Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los expertos apuestan por implantar la telemedicina en la sanidad pública

El avance tecnológico se consolida como un método idóneo para reducir gastos de desplazamiento a los pacientes y para agilizar las consultas en los centros sanitarios

El especialista en Cirugía Mínimamente Invasiva y director de la Cátedra de Tecnologías Médicas, Manuel Maynar.

El especialista en Cirugía Mínimamente Invasiva y director de la Cátedra de Tecnologías Médicas, Manuel Maynar. QUIQUE CURBELO

"El Archipiélago es una de las principales comunidades del territorio nacional que debe apostar por implantar la telemedicina en el Servicio Canario de la Salud". Así lo pone de manifiesto Miguel Ángel Rodríguez, miembro de la Cátedra de Tecnologías Médicas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Unas palabras que pronuncia para después poner en valor el ahorro que representa esta práctica para los pacientes, al evitar desplazamientos, y su capacidad para agilizar las consultas en los centros sanitarios.

"El hecho de poder diagnosticar y hacer un seguimiento posterior a una cirugía se traduce en un avance importante para la sociedad. Hay que tener en cuenta que muchas personas vienen de otras Islas solo para pasar consulta, por lo que disponer de un sistema de videoconferencia clínica adecuado permitiría realizar este procedimiento desde la distancia a un coste mucho más reducido", valora el físico y doctor en Ingeniería de Telecomunicaciones.

Según aclara el experto, la telemedicina, como su propio nombre indica, engloba cualquier tipo de atención sanitaria por vía telemática. En este sentido, la videoconferencia clínica se configuraría como "una línea particular" de esta práctica, al entenderse como una consulta remota. "La videoconferencia clínica cuenta con más popularidad que la telemedicina, pero tampoco se encuentra integrada en nuestro sistema sanitario público, a pesar de tener muy buena aceptación en las clínicas privadas", comenta Rodríguez. Un hecho, que a su juicio, guarda relación con la "escasa experiencia" que tienen los médicos en el manejo de estas tecnologías.

Lo cierto es que cada vez es más frecuente que las aseguradoras de salud ofrezcan a los clientes la posibilidad de recibir atención médica a través de videollamadas, con el fin de que puedan acceder a los servicios de un especialista de una forma rápida y segura. Así, el ordenador, las tabletas y los smartphones móviles han logrado consolidarse como herramientas indispensables para realizar una consulta sin tener que salir de casa. A esto cabe sumarle las ventajas de cara al seguimiento de los pacientes crónicos.

Pero esto no es todo. Y es que el avance cuenta con otros importantes beneficios que no solo se centran en la reducción de los tiempos de espera o de los costes, sino que además van de la mano de un aumento del flujo comunicativo entre médicos y pacientes, y de la oportunidad de realizar consultas a diversos especialistas.

Formación

"Desde la Cátedra de Tecnologías Médicas promovemos la formación de los especialistas en la gestión de las tecnologías. Un ejemplo lo ponen los sistemas remotos para asistencia telemática", sostiene Rodríguez. "Lo ideal sería", prosigue, "que los futuros médicos se familiarizaran con estas tecnologías desde los primeros años de universidad, para que así puedan aplicarlas sin complicaciones en su día a día cuando obtengan la titulación".

Por su parte, el profesor Manuel Maynar, director de la Cátedra de Tecnologías Médicas de la Universidad de Las Palmas y especialista en cirugía mínimamente invasiva, tiene muy claro que es precisamente la tecnología la que concede los medios necesarios para lograr una aproximación a una "realidad social", que lleva por nombre "enfermedad".

Fiel a su criterio, las tres principales ventajas que ofrece esta herramienta tecnológica son el acercamiento, la intimidad y la rapidez. "Hay que tener en cuenta que esta práctica no es nueva. De hecho, fuimos pioneros en 1988, a nivel mundial, en introducir cámaras en un quirófano de la Clínica de El Pino para trabajar con imágenes de la intervención", recuerda el profesor.

Cabe resaltar que el servicio de videoconferencia clínica puede presumir de muy buenas críticas entre los pacientes de la citada red hospitalaria. Si bien es cierto que este método solo está indicado para plantear cuestiones y dudas a los especialistas, o bien, para llevar a cabo el control y seguimiento de las patologías. "Si un paciente siente que está enfermo, debe acudir inmediatamente al hospital. La videoconferencia es una vía para ofrecer respuestas rápidas", determina el doctor Maynar. Para después agregar que, "hasta el momento, no hemos recibido ni una sola queja de los enfermos".

No obstante, el especialista lamenta que aún sea "muy reducida" la cifra de médicos que muestran predisposición para establecer videoconferencias con los pacientes. Por tanto, tacha de "fundamental" la necesidad de potenciar la formación tecnológica entre los profesionales del sector. "Hay que decir que estamos ante un sistema que resultaría muy útil para dar celeridad a las consultas en la Seguridad Social y para lograr adecuar al siglo que estamos la gestión de la salud", garantiza el director de la Cátedra de Tecnologías Médicas de la ULPGC. Además enfatiza que, al igual que en las consultas presenciales, durante la conexión, siempre deben estar presentes un médico y un enfermero. Asimismo, la duración de cada consulta lo determinará el propio profesor, en función de las necesidades que refleje cada paciente.

Por último, el profesor Maynar pone en valor el aumento poblacional y las desigualdades que existen en el acceso a la atención sanitaria. " El problema sanitario es grave y la tecnología nos permite atender a un mayor número de pacientes de una forma mucho más rápida. Hoy en día, podemos hacer grandes cosas gracias a ella. Por esta razón considero que siempre nos hará mejores", anota.

Compartir el artículo

stats