Un carril en cada sentido entre El Sebadal y la Avenida Marítima: las claves del futuro túnel de Belén María

El Gobierno de Canarias aprueba una inversión de 40 millones para soterrar el tráfico de entrada y salida a El Sebadal

Las obras comenzarán este año

Jacobo Corujeira

Jacobo Corujeira

El Gobierno de Canarias puso en marcha este jueves la maquinaria administrativa para llevar a cabo el soterramiento de la rotonda de Belén María, una obra fundamental para descongestionar el tráfico de la GC-1 a su paso por el Puerto de Las Palmas. El Consejo de Gobierno aprobó una inversión de 40 millones con el objetivo de que la construcción pueda arrancar este mismo otoño. Por delante, 29 meses de ejecución que deben desatascar uno de los principales agujeros negros de la movilidad en Las Palmas de Gran Canaria.

La autorización recibida por la Consejería de Obras Públicas, Transportes y Vivienda permite iniciar el expediente de licitación al departamento que dirige en funciones Sebastián Franquis. La obra tiene un presupuesto base de 36.450.967 euros, a los que hay que sumar un 10 % (en total, 3,6 millones) para la certificación final de las obras. El ejecutivo autonómico calcula que el expediente estará listo para recibir ofertas este verano y cuenta con empezar las obras antes de que concluya este año, con un plazo de ejecución estimado en 29 meses. De cumplirse el calendario establecido por el Gobierno de Canarias, los vehículos podrán circular por el nuevo túnel a lo largo del año 2026.

El diseño del túnel y el nuevo enlace es fruto de los estudios de tráfico realizados en los últimos años. Los técnicos de Obras Públicas han analizado los distintos flujos que confluyen en Belén María para detectar aquellos que generan mayor conflicto en la movilidad urbana. La rotonda, construida cuando se ejecutó este tramo de la Avenida Marítima, soporta el tráfico portuario, el de la zona industrial y el de vehículos particulares que entran o salen de las zonas residenciales de La Isleta

El monumento a la joven fallecida en una manifestación en 1980 será retirado temporalmente

De la Avenida a La Isleta y del Puerto a la Avenida

Existen, de hecho, dos confluencias que fueron tenidas en cuenta a la hora de redactar el proyecto: por un lado, la de los tráficos con sentido Avenida Marítima-Isleta, El Sebadal-Avenida Marítima y Puerto-Avenida Marítima. Por otro, se ha tenido en consideración a los vehículos que se mueven del Puerto a la Avenida Marítima y los que lo hacen entre la GC-1 y El Sebadal.  

Con los datos de circulación sobre la mesa, la Consejería ha optado por soterrar este último enlace, manteniendo el resto en superficie. De este modo, argumentan, los tráficos con origen o destino en el polígono industrial contiguo a La Luz no se mezclarán con aquellos vehículos de grandes dimensiones que entran y salen del Puerto de Las Palmas, ni con los vehiculos que salen de La Isleta o acceden a ella por la calle Doctor Antonio Jorge Aguiar, que conecta la plaza de Manuel Becerra con la propia glorieta de Belén María. 

Obras Públicas confía en sacar a licitación la obra este verano y comenzar a ejecutarla en otoño

El proyecto que saldrá a licitación contempla la construcción de un túnel con una vía por cada sentido de la circulación en la zona central de la Avenida Marítima y la calle Doctor Juan Domínguez Pérez. Los vehículos que desde la GC-1 quieran acceder a El Sebadal deberán situarse en el carril izquierdo de circulación y ocurrirá lo mismo con los que quieran abandonar la zona industrial con destino sur, deberán situarse a la izquierda. 

Compatible con la MetroGuagua

Aunque el objetivo final de las obras de Belén María es desatascar uno de los principales nudos de comunicación de la ciudad, su ejecución supondrá complicaciones de tráfico en una zona especialmente sensible donde también confluye parte de las líneas de Guaguas Municipales y, en el futuro, la MetroGuagua. En este sentido, Obras Públicas asegura que el proyecto que saldrá a licitación será compatible con el transporte público de alta capacidad, con el planeamiento urbano existente “y en lo posible”, con los usos que existen actualmente en la zona, en la que también está prevista la próxima ejecución de dos torres con 126 viviendas repartidas en nueve y 18 plantas. 

Las obras implicarán una transformación de la rotonda de Belén María que también incluye la retirada temporal del monumento en homenaje a la joven atropellada por un vehículo el 25 de julio de 1980 mientras participaba en una manifestación con los estibadores. La pieza, similar a un faro, será repuesta en la misma ubicación cuando concluya la construcción. 

La puesta en marcha del proyecto eliminará uno de los tapones que bloquean cada día la GC-1, pero la obra no será suficiente para solucionar la movilidad en la principal arteria de la capital, que soporta atascos en otros enlaces fundamentales. El otro gran nudo, el de Torre Las Palmas, aún está pendiente de una solución definitiva que distribuya el tráfico de entrada y salida hacia el norte de la Isla sin afectar al tramo más meridional de la playa de Las Alcaravaneras.