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Con la música y el 'show' a otra parte

Los promotores revelan los riesgos de una labor que luego puede verse desautorizada en la taquilla

Una escena del musical 'Forever king of of pop' en abril de 2011 en el auditorio Alfredo Kraus.

Una escena del musical 'Forever king of of pop' en abril de 2011 en el auditorio Alfredo Kraus. LA PROVINCIA / DLP

El trabajo de los promotores culturales de Canarias, tanto públicos como privados, está expuesto a todo tipo de imprevistos de última hora. Por este motivo, existen casi tantos contratos y cláusulas añadidas como artistas en el mercado.

La Fundación Auditorio y Teatro de Las Palmas de Gran Canaria, que engloba al auditorio Alfredo Kraus y el Teatro Pérez Galdós, se nutre de un equilibrio presupuestario que juega con el superávit que supone todos los años la celebración de congresos que, por ejemplo en 2014 dejó un beneficio de 90.000 euros, y el déficit que conlleva la contratación de musicales, conciertos u obras de teatro.

Al ser una fundación, el 60 % de su presupuesto proviene de su propia gestión congresual, mientras que el 40% restante llega de ayudas públicas de Ayuntamiento y Cabildo. Fuentes cercanas a la propia Fundación aseguran que la cancelación de un musical como Evita estaba dentro de los riesgos asumidos que estaban recogidos en una cláusula del contrato en la que se hacía constar que el propio teatro podía cancelarlo si lo estimaba conveniente siempre que el ritmo de entradas no fuera el previsto y en cuyo caso sólo se pagarían los gastos incurridos hasta la fecha límite del pasado 25 de mayo.

Esos gastos bien pueden estar en torno a los 150.000 euros, si bien no es un dato oficial, de los 400.000 que costaba y que irán destinado a marketing, comercialización, promoción, prensa, pago de actores y del equipo técnico que trabajaba en Londres. Esas mismas fuentes recuerdan que el Pérez Galdós programa todos los años un musical. Pero en 2015 ninguno estaba de gira porque todos decidieron establecerse en Madrid y Barcelona. Al estar saneadas las cuentas del teatro, se decidió contrata uno del extranjero y el más interesante de los que podían traer, fue Evita. Desde la Fundación añaden que cancelar un musical por el escaso número de entradas vendidas es más común de lo que parece, como ocurrió con Sonrisas y lágrimas el año pasado en varios puntos de España o con Los miserables este año en Barcelona y Málaga.

El director artístico de teatros del Cabildo, Gonzalo Ubani, opina, por su parte, que los contratos de musicales que ellos han realizado siempre ha sido de precios consensuados y compartiendo riesgos limitados con la propia compañía, aunque siempre se ha tratado de musicales en gira ya que "traerlos de Londres es muy arriesgado". Según Ubani existe un colchón de dinero de las ventas para la compañía ya que al final se trata de que "ellas cubran gastos para que a las distribuidoras les pueda interesar volver, y que nosotros no perdamos dinero". El director de Teatros del Cabildo recuerda que "con el musical de Queen llenamos 14 funciones con un precio asequible para el público del Cuyás".

Miguel Ramírez, director de Colorado Producciones, señala que hay contratos que penalizan a razón de los días que se han cancelado, pero que se produce según lo que tu acuerdes. "Un artista internacional lo puedes contratar por tramos y si se cancela a partir de 'x' tiempo te pueden ir cobrando desde el 10 hasta el 100 %, según lo que hubiese pactado". Ramírez, recuerda que en el caso de cuando trajeron a Bryan Adams depositaron el 10% del caché ya en la firma, un mes después pagaron el 50% y dos o tres semanas antes de que viniera ya estaba depositado el 100 %

Juan Salán, de Salán Producciones, recuerda que cada contrato puede ser un mundo, pero cuando firmas el contrato a un artista tienes que pagarle un adelanto entre un 25 o un 40 % como mínimo. Y si luego no vendes entradas el problema es tuyo. Pero también asegura que no hay una ley y cada uno hace el contrato a su manera.

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