Sanidad | Lesión medular

El Hospital Insular contará con el primer exoesqueleto de Canarias para lesionados medulares

El dispositivo, adquirido por el Servicio Canario de la Salud por 200.000 euros, permite a los pacientes de lesiones medulares tener las manos libres, mejora su tránsito intestinal o los problemas cardiovasculares

El jefe de la Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Insular, José Luis Méndez, y Ana Delia Ramos, presidenta del comité organizador de Aselme.

El jefe de la Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Insular, José Luis Méndez, y Ana Delia Ramos, presidenta del comité organizador de Aselme. / Cedida.

Iván Alejandro Hernández

Iván Alejandro Hernández

Un exoesqueleto robótico que permite erguirse e incluso caminar a personas con movilidad reducida de forma autónoma. Hace unos años parecía ciencia ficción, pero en la primera semana de noviembre será una realidad en el Hospital Universitario Insular de Gran Canaria y se destinará, específicamente, a la atención de pacientes con lesiones medulares. El jefe de la Unidad de Lesionados Medulares del centro, José Luis Méndez, ha explicado que se trata del tercer dispositivo de estas características que llega a España, pues tan solo el centro nacional de parapléjicos de Toledo y el instituto Guttman de Barcelona cuentan con aparatos similares: "Es de última generación y autoequilibrado, permite dejar las manos libres y que los pacientes no se agoten", explica.

El exoesqueleto, adquirido por el Servicio Canario de la Salud por un montante de alrededor de 200.000 euros a la empresa francesa Wandercraft, llegó a las Islas a inicios de este mes y los fisioterapeutas encargados de su funcionamiento con pacientes están en pleno proceso de formación antes de poder usarlo en pacientes.

Así lo explicó ayer Méndez en la sede del Colegio de Médicos de Las Palmas con motivo de la presentación de las Jornadas Nacionales de la Sociedad Española de Paraplejia (SEP) y el Simposio de la Asociación Española de Enfermería Especializada en Lesión Medular (ASELME), que se celebran desde hoy y hasta el próximo viernes en el Palacio de Convenciones y Congresos ExpoMeloneras (San Bartolomé de Tirajana). El empleo de la robótica en las lesiones medulares es uno de los temas principales y en este marco, el exoesqueleto permanece expuesto e incluso es posible probar su funcionamiento durante la celebración del Congreso.

Las principales ventajas del nuevo exoesqueleto es que está ideado específicamente "para el tratamiento rehabilitador de la marcha", especifica Méndez. Para atender a un paciente con lesión medular se precisa de un mínimo de tres profesionales -dos fisioterapeutas y una auxiliar o un celador- y conlleva adicionalmente un desgaste energético del paciente.

"El exoesqueleto ha venido a suplir todo esto. Permite que sea solo un fisioterapeuta quien esté con el paciente; mejora la marcha porque la actividad repetida lo posibilita y mejora el tránsito intestinal o los problemas cardiovasculares, que son la principal causa de los lesionados medulares", indica Méndez. Esta atención se prestará en el centro hospitalario con sesiones de 45 minutos tres días por semana y de forma prioritaria a pacientes ya ingresados, que actualmente son 17, de los cuales hay diez candidatos para ser los primeros en usarlo. Si bien, Méndez ha vaticinado que en el futuro se espera que la próxima generación de exoesqueletos sean más ligeros y se puedan usar en los hogares.

El aparato se adapta a los pacientes, a los que previamente se les toma las medidas para adaptarlo a su cadencia de paso y otorgue un mayor o menos grado de asistencia. "Por ejemplo, para quienes son capaces de caminar con dificultad, esto le aporta lo que le falta para andar; para aquellos pacientes que no pueden, el aparato le da una asistencia total. Vamos modificando los parámetros del aparato según como recuperen los pacientes la marcha", detalla Méndez. Pero también añade que "aporta equilibrio o la estabilidad al dejarles las manos libres", algo "fundamental para un paciente con paraplejia".

Lesiones medulares en Canarias

Un accidente de tráfico, una caída o una zambullida y todo cambia en un instante. El cerebro ya no puede enviar sus órdenes al resto del cuerpo para que este le obedezca y se mueva. Son las principales causas de las denominadas lesiones medulares traumáticas, según Méndez, que añade que también se dan casos "no traumáticos", como pueden ser "los postoperados de artrosis cervical, hernias cervicales, infecciones que afectan a la columna o problemas vasculares". En las Islas se dan unos 50 casos de lesiones medulares al año y los no traumáticos "dependen de las circunstancias", matiza Méndez, aunque en su Unidad rondan el 40%.

En las Islas se producen unos 50 casos al año, sobre todo por accidentes de tráfico y caídas

Sin embargo, la incidencia de lesiones medulares en Canarias, entre 10 y 11 casos por millón de habitantes, "es de las más bajas de España", destaca Méndez, pues la media nacional se sitúa sobre los 19 casos por millón de habitantes. "En España hay unos 10.000 lesionados medulares vivos y en Canarias tenemos alrededor de 600 y 700 pacientes", resume.

En este sentido, recuerda que en los últimos 20 años no ha habido un gran aumento de casos anuales, pero sí se ha incrementado la prevalencia, que atribuye a un motivo claro: "Hemos conseguido que la supervivencia de estos pacientes se alargue, cada año hay más lesionados medulares en las islas a los que hay que prestarles atención". 

Tres pacientes viven en el hospital

"Ahora mismo en el hospital tenemos a tres personas que viven con nosotros", ha recordado Méndez. El joven grancanario Miguel Planas, que sufre tetraplejia tras perder la movilidad por una caída en 2020 en un gimnasio, es quien lleva más tiempo. "Vive en el hospital porque sufrió una lesión cervical muy alta y no puede respirar por sí mismo y necesita cuidados constantes", señala el jefe de la Unidad de Lesionados Medulares del centro.

Además, de Planas, Méndez citó a Said y a Germán, "que llevan algo más de dos años con nosotros". En este sentido, lamenta que en Canarias no haya centros apropiados para atender este tipo de pacientes porque "nadie se merece vivir en un hospital" y advierte que estos casos serán "cada vez más frecuentes".

Enfermería y resiliencia

Durante la rueda de prensa, Méndez destacó que una unidad que atiende a pacientes con lesiones medulares funciona por su equipo de enfermería. En este sentido, Ana Delia Ramos, enfermera y presidenta del comité organizador de Aselme, señala que la labor de enfermería se centra, sobre todo, en la atención diaria y en hacer partícipe al paciente.

"La lesión medular para suponer un gran impacto a todos los niveles, tanto físico como psicológico, es una ruptura con su vida anterior para adaptarse a la nueva situación. Y lo que hacemos es dar apoyo psicológico, la escucha activa y darles información". En este sentido, remarca que es un trabajo en equipo conformado por fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, celadores, auxiliares de enfermería, trabajadores sociales, psicólogo o médicos.

Hay tres personas que viven en el centro sanitario porque no tienen otra alternativa

Y es que entre los servicios que se ofrecen a los pacientes se incluye la salud mental a través de un programa basado en el entrenamiento de la atención con mindfulness para evitar la ansiedad y la depresión. "La fase del duelo dura entre seis meses y un año", explica el psicólogo clínico de la Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Insular, Héctor Montesdeoca, que destaca que después comienza un proceso de "resiliencia".

"Trabajamos la plasticidad cerebral la atención o la regulación emocional", subraya Montesdeoca. En este sentido, resalta la importancia del último aspecto "porque los pacientes se deprimen con la rumiación mental yendo al pasado o con la anticipación del futuro", entonces se intenta que estén en el presente, donde se sienten "más tranquilos, seguros y estables". A ello, suma la participación de pacientes expertos, como Eduardo Martínez, que "hacen un trabajo inmenso en la recuperación". Y, como otro aspecto destacable, señala la posibilidad de ofrecer terapia a distancia cuando los pacientes se van del hospital y están en distintas islas, que evita el desplazamiento al hospital.

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Durante la celebración de las jornadas se dan cita cerca de 250 especialistas en el tratamiento y los cuidados de lesionados medulares de toda España y se abordan temas de diversa índole, desde el uso de robótica e Inteligencia Artificial en pacientes con lesiones medulares a la salud mental o la osteoporosis, entre otros.

"Es la cuarta vez que nos toca organizar este Congreso", destaca Mendez, que a su vez resalta que se presentan 80 trabajos científicos. Por su parte, Delia Ramos ha anunciado los temas relacionados con la enfermería, sobre todo la actividad física y deportiva por la importancia creciente de las enfermedades cardiovasculares de los pacientes lesionados medulares, o las actividades de ocio y complementarias, como la hidroterapia.

La disfagia es otro de los aspectos que ambos especialistas han subrayado porque no se le ha prestado la atención necesaria hasta fechas recientes. Se trata de un trastorno en la deglución que sufren estos pacientes, ya que parte del alimento que ingieren pasa a la vía respiratoria y padecen neumonías por aspiración. Para tratarlos, dice Delia Ramos, es fundamental la prevención.

"El foniatra pasa semanalmente por la unidad y en aquellos pacientes en los que detectamos ese riesgo se les hace una fibroscopia y nos dice el riesgo que corre el paciente, nos indica qué tipo de alimentos puede ingerir, sus cantidades, la consistencia… y vamos avanzando en la alimentación en pacientes que corren riesgo", concluye.