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Opinión

Ayer y hoy de la gestión pública

En poco menos de cuatro meses vamos a tener elecciones autonómicas y municipales. Han pasado casi cuatro años de gobierno y apenas se han visto avances notables en la gestión pública a pesar de las mayorías absolutas.

Cuando se somete la sociedad a presión y no existen mecanismos de seguridad para ir solucionando lo más básico, esta acaba por eclosionar, y es cuando aparece el populismo para decir lo que todos quieren oír. La desesperación nos empuja a huir, a escapar hacia delante sin saber si vamos o no en la dirección correcta.

Z Ocasiones perdidas

En estos últimos años, ya sea por intereses inconfesables o simplemente por miopía, se han perdido ocasiones irrepetibles. En mi época de Concejal de urbanismo de Telde, después de haber cedido suelo municipal para la universidad, aquellos terrenos pasaron a ser propiedad de los centros comerciales. Se cambió entonces el saber por la caja registradora, los fariseos consiguieron esta vez convertir el templo del saber en un mercado y Telde perdió también la oportunidad de ser algo más que simplemente un barrio más de Las Palmas.

Z La crisis

En nombre de la crisis se han justificado recortes en la economía de los trabajadores que, junto a la pequeña y mediana empresa, son los que han pagado la peor parte. Los pobres y la clase media de ayer tienen hoy el carné de necesitados a perpetuidad, y solo la economía sumergida nos está salvando del estallido social.

A la banca se le ha permitido hacer y deshacer a su gusto, y solo en comisiones por transferencias, ingresos de cheques o gastos de mantenimiento, se tragan más de cuarenta mil millones al año, cantidad más que suficiente para financiar a una banca pública sin afán ni necesidad de lucro.

Cuando las Cajas de ahorro se hicieron con la confianza de la gente, todos fueron miserablemente engañados por las campanadas de Rodrigo Rato.

Z Nuestra clase política

A todo esto, la clase política no quiere saber o no responde, y se esconde detrás del burladero de las listas cerradas. Estamos a ciegas porque votamos a las siglas, y no a las personas. Así nos encontramos con personajes públicos de todo tipo que dan pena y vergüenza que nos representen. El Gobierno de Canarias se ha permitido dejar a su Presidente en el limbo desde el mes de septiembre del año pasado hasta las próximas elecciones de mayo, nueve meses de vacío donde Paulino Rivero agoniza como un pez que le quitan el agua de la pecera, con un vicepresidente, hasta ahora prácticamente invisible, que ya ha dejado en manos de una vehemente muchacha la candidatura a la próxima presidencia de su partido al Gobierno de Canarias.

Z En interés de la ciudad

A todo esto ya no somos capaces ni de organizar los carnavales. Parece increíble que, contando con la mayoría absoluta tanto en el Ayuntamiento de Las Palmas como en el Gobierno Central, no se haya podido llegar a un acuerdo para trasladar la Base Naval a otro sitio como la Isleta, Gando o Arinaga como en otra ocasión se estuvo negociando. Sería una gran oportunidad para abrir la ciudad al mar y de tener un lugar apropiado para fiestas y mogollones.

La Base Naval no tiene ya ningún valor militar ni estratégico cuando solo basta con hundir un barco en la bocana de salida para cerrarlo al tráfico marítimo. En el espacio que ocupa tenemos la posibilidad de acceder a una magnifica bahía para disfrutar de una inmensa lámina de agua de mar y un espacio sorprendente donde pasear.

Z Políticos de ayer y hoy

Hubo un tiempo en el que ser cargo público era sinónimo de honradez, de ejemplo y modelo para la sociedad, pero ahora es todo lo contrario: ser político es estar vinculado a la deshonestidad y a la corrupción.La mala imagen que tienen hoy los políticos hace que cualquier persona que se considere respetable no quiera dedicarse a una profesión tan desprestigiada, por lo que, consecuentemente, cada vez son más los aventureros los que se proponen.Me decía Adolfo Suarez, el político que más he admirado y del que tuve la suerte de escuchar tan buenos concejos, que en la política no se puede intentar buscar amigos: "Las personas no cuentan, solo importan las circunstancias y los acontecimientos".Luego, con aquella sonrisa abierta y sincera que le caracterizaba, pero al mismo tiempo con la sombra del que ya se sabía traicionado, me advirtió: "No esperes mucho de tus socios de partido y prepárate para lo peor de los enemigos de dentro..."

Z He venido a servir

En la Casa Parroquial que está en la plaza de San Juan de Telde, había pintada una frase en la pared que decía: He venido a servir, no a que me sirvan. Deberíamos pintar esa frase a la entrada del Gobierno y el Parlamento, para recordarle a los representantes públicos que la política es un servicio por el que el pueblo te paga.

(*) Exconsejero de Urbanismo del Cabildo de Gran Canaria y exconcejal de Urbanismo de Telde y Las Palmas de Gran Canaria

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