les insta a cerrar».

«La situación», consideró, «se va ajustando poco a poco. Creo que haber hablado con las asociaciones de empresarios ha funcionado, aunque todavía quedan por solucionar los problemas» que hay en las calles que sufren saturación de terrazas.

Terraza abandonada

Otro problema con el que se ha encontrado el consistorio es el caso de un local de Guanarteme, que ha clausurado el negocio, y ha dejado todos los materiales de la terraza tirados en la calle.

El decreto de regularización de terrazas aprobado el pasado mes de mayo establecía dos meses de plazo para retirar las terrazas. En palabras de Doreste, el decreto no implicaba ningún tipo de legalización. «El decreto se aprobó para eliminar obstáculos burocráticos, porque las normas para regularizar las terrazas siguen siendo las mismas. La única diferencia es que ahora se contempla la posibilidad de ocupar una anterior plaza de aparcamiento, para lo que hay que aportar un informe que garantice que no afecta a la seguridad vial», señaló.

Según el edil, el decreto no hace más que dar cumplimiento a la modificación puntual de la ordenanza de terrazas, que se aprobó en el pleno municipal de marzo pasado, para agilizar la concesión de licencias y eliminar la norma que exigía la distribución previa de las mesas y sillas para proceder a la instalación. A partir de ahora, añadió el responsable de Urbanismo, se va a comenzar a regularizar la situación de las calles que tienen saturación de terrazas, como es el caso de Cano, Ruiz de Alda, Joaquín Costa, la plazoleta de Los Betancores e Isla de Cuba. Esta regularización se ha ido retrasando, aclaró, por los problemas que generó el covid con la restricción de aforos y no agravar aquella situación. El Ayuntamiento ha elaborado también un censo para saber el número exacto de terrazas que hay. «Queremos saber cuantas de las 1.090 que censó la Policía Local han sobrevivido», dijo.

Compartir el artículo

stats