Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un ‘tour’ para crear conciencia

Un ciclista se ve afectado en un 7,5% de los accidentes de tráfico que se dan en Canarias | 24 de cada 100 atestados se deben a una colisión lateral o frontolateral

Unos ciclistas circulan en fila de a uno por una carretera del norte de Tenerife. | | CARSTEN W. LAURITSEN

Treinta y dos ciclistas han fallecido en las carreteras españolas en lo que va de año. Por ahora, uno más que el total de víctimas mortales registradas en 2021. La última equis pintada en rojo sobre el mapa apareció hace tan solo una semana en el núcleo catalán de Castellbisbal (C-243). Un conductor, que se dio a la fuga antes de ser arrestado por efectivos de los Mossos d’Escuadra, incrustó un coche contra un pelotón de ocho corredores del Club Ciclista Rubí

Paolo Savoldelli. | | LP/DLP

causando dos muertes en el acto y tres heridos con distintos pronósticos. La cifra de bajas aún está lejos de los acumulados en 2019 (80 fallecidos), 2017 (78) y 2014 (75), pero si sumamos las defunciones de los últimos doce años el resultado es alarmante: en España murieron 740 ciclistas –61,6 por año– entre 2011 y 2022.

Un ‘tour’ para crear conciencia

Canarias.

De los 32 ciclistas fallecidos en España este año, uno perdió la vida en las Islas a raíz de una caída registrada en una carretera de San Bartolome de Tirajana (GC-503). Ocurrió a las 12:26 horas del pasado 6 de marzo y los recursos del Servicio Canario de Salud (SCS) enviados a la zona no pudieron hacer nada para sacar a un varón de 72 años de la parada cardiorrespiratoria en la que se encontraba en el instante en el que se informó a la sala del 1-1-2 de la emergencia. Especialistas de la Dirección General de Tráfico (DGT) tienen remarcados 48 puntos negros en las carreteras del Archipiélago –no todos están abiertos al tránsito de ciclistas–, la mayoría de estos en la isla de Tenerife (38). Los diez restantes se localizan en Gran Canaria (5), La Palma (4) y Lanzarote (1). Los informes periciales indican que en el 7,5% de los atestados que se rellenan en España, un calco de lo que sucede en las Islas, hay un ciclista involucrado. Esto significa que existe una bici de por medio en más de 7.600 sucesos: el 24% de estos se corresponde con una colisión lateral o frontolateral. En el primer lustro de los datos de ciclistas fallecidos en España entre 2011 y 2022 se anotaron 8.294 accidentes: Barcelona (820), Alicante (538), Comunidad Valenciana (506) y Madrid (468) lideraron las tablas de siniestrabilidad muy por delante de autonomías como Canarias, donde se superaron ligeramente los 300 partes –60 por año– entre 2011 y 2015.

Movilidad.

España no es el mejor ejemplo de transporte sostenible de Europa. Sobre todo, si comparamos su censo de bicicletas con países que sí cuentan con una mayor tradición a la hora de dar pedaladas como Bélgica, Holanda o Luxemburgo. No obstante, se estima que 3,8 millones de ciudadanos –uno de cada diez– decide coger cada día la bici para desplazarse a su puesto de trabajo o de estudio. Esta tendencia creció tras levantarse las restricciones por la crisis sanitaria.

Suben las ventas.

Los españoles, al igual que la gran mayoría de los ciudadanos del mundo, salieron desbocados del confinamiento. Las ganas por hacer cosas que fueron restringidas durante el encierro hizo que muchos se fueran derechitos a una tienda de bicicletas. Los negocios asociados con el ciclismo hicieron el agosto y casi agotaron las existencias en plena desescalada: en territorio español se vendieron 1.565.233 unidades en 2020, concretamente, 300.000 bicis más que el año anterior. El volumen de negocio generó ganancias de 2.600 millones de euros. El auge del sector favoreció la presencia de más de 3.000 puntos de ventas a lo largo y ancho de la geografía nacional, lo que permitió que la nómina de 22.572 personas dependiera de las tiendas de bicis: otros 168 fabricantes españoles y 339 empresas indirectas ganaron mucho dinero.

Un deporte en alza.

Las Islas siempre han tenido una buena reputación vinculada con los deportes marinos –surf, windsurf o vela latina– pero antes de que estallara la crisis del coronavirus las principales rutinas de los canarios para desconectar se centraban en el running (27%), el fitness (18%) o la natación (8%). Ellos se inclinaban habitualmente por el running, el ciclismo y el fútbol, mientras que ellas preferían el fitness y el running. Los deportes que están en contacto directo con la naturaleza se pusieron por delante de los que se juegan en una cancha (baloncesto, fútbol sala o voleibol) pero la gran novedad es que el ciclismo estaba cada vez más cerca –en algunas franjas de edad incluso por encima– del running. Este cambio de registro ha provocado un incremento de la actividad física cerca de los arcenes. «Cada vez somos más, pero no hay más infraestructuras viarias [muchas quejas están orientadas a su mal estado de conservación y la suciedad de las cunetas] y el número de vehículos no deja de subir», aseguran los ciclistas que comparten asfalto con los conductores. Las voces críticas no dejar pasar una oportunidad tan cristalina para denunciar que «mientras en el País Vasco tienen máquinas especiales que limpian los arcenes con aire a presión, aquí dejan que los márgenes de las carreteras se llenen de cristales, piedras o pinocha...».

Ídolos de carne y hueso.

El hecho de que ganadores de pruebas tan prestigiosas del calendario internacional como el Tour de Francia [Bjarne Riis, Jan Ullrich, Alberto Contador, Andy Schleck, Chris Froome, Egan Bernal o Tadej Pogacar] opten por las Islas para realizar sus entrenamientos en altura posiciona a Canarias en un lugar de privilegio de la elite internacional. Por estas coordenadas atlánticas también rodó el americano Lance Armstrong, dominador de la bucle francesa entre los 1999 y 2005, pero que fue despojados de esas siete conquistas por la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (Usada) por tramposo. Esos ídolos y otros muchos despertaron la afición por el ciclismo a una legión de habitantes de las Islas, algunos de los cuales tuvieron la suerte de cruzarse con ellos durante una subida al Puerto de Erjos (Santiago del Teide) o el Pico de Las Nieves (San Bartolomé de Tirajana, Vega de San Mateo o Tejeda).

Preocupaciones del ciclista.

Antes de que los atropellos acapararan casi toda la atención de los ciclistas que aprovechan las buenas condiciones climatológicas de las Islas para echarse a la carretera, estos manifestaban tener un decálogo de inquietudes que se ordenaban, más o menos, de la siguiente manera: verse envueltos en un accidente, la contaminación medioambiental, el robo de la bicicleta [en España se roban unas 300 bicis al día], el mal tiempo, el sudor, las averías, la ignorancia de los usuarios de una vía en relación a la normativa de circulación que está en vigor, la falta de inversión pública en carreteras, las lesiones y los malos ciclistas. En torno al último punto es importante destacar que no es lo mismo circular habitualmente que hacerlo de manera esporádica. De hecho, hay un estudio que indica que los accidentes suelen dispararse por encima del 75% los domingos y festivos. También es llamativa la curva de incidencias que se genera en los meses más cálidos y luminosos del año [mayo a septiembre]. Y es que como ya apuntó hace 45 años el inolvidable Fernando Fernán Gómez, Las bicicletas son para el verano.

Buscar más seguridad.

Al margen de los avances que se han dado en el diseño de unas monturas cada vez más caras [la utilización de materiales ligeros y no cortantes o el desarrollo de sistemas de freno y cambios con respuesta automática] y los elementos de navegación que proporcionan información a los ciclistas, estos deben seguir a utilizando prendas claras o con colores llamativos, indicadores de posición delanteros y traseros y protegerse con un casco homologado. De hecho, una de las sanciones más frecuentes, castigada con una multa de 200 euros, se vincula con la decisión de no llevar bien puesta esta protección. ¿Cuándo está permitido no usar el casco? Solo en tres supuestos contemplados de forma clara en la última revisión de la normativa dictada por la DGT: cuando se esté acometiendo una subida prolongada o se transite por una cuesta, por estar liberado por razones médicas o en el caso de que haya una situación de calor extremo. En el tercer caso suele darse un aviso por parte de las autoridades sanitarias canarias con el objetivo de evitar realizar un esfuerzo físico extra en medio de una ola de calor.

El uso del móvil.

El uso incorrecto de un teléfono móvil, tanto por parte de un conductor como de un ciclista, provoca el 20% de los accidentes que se contabilizan en territorio español cada año. Esta cifra, en término reales, se traduce en más de ocho mil siniestros con víctimas. Esta fue una de las razones por las que la Dirección General de Tráfico endureció hace unos meses el catálogo de infracciones para las personas que tiran del teléfono móvil cuando se encuentran al volante de un vehículo. «Esos segundos en los que el infractor puede de vista lo que tiene por delante son suficientes para pasarle el coche por encima a un ciclista o un peatón», exponen los usuarios más vulnerables del asfalto. Como resultado de una macroencuesta europea –con participación española en las 1.700 entrevistas online realizadas– se pone de manifiesto que el 53,5% de los conductores admite que mira el móvil con el coche en marcha para ver quién le está llamando y otro 37% que suele leer WhatsApp o mails sin detener su marcho. De todos, el dato más peligroso afecta al 7% de los conductores que afirman haberse hecho alguna vez un selfie mientras circulaba por una carretera.

Ciclistas y peatones.

Entre los numerosos cambios que introdujo la DGT en la revisión de marzo de este año, hay uno que afecta directamente a peatones y ciclistas, concretamente, a las maniobras que están obligados a realizar, si no quieren ser multados con 200 euros, las personas que se aproximen a un paso de peatones montados en una bicicleta y que tenga la intención de cruzar de acera. El paso de cebra se debe cruzar a pie, nunca subido a la montura. Igualmente, deja libertad a los gobiernos municipales para prohibir el paso de ciclistas por el interior del casco histórico, sobre todo, cuando se trate de un tramo reservado al uso exclusivo de los peatones.

Sensores de ciclistas.

Los ingenieros de Jaguar Land Rover se han empleado a fondo para fabricar un detector de ciclistas [Bike Sense] que alerta a un conductor de manera anticipada de la inminente presencia de un ciclista. Lo hace gracias a unas señales acústicas que se complementa con una información satélite que discrimina al resto de los vehículos de una vía: su finalidad es captar la llegada de usuarios que se desplacen sobre dos ruedas.

El atropello de Savoldelli en Arafo

El 16 de febrero de 2003 el nombre de la isla de Tenerife se coló de manera inesperada en el gran pelotón ciclista internacional por una mala noticia. Ese día un motorista arrolló al italiano Paulo Savoldelli y al belga Mario Aerts, ambos del equipo Telekom, cuando circulaban a la altura del kilómetro 3 de la Subida Los Loros, en el término municipal de Arafo. Savoldelli, ganador del Giro de Italia 2002 y 2005, y Aerts encabezaban el grupeto cuando recibieron el impacto frontal del motorista. Los dos salieron despedidos con lesiones importantes que obligaron a una evacuación de emergencia a La Candelaria. Savoldelli tenía rotos los huesos propios de la nariz –entró en el complejo hospitalario de Ofra con la cara ensangrentada, varios dedos rotos y policontusiones–, mientras que a su compañero le diagnosticaron diversas abrasiones.

Compartir el artículo

stats