El cuerpo sin vida de Teresa L. N., de 54 años, fue descubierto este martes por la Policía Local de Santa Brígida en la vivienda en la que residía en el centro del casco de la villa. Varios vecinos alertaron a los policías locales de un fuerte olor desde hacía varios días en una de las dos viviendas, alquilada, del segundo piso de un inmueble que se encuentra en la céntrica calle Maestro Terrón Sobrado, cerca del centro de educación de infantil y primaria (CEIP) Juan del Río Ayala.

El jefe de la Policía Local de Santa Brígida, Juan José Suárez, y tres efectivos acudieron al citado domicilio en torno a las 16.45 horas del martes. Al no responder la inquilina, el jefe del cuerpo utilizó un ariete para abrir la puerta principal, la cual cedió tras un único y fuerte golpe. Los policías descubrieron a Teresa L. N., sin vida, muy probablemente desde hacía varios días, y justo detrás de la puerta. El Juzgado de Guardia había autorizado a los agentes el poder abrir el domicilio.

En este trágico suceso se da la circunstancia de que Teresa L. N. hubiera cumplido un día como hoy, 31 de agosto, 55 años.

Tras hallar el cadáver de esta mujer, que vivía sola y que había trabajado como enfermera, la Policía Local alertó de lo ocurrido a la sala de control del Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes)- 112 del Gobierno de Canarias. Al lugar acudieron una ambulancia soporte vital básico del Servicio de Urgencias Canario (SUC) y un médico del centro de salud de Santa Brigida, el cual confirmó este fallecimiento por causas naturales, a falta de la conclusión del informe de la autopsia en el Instituto de Medicina Legal.

La Policía Local tenía conocimiento de la situación personal de Teresa L. N., quien sufría varios trastornos mentales, además de síndrome de Diógenes. En el día de ayer, los agentes locales pudieron observar que en la vivienda, cerca de la entrada y de donde estaba el cuerpo de la fallecida, había gran cantidad de basura, así como numerosas obras de arte, en concreto cuadros que ella misma había pintado.

Según señalaron varias fuentes, Teresa L. N. protagonizó «varios comportamientos antisociales», que habían provocado el malestar y preocupación por parte de los otros residentes del inmueble. «En varias ocasiones dejaba un grifo abierto y se producía tiempo después una inundación en la vivienda que tenía alquilada, como en las escaleras comunes», indicaron esas mismas fuentes.

En el pasado mes de abril, exactamente el día 17, Teresa L. N. intentó agredir a una policía local con un cuchillo de cocina. Los policías fueron al edificio al ser alertados de una inundación en las escaleras. Los agentes invitaron a la vecina a que cerrase el grifo y «salió del piso con un cuchillo de cocina con la intención de agredir a una agente». Entonces, la inquilina fue retenida por los agentes y llevada a las dependencias policiales para poner a «esta situación de peligro para ella y para otras personas», como a la inundación en las escaleras y en la vivienda alquilada de Teresa L. N. en la segunda planta del edificio en el centro del casco de Santa Brígida.

En otras ocasiones, esta exenfermera dejaba cosas abandonadas en las escaleras y zonas comunes del inmueble, como percheros, o esparcía polvos de talco.

Teresa L. N. había tenido gatos en su piso, pero hace unos cuatro meses se les retiró los felinos que tenía a su cargo por orden judicial. Tenía tres mal atendidos y alimentados, y un cuarto gato estaba muerto. Los tres supervivientes fueron llevados a un albergue.