Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

EN CANAL

Pongamos una cara feliz

Los estadounidenses temen que este fin de semana se produzcan asesinatos masivos durante el estreno de "Joker" en las salas cinematográficas. Es difícil imaginar un índice más expresivo de que vivimos en una sociedad completamente enferma. Es costumbre extendida entre el fandom yanqui acudir a los estrenos de las películas de superhéroes disfrazados de sus personajes favoritos, pero esta vez las autoridades han decidido prohibir tal práctica, así como la presencia de armas de juguete en dichas salas. Hace pocos años, durante el estreno de otra película de la saga, un espectador disfrazado mató a 12 personas en Colorado, y la policía va a estar especialmente atenta durante estos días para que no vuelva a ocurrir nada semejante.

En medio de un círculo vicioso de absoluta locura, del que formamos parte los espectadores, el dinero, los medios de comunicación, el dinero, los productores, el dinero, las salas de cine y el dinero, las primeras críticas han coincidido en señalar la calidad de esta película. Quiere esto decir que su narración es envolvente y sólida, las imágenes del psicópata, particularmente hipnóticas, el clima emocional que supura todo su metraje, una mezcla exacta de terror y seducción. Exactamente las características que potencian al máximo la capacidad de influencia y modelado de los personajes cinematográficos.

A la policía le preocupa el día del estreno, pero ése no va a ser el momento más crítico de "Joker". La cinta de Todd Phillips y Joaquin Phoenix se verá este fin de semana en cines bajo un fuerte control. Pasará a las plataformas de pago en tres o cuatro meses. Llegará a las televisiones generalistas en año y medio. Y se emitirá con rutinaria banalidad en las tardes de los domingos de las televisiones de todo el planeta alrededor de 2025. De fondo, mientras la gente habla de fútbol, los niños meriendan y un adolescente apijotado no puede quitar la mirada de la pantalla. Aunque no vaya disfrazado ni porte armas de juguete. Pongamos una cara feliz.

Compartir el artículo

stats