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En voz alta

El amigo invisible

Hace algún tiempo recibí una curiosa misiva firmada por "tu amigo invisible" a raíz de una multitudinaria reunión a la que había asistido como simple oyente. Nunca supe quién fue su autor, aunque me imaginé entonces que sería algún asistente a aquella especie de asamblea pero, a pesar de su anonimato, la guardé en el cajón de mis recuerdos. Venía acompañada de una serie de cuadros estadísticos comentados y, al final, concluía con un pareado ramplón: "El sentido común / es el menos común de los sentidos / por eso mando esta solución / que caerá en el olvido". Y, en efecto, la había olvidado.

Por asociación de ideas, al conocer que Ciudadanos con 54.000 votantes había quedado fuera del Parlamento de Canarias y la Asociación Socialista de La Gomera con 8.500 había obtenido ¡nada menos! que tres diputados (aquí el socorrido sentido común se ha esfumado, quedando por los suelos), o que un diputado de El Hierro lo ha sido con 8.708 votos y el de Gran Canaria ha necesitado 45.397, me acordé de la misiva de mi amigo invisible, en la que proponía una solución muy original y desde luego, absolutamente posible y racional para este disparate consentido.

Z Trataré de hacer un resumen

De entrada se lamentaba mí amigo de la total indiferencia con la que los políticos con los que había hablado habían recibido su sugerencia, aunque se hacía cargo de que fuera así. La condición humana del político ordinario de estos lares, me decía, lo hace funcionar de esta manera. Solo se escucha a sí mismo, salvo a la palabra del jefe superior.

Se dirigió a mí, porque me dice que una vez le escuché (no sé en dónde ni el porqué y, desde luego, sigo sin recordarlo) aunque es consciente de que yo no puedo hacer nada a favor de su trabajo. Con estas líneas de ahora, quizás a destiempo, trato modestamente de contradecirle.

Mi amigo denominaba a su método para corregir la disparatada composición del Parlamento de Canarias, el "del voto ponderado" con lo que trata de salvar que todas las islas sigan teniendo los mismos diputados que tienen en la actualidad, pero adecuando su capacidad de voto a lo que realmente representa cada uno. Si representa a muchos, tendrá mucha capacidad. Si representa a pocos, tendrá poca capacidad de voto, porque el papel primordial del diputado es representar a sus electores. Por eso, en EE UU la Cámara de Diputados, se llama, para que quede claro, Cámara de Representantes.

En su método hay que desterrar el dicho de que "un hombre, un voto" principio válido para los electores, pero no vinculante para los diputados, que tendrán tantos votos como representados tengan. Y aquí entra el juego del "cálculo ponderado" (por eso lo del voto ponderado), que permite una simplificación del resultado.

Hecho el cálculo correspondiente, tomando como base la isla de El Hierro, resultaría que cada uno de sus tres diputados tendría un voto, los diputados de Lanzarote, Fuerteventura, La Palma y La Gomera tendrían tres cada uno y los de Gran Canaria y Tenerife, trece votos también cada uno. Estos tres grupos distintos de votos (uno, tres y trece) guardan la debida proporcionalidad entre sí, porque, por ejemplo, un diputado de Lanzarote (o Fuerteventura, La Palma o La Gomera) representa tres veces más electores que el de El Hierro. Y el de Gran Canaria y el de Tenerife, trece veces más.

Esto daría un total de 474 votos en el Parlamento, que supondría la unanimidad parlamentaria, 380 votos, la mayoría cualificada de los cuatro quintos, 316, la mayoría cualificada de los dos tercios y 238 la mayoría simple.

Con el resultado de estas últimas elecciones se conservaría el mismo orden de preponderancia de cada partido, aunque obligaría a otra clase de pactos. CC tendría 120 votos, PSOE 113, PP 106, Podemos 71, NC 55 y ASG 9.

Y, lógicamente, la llamada triple paridad desaparecería, conservándose solo la de Gran Canaria-Tenerife (195-195), porque la provincia de Las Palmas tendría 240 votos y la de Tenerife 234, esta con algo menos de habitantes y la diferencia entre las dos islas mayores con 390 votos y las cinco menores con 84, sería la correcta.

Por cierto, este procedimiento que a algún lector le parecerá extraño y de difícil aplicación, de hecho, ya se viene utilizando, aunque en órganos complementarios en todos los parlamentos del Mundo y no sé si en algún pleno. La Junta de Portavoces, por ejemplo, que son los que deciden el trabajo del Parlamento, está integrada por un solo representante de cada partido. En el caso del Parlamento de Canarias, el representante de CC representa a 18 diputados y el representante de la ASG, solo a tres. Es fácil comprender quién de los dos tiene más capacidad para decidir si fuera necesaria una votación. Un caso de voto ponderado.

Seguramente este procedimiento, y esto es de mi cosecha, no necesitaría modificación del Estatuto de Autonomía de Canarias, ni ninguna autorización previa del Congreso de los Diputados en Madrid, sino una sencilla Ley del propio Parlamento de Canarias para su aplicación.

Todo esto le parecía a mi amigo invisible puro sentido común, opinión que comparto. ¿Y a usted, querido lector?

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