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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Volcán de La Palma | El avance de la erupción

Discusión en torno al volcán de La Palma: Los científicos abogan por utilizar ‘delta lávico’ en lugar de ‘fajana’

La fajana tiene un origen sedimentario y, por eso, no se relaciona con el vulcanismo

Así crece la nueva fajana de la costa de La Palma

Ante la confusión terminológica surgida a raíz de la erupción todavía activa del volcán en La Palma, los científicos aconsejan utilizar los términos «delta lávico» o «isla baja» para referirse al nuevo terreno surgido en la costa por la acumulación de materiales de origen volcánico. En cambio, desechan el término «fajana» por considerarlo un arcaísmo y, además, referirse específicamente a depósitos sedimentarios, no volcánicos.

En un escrito, firmado por Ramón Casillas Ruíz, catedrático de Petrología y Geoquímica de la Universidad de La Laguna, Maximiano Trapero Trapero, catedrático de Filología Española de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y Francisco José Pérez Torrado, catedrático de Petrología y Geoquímica, también de Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, los científicos recuerdan que «todas nuestras islas han crecido gracias a los materiales de la actividad volcánica».

Este proceso de entrada de lavas al mar, formación de deltas lávicos y crecimiento de las islas, no es nuevo, se viene produciendo desde que la primera isla canaria, Fuerteventura, se formó hace más de 20 millones de años. Es decir, en todas las islas tenemos vestigios geológicos de este tipo de estructura, pero donde mejor se observan con su forma original de abanico al pie de los cantiles es en las islas más jóvenes del archipiélago: El Hierro y La Palma.

Así, insisten, el término científico correcto para denominar estas superficies en forma de abanico al pie de los cantiles que obedecen a la acumulación de lavas que han ganado terreno al mar debe ser «delta lávico», como así está reconocido en la literatura científica. En las islas de La Palma y El Hierro, así como en Tenerife, se les suele llamar «islas bajas», por formar esas plataformas marinas de poca altura y relativamente planas al pie de los acantilados mucho más altos.

El término «fajana» es un verdadero arcaísmo en las hablas insulares y, en términos geológicos, hace referencia a un depósito sedimentario de ladera formado por una mezcla de granos de tamaño arena y gravas, conocido también como coluvión. Por tanto, su proceso de formación es sedimentario, no volcánico. Además, el término «fajana» se empleaba siempre para estas formaciones de interior.

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