Las farmacias de Las Palmas, centinelas para la detección precoz del alzhéimer

El 80% de los casos leves en España no están diagnosticados, según la Sociedad Española de Neurología

Un descubrimiento temprano ayuda a ralentizar o reducir su impacto de la enfermedad

Loreto Gómez, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Las Palmas, y José Regidor, presidente de la Asociación Alzheimer Canarias.

Loreto Gómez, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Las Palmas, y José Regidor, presidente de la Asociación Alzheimer Canarias. / Juan Carlos Castro

Iván Alejandro Hernández

Iván Alejandro Hernández

En Canarias, unas 6.000 personas están diagnosticadas con alzhéimer. Bajo esa cifra, invisibles, se ocultan numerosos ciudadanos que padecen la enfermedad en las fases primarias sin que lo sepan o les haya sido reconocida. Según una estimación de la Sociedad Española de Neurología, el 80% de los casos leves carecen de diagnóstico. Aunque es incurable, una detección precoz contribuye a aplicar tratamientos que ralentizan la muerte de las neuronas o reducen su impacto.

Con este objetivo, la Asociación Alzheimer Canarias y el Colegio de Farmacéuticos de Las Palmas firman un convenio para instaurar un programa que convierte a las farmacias en centinelas que ayudan a detectar casos gracias a su cercanía y al contacto frecuente con la ciudadanía en los barrios o entornos rurales.

"Es importante contar con todas las capacidades sanitarias y entendemos que el mundo farmacéutico es una parte fundamental del sistema. (...) El objetivo principal es intentar ayudar a detectar la sospecha del deterioro cognitivo en una etapa primigenia de lo que posteriormente puede ser una demencia", explica José Regidor, presidente de la Asociación Alzheimer Canarias.

Formación

El programa incluye la formación del personal farmacéutico y la instauración de un protocolo para que, si se detectan posibles casos, puedan ser derivados a la Asociación. "En ningún momento pretendemos diagnosticar, pero sí dar un aviso al familiar y a la asociación", matiza Loreto Gómez, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Las Palmas.

Como ejemplo, durante una rueda de prensa celebrada en la sede del Colegio de Farmacéuticos de Las Palmas, expone una situación en la que una persona mayor acude a la farmacia "con unas vitaminas o algún producto porque dice que está algo despistado" o "cuenta que ha ido al oculista porque tiene alguna dificultad en la visión".

El programa busca ofrecer orientación con la cercanía del personal en barrios o entornos rurales

Gómez prosigue: "Y nosotros, que lo conocemos desde hace mucho tiempo, vemos que está descuidando un poco sus hábitos de higiene. Ahí vamos atando cabos y con el conocimiento que tenemos de medicamentos, de enfermedades y síntomas, podemos hacer esa detección precoz tan importante".

La importancia de las familias

El programa no solo se centra en las personas con alzhéimer, también pone el foco en ayudar a las familias. "Necesitan apoyo para saber cómo trabajar en su casa. Nadie les ha explicado cómo deben actuar y convivir con el enfermo de alzhéimer", apunta

Gómez ejemplifica la posibilidad de que acudan a las farmacias para contar que han percibido comportamientos atípicos. "Cosas que se pueden tildar de manías de viejo", añade Gómez, pero "hay que mirar un poco más allá, porque quizá tenemos la responsabilidad de ayudar a ralentizar enfermedades".

Regidor resume que los profesionales farmacéuticos intentarán "ofrecer una orientación o indicación a las personas que acudan en una situación en la que haya sospecha de algún tipo de demencia. Vamos a colaborar con el Colegio para mejorar la detección o sospecha del deterioro cognitivo y, con ello, intentar paliar la dificultad del diagnóstico".

Discriminación

El presidente de la Asociación Alzheimer Canarias explica que hay dos razones que determinan la complejidad para diagnosticar la enfermedad. Una es el edadismo, es decir, "la discriminación a las personas mayores por su edad", que afecta especialmente a la salud o, en otras palabras, "la no atención adecuada a los enfermos por su edad". Y, por otro lado, Regidor ahonda que la discriminación genera un estigma en la persona que lo sufre que le lleva "a no decirlo, a ocultarlo, quizá por vergüenza".

La iniciativa también va digirida a prestar apoyo a familiares de las personas que padecen el trastorno

En este punto, Regidor aclara que no existen fármacos definitivos para tratar la enfermedad y, si existieran, considera que se deberían aplicar durante las primeras etapas. "La enfermedad se caracteriza por las muertes de las neuronas, que no se pueden reproducir ni replicar. Si dejamos avanzar mucho tiempo la enfermedad, la mortalidad también avanza y la recuperación será menor", indica.

Estimulación

Si se descubre la enfermedad en un estado primario, es posible "hacer actividades de estimulación cognitiva de manera que se ralentice el deterioro", como mejorar la salud cardiovascular, hacer ejercicio, una dieta sana y potenciar actividades intelectuales y sociales como la lectura, el aprendizaje de idiomas o tocar instrumentos musicales. "Lo que no hay que hacer es ayudarlos a olvidar, sino todo lo contrario, intentar evitar que sigan olvidando. Es una tarea importante y lo que intentamos hacer", subraya.

La Asociación

Regidor recuerda que la Asociación Azlheimer Canarias surgió hace 29 años por la preocupación de las familias respecto al cuidado y atención de quienes padecen la enfermedad. El colectivo cuenta con 4.500 socios y 130 trabajadores, desde psicólogos o trabajadores sociales a fisioterapeutas.

Además de ofrecer atención domiciliaria, también cuenta con un centro residencial y, desde que el Cabildo de Gran Canaria le cedió el antiguo hospital dermatológico, un centro de día, junto a tres microbuses. En estos espacios se fomenta la estimulación cognitiva constante que en muchas ocasiones no es posible prestar en los hogares de forma adecuada. "También es importante la convivencia, que no estén solos y el centro se convierte en un lugar conocido en el que se sienten tranquilos", concluye Regidor.