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Javier Durán

RESETEANDO

Javier Durán

Periodista

'Xq' en lugar de 'por qué'

No es una temeridad advertir que la ortografía puede desaparecer por nuevas convenciones que sustituyen a otras muy anteriores, cuya misión no ha sido otra que marcar el territorio de la falta de ortografía. Sólo con acudir a las redes sociales de turno se constata que una entrada con una llamativa incorrección no cosecha, en modo alguno, la alerta de los comentaristas, satisfechos todos ellos por conectar entre sí, pero sin interés alguno por poner la cosas en su sitio con respecto a la ortografía. Nadie se da por enterado, y el autor del gambazo (una 'z' por una 's' o una 'v' por una 'b') prosigue en la rutina interactiva, feliz de sus ganas de escribir y en disposición de caer una vez más en el mismo error dado que ninguno de sus amigos o los que le siguen le ha señalado el fallo.

¿Significa dicha complacencia que nos acercamos o que nos encontramos en un estadio donde el diccionario está siendo superado por nuevos hábitos provenientes de los actores privados que movilizan la ingente cantidad de contenidos que circulan por Internet? Tras un periodo largo de popularización de las nuevas tecnologías y de sus herramientas comunicativas, sería un disparate pensar que un libro, una novela, una película, un cuadro, un museo o un periódico ocupan ahora la misma relevancia que hace diez años. El valor referencial de todos ellos se ha visto trastocado frente a la emergencia de la digitalización, a la que difícilmente se le puede negar una capacidad enorme para moldear los cerebros humanos mucho más allá de los soportes creativos antes citados.

A los tribunales de las oposiciones a profesores celebradas el pasado mes de junio ya les sobresaltó las mutaciones cognitivas de muchos aspirantes, cambios que influyeron en un fracaso con un porcentaje de plazas de vacantes significativo. La corrección de las pruebas dio lugar a sorpresas mayúsculas, como la de candidatos que redactaban como lo hacen en sus mensajes de móvil, 'tb' en vez de 'también' o un 'x q' en lugar de 'por qué', aparte de otros que utilizaban expresiones adolescentes como "en plan" o "rollo de", señala el diario El País a través de testimonios recogidos entre miembros de los tribunales.

¿El uso de estas expresiones son razones suficientes para suspender al examinado? El tribunal se apoya en las convenciones establecidas por los académicos, que año tras año -al menos desde hace algunos- tratan de refrescar su manual con incorporaciones que vienen de diferentes ámbitos, dígase los usos que despuntan alrededor de Internet. Pero el futuro es una cosa, y otra es que entre la normalidad administrativa y educativa se abra paso un cúmulo de expresiones genuinas, cambios de sentido o simplificaciones con la pretensión de convivir con las pactadas. ¿Se impondrán? Pues puede que sí a la vista de la posición dominante que ocupan en la sociedad.

Pero el vocabulario no ha sido el único susto. La comprensión de los textos también se desfigura: muchos opositores respondían con respuestas que no tenían nada que ver con la pregunta. El informe Pisa ha alertado más de una vez de las dificultades de los escolares para comprender los enunciados. y también para desarrollar un texto largo con ideas ordenadas. Está claro que vivimos hacia una evolución, para otros una involución.

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