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Javier Durán

RESETEANDO

Javier Durán

Periodista

El pionero de los memes

Ponga en la olla una cacería de elefantes en Botsuana, trocee un accidente de hueso, pique una Wittgenstein y verá saltar por los aires a Juan Carlos I. Haga lo mismo con ingredientes similares con Felipe de Edimburgo y Gran Bretaña se partirá de risa. No sabemos aún si detrás de la jubilación del marido de la jefa del sindicato europeo de los monarcas, Isabel de Inglaterra, está lo que suele ocurrir a los 96 años: una nube en la memoria de sus actos más inmediatos, como meter el cepillo de dientes en el recipiente de agua de uno de sus perros. O bien decidieron de una vez por todas darle algo de trabajo al heredero William y pasarle la agenda de su abuelo, advertida la monarca de que su nieto puede entrar en la melancolía de Balmoral y empezar a lanzar al vuelo opiniones extravagantes de arquitectura como su padre Charles. Por cierto, la imbatible Isabel II podría dar lugar a un decisión muy retorcida: jubilar a su propio hijo. El consorte príncipe y duque deja su fructífera vida laboral con una mochila cargada de estridencias, producto de un humor adornado con la mejor acidez estomacal. Felipe de Edimburgo es el pionero de los memes que ahora recorren las redes, y que están recogidos en libros que son verdaderos best sellers. Cojan uno y vibrarán por la sequedad de su incorrección política, sobre la que hay opiniones contrarias: un racista a lo bestia, o un progresista en la realeza. Recogerse en la mecedora abrigado con una manta de pelo de camello con los riñones bien cubiertos, hacer el chiste cruel cada vez que le da la gana, soportar a Isabel II, no ver su popularidad mancillada, trabajar lo mínimo y cotizar lo máximo... No hay más que esperar el titular siguiente: ¿qué deben hacer los otros compañeros del sindicato de la monarquía para llegar tan lozanos a la jubilación como Felipe de Edimburgo?

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