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Javier Durán

Reseteando

Javier Durán

Periodista

La lista negra de Trump

El escalón más alto del mundo económico y político digiere ahora mismo informes exhaustivos o no con prospectivas exactas o no sobre qué va a hacer Trump los próximo meses, cuáles van a ser sus decisiones más identitarias. El poder y sus ceremonias consiguen bajar la guardia frente a la amenaza de hace unos días: ver al energúmeno reunido con Obama ofrece un celofán que eleva a la bestia al nivel de la responsabilidad civil, es decir, al respeto exigible como ciudadano. Quizás todo esto sería más fácil si habilitáramos un zoológico cerrado por quiebra y metiésemos allí a los mejores ejemplares republicanos con abundantes cascaras de plátanos. Todo para que ellos limen sus asperezas y digan por dónde van a empezar. El enclaustramiento tenía que haber sido antes de la entrevista con Obama, porque a medida que pasan los días, y Trump empieza a pisar salones, nos va entrando vía arteria la creencia de que es un elemento igual a todos los demás, que habla claro, que es una escuela acojonante para todos los dementes del planeta que quieren tener un minuto de gloria, que en el fondo de sus adiposidades contiene algo de bondad, que su hipotálamo derecho posee una mota menos racista, que en mitad de su corteza habita una transición de la homofobia a la tolerancia... A Trump hay que hacerle un estudio, no como los que aprendió Vallejo-Nájera de los nazis, sino preguntarle por la generación beat americana y Burroughs o Allen Ginsberg; Bukowski; el pop de Andy Warholl; Woody Allen y su reflexión; Truman Capote y su A sangre fría; Noam Chomsky; Lou Reed... Seguro que se pondría encendido de rabia, y hasta ordenaría una quema de tanta música y literatura demoniaca. A la espera de que el segundero avise por dónde va a sacar la porra Trump, lo único que se puede hacer son dos cosas: o leer y oír la música de estos fundadores de la América alternativa para reafirmar las convicciones frente a la manada de lobos rabiosos, o bien abrir los baúles y guardar hasta mejor ver todo el material inflamable.

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