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Javier Durán

RESETEANDO

Javier Durán

Periodista

No todo vale

No todo vale. Estoy de acuerdo con Pablo Iglesias: Cifuentes tenía que haberse ido a su casa por el caso del máster y sus mentiras, pero no por culpa de "un periodismo de cloacas" que ha rescatado de unas manos purulentas una grabación en vídeo de un registro en un centro comercial a la expresidenta de Madrid, que llevaba en el interior de su bolso unos botes de crema que no habían pasado por caja. Un mal llamado periódico digital, gestionado por un tipo repugnante, ha convertido el caso de la política del PP en un asunto mafioso -sospechas de chantaje- en el que tiene mucho que ver esa melé integrada por comisionistas y constructores que alcanzaron su mejor echadero durante la etapa de Esperanza Aguirre con las llamaradas corruptas de González y Granados. Cifuentes tenía que haber presentado la dimisión en el momento en que entró en la espiral agónica del máster, con expresivas falsificaciones de firmas por parte de funcionarios en beneficio suyo con el consiguiente desgaste de la credibilidad universitaria. Pensó que no sólo iba a resistir las presiones de las oposición, sino también las de ese sector del partido que tiene unas ganas locas de ejercitarse con la vendetta de la misma manera que se tira de la cisterna del baño de un bar de carretera. Ya nadie duda de que algunos quieren dar el beso y decir palabras al oído, como lo hace el capo cuando condena a la extinción a uno de sus más queridos hermanos por una traición. Un vídeo como el que acaba de achicharrar -ya echaba humo- la carrera política de Cifuentes debería llevarnos a pensar sobre el grado de putrefacción en que nada la política nacional, donde parece que retornamos a un pasado donde el CNI y agentes sin escrúpulos negociaban la venta de informes a un banquero carcomido por la venganza, o donde se traficaba con supuestas fotos e imágenes del monarca emérito. Un asco, nada más y nada menos.

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