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La Escuela brilla en los concursos

El director Enrique Solana atribuye los numerosos premios al centro al trabajo del colectivo docente

Exterior de la Escuela de Arquitectura de la ULPGC.

Exterior de la Escuela de Arquitectura de la ULPGC. LP / DLP

El pasado mes de noviembre se dio a conocer el Premio Nacional NAN2018 al mejor Proyecto de Rehabilitación y Reforma, otorgado por el Consejo Superior de Arquitectos de España (CSAE), que recayó en los profesores de Proyectos Arquitectónicos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Ángela Ruiz Martínez y Pedro Romera García. Un galardón que reconoce la labor desarrollada en la Rehabilitación del Edificio en la c/ Tomas Morales, número 20, de Las Palmas de Gran Canaria, antigua gasolinera y hoy cafetería.

Un reconocimiento que se suma a los numerosos premios que se han ido cosechando a lo largo del año, siendo los más recientes, los de Jorge Henríquez Yanes y Ernesto Ibáñez Galindo, primer y tercer premio respectivamente en la IX edición del Concurso Internacional Isarch Awards, que premia los mejores proyectos fin de carrera de estudiantes de Arquitectura de todo el mundo.

A juicio del director de la Escuela de Arquitectura de la ULPGC, Enrique Solana, dicho éxito obedece al trabajo colectivo de la plantilla docente. "Últimamente es habitual los primeros premios en contextos nacionales e internacionales, incluido nuestro profesorado. En el caso concreto de los proyectos final de carrera, estos resultados confirman que el trabajo que está haciendo todo el colectivo de profesores está en el camino adecuado, en la medida en que cuando se someten a competencia, los resultados que se obtienen en la Escuela salen muy bien valorados en otros contextos, dentro y fuera del país".

Solana también pone como ejemplo de la calidad formativa del centro, el hecho de que sus egresados tienen prácticamente fácil acceso a estudios profesionales en contextos externos, una vez han terminado sus estudios. "Tenemos a gente trabajando en muchos lugares, en Europa, en Asia, y tanto en América del Norte como del Sur. Se han marchado, de alguna manera motivados por la diáspora de la crisis, pero también es cierto que la demanda de nuestros titulados fuera pone en contraste lo competitivo que podemos ser".

Solana insiste en que dicha competitividad es el resultado de un trabajo colectivo. "El profesor que dirige el proyecto fin de carrera tiene mucho mérito, pero también lo tiene el conjunto de profesores del Centro, en tanto que al final el resultado del estudiante es un trabajo en equipo, algunos más visibles y otros más invisibles, pero todos han participado en la formación de esa persona".

Competitivos

La directora de los proyectos fin de carrera de los dos estudiantes ganadores del certamen internacional Isarch Awards, María Luisa González, también destacó el alto nivel de los trabajos de sus alumnos. "Para nuestra Escuela es una alegría porque estos galardones te dan un indicador de que tiene un nivel competitivo con centros de todo el mundo".

Para la profesora de Proyectos Arquitectónicos de la Universidad de Las Palmas, Premio Canarias de Arquitectura 1996 y 2006 y finalista de los premios Fad 2006 y X Bienal de Arquitectura Española, los galardones que han recaído en sus alumnos, "son una manera de que se den a conocer, y de irse labrando un curriculum".

En lo que respecta a la Escuela, valora su importancia en cuanto a que "vemos que nuestro trabajo otorga a los chicos un nivel adecuado que les permita ser competitivos con otras escuelas", y añade que, "a pesar de que somos una escuela periférica, somos capaces de ver un producto competitivo al lado de centros de mayor capacidad a nivel nacional e internacional".

En septiembre, otra alumna de la Escuela, Paula Fleitas García, ganó el II Premio de Construcción Sostenible en Hormigón, convocado por la Plataforma Tecnológica Española del Hormigón (PTEH) y la Fundación Eduardo Torroja. Diseñó un edificio residencial de hormigón de baja demanda energética de climatización (calefacción y refrigeración) mediante la utilización de la inercia térmica.

A lo largo del pasado mes de noviembre, también han reconocido el trabajo del profesor de Proyectos Arquitectónicos de la Escuela de Arquitectura de la ULPGC, Juan Antonio González Pérez, que recibió el I Premio de Arquitectura Miguel Martín-Fernández de la Torre - MMFT 2018. Lo otorga el Colegio Oficial de Arquitectos de Gran Canaria (Coagc), y reconoce la apuesta creativa del Centro Integral de Seguridad (CIS) de Vecindario, con una distinción en la categoría Obra nueva otros usos, y además con el Premio de Arquitectura Miguel Martín-Fernández de la Torre MMFT 2018. En este caso, el jurado destacó la integración del proyecto con el lugar, su capacidad para revalorizar y potenciar la trama urbana y el entorno, su contemporaneidad y su carácter expresivo.

El mismo profesor recibió a principios de noviembre el Premio Oraá de Arquitectura 2018, en la categoría Obra nueva otros usos por el edificio de la nueva Facultad de Bellas Artes de la Universidad de la Laguna (ULL), otorgado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro, ex aequo con el TEA - Tenerife Espacio de las Artes, de Herzog & de Meuron. El jurado destacó la apuesta creativa del edificio, señalando aspectos como la economía de medios materiales y formales en una ubicación hostil, cercana a una autovía y en un espacio residual de la ordenación del campus universitario.

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