Despedida religiosa a Saavedra en un funeral este jueves en la Catedral

La Casa Real se suma a las condolencias por la muerte de Jerónimo Saavedra

Capilla ardiente de Jerónimo Saavedra en las Casas Consistoriales. A la izquierda, sus sobrinos Alejandro Peñafiel y Marta Saavedra.

Capilla ardiente de Jerónimo Saavedra en las Casas Consistoriales. A la izquierda, sus sobrinos Alejandro Peñafiel y Marta Saavedra. / José Carlos Guerra

Jerónimo Saavedra Acevedo, que fue un apasionado de la música, a buen seguro que habría estado encantado de asistir a su propio funeral, para disfrutar del programa musical que ha elegido su sobrina Silvia Saavedra, con música de Schubert, Mozart y Bach, y para cambiar impresiones con los amigos, familiares y conocidos que acudirán a rendirle honores. Las Palmas de Gran Canaria dará este martes su último adiós al primer presidente de Canarias, fallecido el pasado 21 de noviembre, durante un funeral en la Catedral de Santa Ana, que será oficiado por los obispos José Mazuelos y Cristóbal Déniz y al que asistirán la familia del histórico mandatario, así como amigos y autoridades. El acto ha sido organizado por el Ayuntamiento capitalino y el Gobierno canario.

Los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, y la Reina emérita Sofía, han dado el pésame a la familia, amigos y compañeros de Saavedra, a través de dos telegramas remitidos al presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo, en los que destacan la «entrega y dedicación» del político y profesor en «las numerosas responsabilidades públicas que asumió a lo largo de su carrera política, siempre con la referencia constante del pueblo canario».

En palabras de Felipe VI y Letizia, «la bondad y valía intelectual» de Saavedra «concitaban afectos y respetos amplios y transversales. Por su parte, la Reina Sofía, trasladó sus «sentidas condolencias» y «un cariñoso abrazo para toda la familia, amigos y compañeros de profesión».

La senadora socialista Marta Saavedra Doménech, sobrina y ahijada del político, destacó «las buenas conversaciones sobre cultura y música» que mantenían su tío y la Reina emérita. «Además de Sus Majestades los Reyes», añadió, «hemos recibido el pésame de Pedro Sánchez, con quien tenía una relación personal de amistad desde hace muchísimos años y se sintió muy apenado por esta pérdida. También nos envió unas condolencias muy bonitas, con una corona personal de Pedro Sánchez y familia. Las condolencias recibidas han sobrepasado cualquier expectativa. Hemos recibido pésames de todas partes del mundo, entre ellas de la Defensora del Pueblo de la Unión Europea».

Un cuarteto de la Filarmónica tocará composiciones de Schubert, Mozart y Bach

A la misa funeral de esta tarde, que dará comienzo a las siete de la tarde, asistirán sus sobrinos, sobrinos nietos y sobrinos biznietos, sus dos primas y una cuñada. Entre ellos estarán sus sobrinos Marta Saavedra, la hija de su hermano Antonio y la única que ha heredado su pasión por la política; Alejandro Peñafiel y Silvia Saavedra, cantante de ópera que reside en Viena y que se ha encargado de elegir la música y los intérpretes que actuarán durante el funeral.

El cuarteto Onati, formado por solistas de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, interpretarán el Adagio del Quinteto de Cuerda de Fran Schubert; el aria de las Variaciones Goldberg de Johann Sebastian Bach y el Ave Verum Corpus, de Wolfgang Amadeus Mozart.

También intervendrá la Schola Cantorum de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, dirigida por Stefano Degano, porque según Marta Saavedra, «no hay que olvidar la huella profunda en el ámbito de la docencia que dejó como catedrático que fue. Tampoco podía faltar la música, por el gran vínculo que tenía» con ella, no en vano fue el fundador del Festival de Música de Canarias.

La senadora expresó el dolor de la familia por su fallecimiento. «Aunque tenía 87 años estaba perfectamente y con una lucidez mental increíble. Había impartido su última ponencia diez días antes de fallecer, en la que habló de Derecho Internacional del Trabajo, que era su especialidad, y estuvo 45 minutos hablando sin un papel».

Gran carisma

En el ámbito personal, destacó el «gran carisma que tenía. Era una persona con un sentido del humor exquisito, disfrutaba mucho de la sencillez. Le gustaba mucho estar en familia, con sus sobrinos en Navidades y su cocina tradicional. Le encantaba su sopa de tapioca, un gusto que había heredado de la costumbre familiar. Jerónimo era una persona que lo mismo podía ir al restaurante más exquisito en Salzburgo que disfrutar con su familia en Navidades cenando cosas tan sencillas como esa sopa».

«Nos quedamos», subrayó, «con el orgullo que tenemos por él pero también con su sencillez y cariño, con el que podías hablar de cualquier asunto sin mayor problema, no importa cuál fuera la diferencia generacional. Nos dejó muchos valores, en los que creía profundamente, como la libertad, la igualdad, la fraternidad y la necesidad de trabajar por un mundo mejor y más igualitario».