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Salud

«Tengo más miedo al MIR que al Covid»

Los nervios y la incertidumbre se apoderan de los opositores, que esquivan el contagio para poder realizar la prueba - En el Archipiélago se ofertan 414 puestos

Exámenes MIR en Gran Canaria

Exámenes MIR en Gran Canaria Juan Carlos Castro

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Exámenes MIR en Gran Canaria Andrea Saavedra

«Tengo más miedo al examen que a contagiarme del Covid», fue una de las frases más repetidas ayer en el Campus Universitario de Tafira de la capital grancanaria media hora antes de la celebración de las oposiciones de Formación Sanitaria Especializada. Y es que el nerviosismo y la incertidumbre protagonizaron una jornada decisiva para las 1.149 personas, 597 en Las Palmas y 552 en Santa Cruz de Tenerife, que se presentaron ayer a la prueba en las Islas. En toda España se presentan 28.714 personas para un total de 10.634 plazas para las especialidades de medicina, enfermería, farmacia, física, psicología, biología o química. Por lo que apenas el 37% de ellos tiene opciones de conseguir una. En el Archipiélago, la oferta fue de 414 plazas.

El Covid si provocó miedo a los aspirantes los días previos al examen, ya que la ministra de Sanidad, Carolina Darias, aseguró el pasado jueves que la prueba era «única» y recalcó que, «una vez realizada, las preguntas se publican», por lo que los opositores que estén contagiados de coronavirus no tendrán opción de presentarse hasta la próxima convocatoria. «Dar positivo estos días se traducía en perder un año y medio de tu vida, eso sí da miedo», aseguró ayer Juan Francisco Tirados, un joven de 25 años que se presentó por primera vez a la prueba de Medicina con «toda la esperanza del mundo». Ni repaso de última hora, ni preguntas a los amigos. Los minutos antes del examen son para «reírse y así engañar a los nervios», aclaró Tirados, quien decidió no revelar sus preferencias a la hora de escoger especialidad por miedo a «gafar» sus opciones.

Tampoco quiso mojarse sobre su futura plaza Marina García, una joven médica que decidió repetir el examen tras no quedarse conforme con su puesto el pasado año. La canaria consideró «injusto» que los contagiados pierdan «todas sus opciones» y reclamó que se «plantearan alternativas que evitaran que los positivos ocultaran su enfermedad para poder presentarse con todos los demás aspirantes».

El examen, que se celebró a la vez en 28 localidades de todo el país, constó de 210 preguntas y duró cuatro horas y media, por lo que el respeto de las medidas sanitarias fue uno de los objetivos principales del Ministerio de Sanidad. Para ello colaboraron más de 2.000 personas ejerciendo funciones de delegados de centro, interventores y vocales en las Mesas de examen o miembros de las siete Comisiones Calificadoras.

El Covid no solo condicionó el nerviosismo de los días previos al examen también ha marcado el interés de los candidatos a continuar sus estudios por la rama sanitaria. Algunos afirman que la pandemia ha aumentado sus «ganas» y otros, por el contrario, reconocen que el desgaste de los trabajadores del sector les «desanima». Daniel Sánchez, un joven enfermero de 22 años, está en el primer grupo ya que considera que el Covid ha servido para valorar su profesión. «Antes éramos invisibles y ahora la gente sabe que somos esenciales para salir adelante en situaciones críticas como la que hemos vivido», afirmó ayer el aspirante a enfermero comunitario. Por el contrario, Silvia Cubero, otra joven enfermera que lleva algunos años ejerciendo, lamentó que todavía mucha gente infravalore la labor diaria de los sanitarios de Atención Primaria. «Recibimos llamadas de personas insultándonos cada día, no tienen el cuenta el trabajo duro que hacemos y se te quitan las ganas de dedicarte a esto» reconoció Cubero minutos antes de entrar a la prueba. Ambos sanitarios coincidieron en que las condiciones laborales en España son «mejorables» y aseguraron que no descartan «trasladarse» a otras regiones.

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Pruebas MIR en Las Palmas de Gran Canaria Juan Castro

El Ministerio de Sanidad convocó para este año una «oferta récord», tras tres años consecutivos de incremento. En total se ha aumentado un 3,8% el número de plazas respecto al pasado año (385 plazas más) y un 9% con respecto a 2019. El 7% de las plazas se reserva para personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33% (745 plazas en total).

En concreto, en la titulación de Medicina, la oferta es de 8.188 plazas (incremento de un 2,5%), de las cuales 573 plazas se reservan a personas con discapacidad. La especialidad con mayor oferta es Medicina Familiar y Comunitaria con 2.336 plazas. A ellas aspiran 13.060 médicos. Un 52% de los aspirantes de Universidades españolas finalizaron sus estudios en 2021.

La oferta de la titulación de Enfermería asciende a 1.822 plazas, un 8,3% más que en la convocatoria previa, de las cuales 128 se reservan para personas con discapacidad. La especialidad de Enfermería con mayor oferta de plazas es Enfermería Familiar y Comunitaria con 748 plazas (incremento 8,1%). El número de aspirantes de Enfermería es de 7.915. En el resto de las titulaciones la oferta es de 309 plazas en Farmacia y el número de aspirantes 1.711, 204 plazas ofertadas para las titulaciones del ámbito de la Psicología y 4.435 aspirantes, 46 plazas ofertadas en Biología y 1.107 aspirantes, 43 plazas en Física y 245 aspirantes y 22 plazas en Química a las que concurren 241 aspirantes.

A pesar del aumento progresivo en el número de plazas muchos opositores se han quedado fuera en años anteriores, es el caso de Cubero que acumula cuatro intentos. Otros logran entrar en la lista pero no en el puesto deseado, es el ejemplo de Catalina De Alejabeitia, una aspirante a pediatra que decidió presentarse por segunda vez para alcanzar una «plaza mejor». También hay casos para los que el destino prevalece sobre la especialidad, como es el de Eduardo Santana, un enfermero de 34 años que se presenta por primera vez con el handicap de que solo «busca» plaza en Canarias porque no quiere «separarse» de sus dos hijos. Y también prefiere quedarse en el Archipiélago, Etienne Lozano, un joven médico que tiene claro que su destino pasa por el Hospital Insular de Gran Canaria. «La calidad de vida que existe aquí no la encuentras en ningún otro lado», explica.

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