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Carla ya ganó su medalla de oro

La tenista grancanaria suma en Tokio su cuarta participación en unos Juegos Olímpicos, a los que llega después de haber superado un Linfoma de Hodgkin detectado el año pasado

Carla Suárez -segundo por la derecha – arropada por –de izq. a dch.– Paula Badosa, Sara Sorribes y la seleccionadora Anabel Medina, el sábado en el Aeropuerto de Barajas.

Carla Suárez -segundo por la derecha – arropada por –de izq. a dch.– Paula Badosa, Sara Sorribes y la seleccionadora Anabel Medina, el sábado en el Aeropuerto de Barajas.

La tenista grancanaria Carla Suárez acude a sus cuartos Juegos Olímpicos después de haber superado un Linfoma de Hodgkin detectado en septiembre del año pasado. La insular, que competirá en el cuadro individual y en el de dobles junto a Garbiñe Muguruza, en la cita de Tokio 2020, acude para «dar el cien por cien en cada partido», aunque es «consciente de la realidad» y sabiendo cómo está «físicamente».


Hace 127 años, Pierre de Coubertin, el padre de los Juegos Olímpicos modernos, presentó una carta en el que se enumeraron siete principios fundamentales por los que se rige el concepto del olimpismo, entre los cuales «se propone crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo, la responsabilidad social y el respeto por los principios éticos fundamentales universales » . Hoy, en pleno 2021, Carla Suárez, que va a participar en sus cuartos Juegos, concentra las miradas del deporte internacional como una de las figuras que casan a la perfección con esas ideas de Coubertain.

La tenista grancanaria llega a Tokio con la maleta llena de ilusión al estar apurando sus últimos peloteos desde la línea de fondo. Y no solo por el hecho de sumar su cuarta presencia en unos Juegos, sino porque tal y como ya ha confesado, después de su participación olímpica, tanto en el torneo individual como en dobles junto a Garbiñe Muguruza, a la insular solo le quedará por jugar el US Open para dar por finalizada su carrera. 

Carla se ha mostrado en los últimos días bajo un manto de alegría por el simple hecho de poder competir a un nivel óptimo. Coubertin también dijo hace 127 años «que la práctica deportiva es un derecho humano». Para la máxima referente del tenis grancanario, jugar en Tokio es más que un regalo después de haber superado el torneo más complicado de su vida: batir al Linfoma de Hodgkin que le detectaron en septiembre del año pasado. 

Ahora Suárez va a Tokio «con ilusión y queriendo disfrutar de cada momento porque serán especiales» después de lo que ha pasado con su enfermedad y porque va «a jugar con Garbiñe por última vez y porque al final unos Juegos Olímpicos siempre son especiales por la magnitud que tienen, pero sobre todo porque ahora sí que sí van a ser los últimos».

A diferencia de las tres anteriores participaciones olímpicas de la tenista forjada en el Real Club de Tenis de Gran Canaria, cuando el horizonte de Carla se presentaba con opciones de intentar meterse en la pelea de las medallas, la presencia en para la insular se presenta «para participar», siendo consciente «de la realidad», de cómo está «físicamente» y de cómo está su cuerpo «después de lo pasado».

Aun así, Carla tampoco va con los brazos bajos, si está inscrita en el torneo no es porque quiera brindar al sol naciente japonés, sino porque pondrá «el cien por cien en cada partido» y sabiendo que en tenis «puede pasar cualquier cosa».

A la espera de rival

Para saber si el cuadro que se le presente por delante es factible para que pueda ir avanzando rondas, y que se estrene con una victoria tras su vuelta a las pistas después de haber superado al linfoma, Carla tendrá que esperar hasta el próximo día 23, cuando se lleve a cabo el sorteo de los emparejamientos de la competición, que se celebrará entre el sábado 25 de julio y el domingo 2 de agosto.

Los amantes del tenis estarán atentos a lo que ocurra durante la semana de competición en el Ariake Tennis Park, un centro deportivo que cuenta con 12 pistas en una superficie de pista dura y al aire libre en las que se desarrollará el torneo y otras ochos para entrenar y que llevan abiertas desde el pasado 14 de junio.

En 2008, en Pekín, cayó en primera ronda ante la local Shuai Peng (7-5 y 7-6). Cuatro años después, en la cita londinense, la belga Kim Clijisters la eliminó en segunda ronda (3-6 y 3-6), a la que llegó tras batir a Samantha Stosur en un partido memorable que resolvió por 8-10 en el tercer set. En 2016 en Rio alcanzó la tercera ronda en el cuadro individual, donde cayó ante Madison Keys después de haber eliminado a Ana Ivanovic y a Ana Konjuh, mientras en dobles MakarovaVesnina la eliminó junto a Muguruza en cuartos de final, y en el dobles mixto dijo adiós jugando con David Ferrer al perder contra Andy Murray y Heather Watson

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