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Universidad | Homenaje a un referente de la investigación en Canarias

Juan Ortega: «Soy de los pocos que han hecho Historia de esta Universidad»

Ortega durante su intervención ayer en el salón de actos del Edificio Polivalente del Parque Científico Tecnológico de Tafira. | | LP/DLP

Ortega durante su intervención ayer en el salón de actos del Edificio Polivalente del Parque Científico Tecnológico de Tafira. | | LP/DLP

El catedrático de Ingeniería Química de la ULPGC, Juan Ortega, recibió ayer un homenaje de parte del Instituto Universitario para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación en Comunicaciones (IDeTIC) por su jubilación este 2021. Ortega revela las claves del éxito de sus investigaciones durante 45 años.

El pasado mes de noviembre usted fue uno de los científicos más citados en el Ranking of World Scientists de la Universidad de Standford ¿Qué secreto se esconde tras este éxito?

El trabajo con mis compañeros. Tener un grupo sin el cual no hubiera podido llegar a esta situación. Me jubilo por edad, de manera forzosa, pero no me voy, quiero seguir trabajando hasta la muerte porque, en definitiva, ha sido mi vida. Yo me crié aquí en la Universidad y por tanto quiero terminar mi vida aquí, hasta que la condición física e intelectual me mantenga porque da la impresión que esto no va a acabar nunca y yo cada día tengo más trabajo. En casa me dicen que «gracias a que te jubilas», pero yo voy a seguir trabajando llegando aquí a las siete de la mañana y marchándome a las nueve y pico de la noche. Y, además de eso, porque la Universidad ha sido mi casa de tantas horas que he dedicado. Aquí he hecho labores de todo tipo, hasta de securita, he criado plantas y me he dejado una parte de mi dinero.

Entre sus cargos, usted ha sido director de la Escuela de Ingeniería Industrial y coordinador de las áreas de Tecnologías Químicas y Tecnologías de Medio Ambiente en la Agencia Estatal de Investigación. Pero, ¿cómo recuerda sus inicios?

Empecé en un local en el centro de la ciudad en el cual estuve 25 años. Luego me dijeron que me marchara a otro sitio. Y en aquel momento me puse en contacto con varias personas, como el viceconsejero de Educación de aquella época, Fernando Hernández Guasch, que me dijo que yo tendría algún día un buen laboratorio. Yo le conté la investigación que realizaba, los estudios que seguía y que éramos pioneros en la Universidad, y por eso yo pedí en aquel momento una ayuda que se llamaba de Infraestructura al Ministerio y que se nos concedió para que este edificio fuera una realidad. En aquel momento el escaso salario que cobraba también lo invertía en el alquiler. Y ahora, en la fachada del edifico, hemos puesto un enorme cartel sobre cuál es realmente la historia de nuestro grupo desde que nació en el año 76 hasta el momento actual.

«Una de las cosas que yo establecí al llegar aquí fue una disciplina de trabajado que antes no existía»

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En 2010 fue galardonado con el premio nacional de la Real Sociedad Española de Química y en 2019 la ULPGC le otorgó el Reconocimiento a la Carrera Investigadora. ¿Con qué metodología alcanzó estos logros?

Una de las cosas más interesantes que yo establecí desde siempre fue una disciplina de trabajo que en esta Universidad no existía. Yo no tenía experiencia en eso, pero quizás son cosas que se llevan innatamente, y que ha significado el logro de nuestro trabajo diario y que se basa, precisamente, en una serie de actividades que también significa el logo de nuestro grupo. Todo se basa primero en la experimentación, ver la realidad, qué es lo que pasa. A continuación modelizar, obtener una expresión matemática para reproducir lo que habíamos visto. Luego validar también que la experimentación que se ha realizado es cierta. Y, por último, lo que se llama la simulación, que es una reproducción matemática de todo lo que se ha hecho de los pasos anteriores. y vuelta a empezar. Porque la simulación puede provocar que salga aquello un churro y tengamos que volver a la realidad y comprobar que todo lo que se ha hecho, ese circuito, es cierto. Ese es el lema de nuestro trabajo. Y eso ha generado, a nivel internacional, cosas importantes, de tal forma que, en el año 2010, la Real Sociedad Española de Química, me otorgara ese premio que usted cita. Y luego, también, en 2019, en una especie de convocatoria que hace la Universidad para distinguir a los profesores, me otorgó ese otro reconocimiento a una trayectoria universitaria. No obstante, en 1994 nuestro grupo también obtuvo un galardón por parte de la Universidad, siendo en aquel momento ya uno de los mejores equipo de investigación, cosa que se repitió de nuevo más tarde en 2016. También hemos sido reconocidos a nivel nacional, e incluso hay personal docente con premios nacionales de Investigadores Jóvenes, lo cual también ha significado un acicate para nosotros. Nuestro trabajo ha supuesto una continuidad constante en llevar una misma línea de compromiso y no desviarnos de ella. Y eso es lo que ha hecho que hayamos obtenido relevancia a nivel internacional porque si uno se desvía de sus cosas al final no hace nada.

¿En qué áreas cree que su grupo ha conseguido los mayores avances estos años?

Una de las cosas más importantes que nosotros hemos avanzado ha sido en la experimentación porque ahí tenemos unos diseños propios de equipos, de instalaciones que ha significado una mejora sustancial, sobre todo en el tema de la automatización porque hasta hace relativamente poco las cosas se hacían como muy artesanalmente, muy manualmente. Pero hoy la electrónica ha mejorado muchísimo y nos ha permitido avanzar en todos estos campos. Otro aspecto en el que hemos mejorado muchísimo es en la polarización. Hemos realizado, desde que publiqué mi primer trabajo allá por los años 80, un modelo matemático propio para intentar reproducir el comportamiento del estado líquido. Eso es otro de los logros importantes porque seguimos avanzando en ello ya que la investigación no termina.

¿Y todo ha sido partiendo de esa ecuación que usted ha convertido en el logo de su grupo?

Totalmente. Precisamente, en las acciones de experimentación, modelización, validación y simulación también hemos hecho cosas en la parte de verificación. De hecho en el año 2017 uno de nuestros colaboradores defendió una tesis en la Universidad Complutense de Madrid, que también ha sido muy relevante, con un procedimiento riguroso para verificar la calidad de los datos que se obtienen en un trabajo científico. Hemos trabajado siempre basándonos en ese sistema que establecí desde el principio. El pasado 21 de junio, hace un mes y dos días, se leyó la última tesis de nuestro grupo, que abarcaba todos estos aspectos de manera conjunta.

Lo suyo han sido, por tanto, 45 años de trabajo continuo.

Y son muchos. Aunque hay algunos más si contamos los ocho años que estuve antes de estudiante. Conozco esta Universidad perfectamente y soy de las pocas personas que pueden presumir de haber hecho Historia de ella.

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