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Mercenarios emocionales

La extraordinaria capacidad de Matías Prats y Mónica Carrillo para ajustar su estado de ánimo al de la noticia que están contando en cada momento me resulta fascinante e inquietante al mismo tiempo. Se abre el telediario de la sobremesa del domingo con la espantosa noticia del atentado de Londres, y ambos profesionales narran la información y dan paso a las imágenes con un tono de voz serio y un semblante preocupado. A continuación se oye un pirubiru, la cámara hace un veloz travelling, y aparece en pantalla el Real Madrid levantando con orgullo la copa de la Champions. La voz de Matías, que tan sólo tres o cuatro segundos antes sonaba grave y seria, se ha vuelto impetuosa y alegre. De vuelta al estudio también el rostro de Mónica Carrillo ha pasado de la noche al día. Como comunicadores de fortuna, sus sentimientos están a sueldo de la escaleta y duran exactamente el tiempo que media entre dos cortinillas.

Hubo una época en donde los mundos se separaban por telones de acero. Ahora se separan por cortinillas de telediario. Y la caída de una cortinilla puede ser mucho más difícil de lograr que la caída de un muro. No llama tanto la atención la gravedad con la que se habla de los atentados y la satisfacción con la que se informa del 1-4, como la eficacia de los interruptores que permutan entre una y otra a golpe de cortinilla, que terminan dando la sensación de que el espectador está escuchando las noticias de boca de actores, auténticos mercenarios emocionales cuya empatía afectiva es fruto de un entrenamiento profesional tan indiferente como el que entrena su dicción y su postura. Y esto, que es sutil la mayor parte de los días en donde los diferentes contenidos de los informativos no difieren significativamente en su tono emocional, chirría como el maullido de las bisagras de un gato oxidado los días en donde una noticia de tono luctuoso está a sólo una cortinilla de distancia de una noticia festiva. Quizá sea hora de superar la figura del Presentador de Informativos Generalista y dar paso a los Presentadores de Informativos Especialistas en Noticias Tristes y Especialistas en Noticias Alegres.

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