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Marisol Ayala

Volando bajito

Marisol Ayala

A pesar de todo la creo

No se habla de otra cosa, incluso sesudos amigos que huían despavoridos cuando escuchaban el documental, manifiestan ahora curiosidad por la trama guionizada que ha contado Rocío Carrasco durante miles de horas. La mujer dice haber vivido un drama inacabado y ha decidido negociar con T5 para “Contar la verdad para seguir viva”, sacando episodios de su vida con Antonio David que han ocultado durante unos 20 años. Reconozco que ver a una mujer relatando con detalles la tortura que ha vivido en el seno del matrimonio impone. Tanto, que después de ver los capítulos, algunos con más interés que otros, me pregunto quiénes somos nosotros para cuestionar un testimonio de malos tratos regado de lágrimas y dolor. Nadie. De las voces interesadas como descalificadas para opinar del fenómeno televisivo reparo en las Correderas, las hermanísimas y otras estrellas de la tv que opinan a golpe de silbato y se creen salvadoras. Lo justito. Está claro que hay pasajes del documental maqueado, menudo son en T5 para dar puntadas si hilo. Un crack para hacer convivir aceite y agua si hace falta. Desde el punto de vista periodístico/espectáculo hay que reconocer el éxito del formato novedoso por el que imagino seguirán pasando los ilustres olvidados del corazón, personajes con los pies de barro que ya no dan para mucho pero, bueno, ya se encargará la productora de darle una mano de barniz. Al tiempo. Quiero pensar que salvo por una millonada pocas mujeres se sientan en el plató con la excusa de recuperar a sus hijos cuando hemos visto que esa intención tiene truco. RC está en un callejón. Recuerden que la serie comenzó poniendo a su hija a los pies de los caballos, relatando agresiones físicas que aleja aún más la reconciliación, que han servido para que el Séptimo de Caballería se situara al lado de la hija. Gran error.

A pesar de todo, la creo.

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