Entrevista | Adrián Neyra Psiquiatra

Adrián Neyra: «A raíz de la pandemia, asistimos entre a un 30 y un 40% más de pacientes»

El doctor Adrián Neyra, psiquiatra responsable del Programa de Adicciones del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, hace hincapié en el aumento de pacientes que se ha registrado en las áreas de Salud Mental, a raíz de la pandemia de coronavirus. Según informa el facultativo, los cuadros más frecuentes están relacionados con la ansiedad y la depresión, si bien esta última es más prevalente, sobre todo entre las mujeres.

El doctor Adrián Neyra en el servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.

El doctor Adrián Neyra en el servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín. / Juan Castro

La pandemia de coronavirus ha causado un gran impacto en la salud mental. ¿En cuánto ha aumentado la cifra de pacientes que asisten con respecto a 2020? 

Aproximadamente, se calcula que ha habido un aumento de entre un 30 y un 40% de pacientes en Gran Canaria. Esto ha implicado que haya planes para aumentar la plantilla de profesionales en las áreas de Salud Mental. Ya desde 2021, se apreció el impacto que provocó la pandemia. De hecho, los casos de depresión se incrementaron en un 28% a nivel mundial y los de ansiedad en un 26%. Otro dato importante es que empezamos a apreciar que los afectados eran cada vez más jóvenes, ya que los trastornos debutaban sobre los 20 años.

¿Cuáles son los cuadros más frecuentes?

Sobre todo, los que están relacionados con los trastornos del ánimo. La ansiedad y la depresión son los más prevalentes, si bien esta última es la más frecuente, especialmente entre las mujeres. Y es que la población femenina tiende a deprimirse el doble que la masculina. Antes de la pandemia, se calculaba que una de cada cinco mujeres se deprimiría a lo largo de su vida. Ahora estamos pendientes de conocer los nuevos datos, pero se prevé que aumentará la cifra. 

¿Por qué es más común este trastorno entre las mujeres?

Se han valorado varios factores. Por un lado, se sabe que las mujeres son más sensibles al estrés del entorno y que a nivel biológico el cerebro es diferente al de los hombres. Por otro, se habla de que ellas sufren una mayor presión social, más discriminación laboral y de que son las principales víctimas de abusos sexuales en la infancia. También se ha comprobado que el momento en que la mujer es más sensible a la depresión es cuando entra en la menopausia. En esta etapa se reduce la producción de estrógenos, lo que las hace más vulnerables a la depresión. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 5% de la población tiene depresión. ¿A qué edad suele debutar este trastorno?

A los 20 años, aproximadamente, pero hay que tener en cuenta que ese 5% del que habla la OMS hace referencia a ambos sexos. Ahora bien, si disgregamos el dato, las mujeres representan el 7% y los hombres el 3,5%. El mayor problema es que la depresión tiende a volver en un porcentaje muy alto de casos, por lo que si el conflicto debuta a los 20 años, es muy probable que a los 30 aparezca de nuevo. Desgraciadamente, este trastorno se suele hacer crónico. 

"Los casos más frecuentes son los que están relacionados con los trastornos del ánimo"

¿Esto quiere decir que no se puede llegar a curar?

No, la depresión se puede curar. Sin embargo, en un porcentaje que ronda entre un 20 y un 30% de los casos se cronifica, sobre todo si no se recibe tratamiento farmacológico y psicológico a tiempo. La cuestión radica en el número de episodios depresivos que se ha tenido. En este sentido, si se ha sufrido un primer episodio, hay un 20% de posibilidades de padecer un segundo. Si ya se ha tenido un segundo, hay un 60% de probabilidades de padecer un tercero. 

¿La terapia farmacológica siempre debe ir acompañada del abordaje psicológico?

Es lo recomendable, ya que es lo que mejor resultado ha dado hasta el momento.

¿Cuáles son los principales síntomas que pueden alertar de la presencia de este problema de salud mental?

La depresión se diagnostica cuando los síntomas están presentes al menos dos semanas y todos los días. La sintomatología principal es la sensación de tristeza y la incapacidad de sentir placer, que es lo que se denomina anedonia. Otras señales características son la ganancia o la pérdida de peso, el aumento o reducción del sueño y la aparición de ideas de suicidio o de sentirse inútil o culpable. 

¿Esta patología siempre suele ir de la mano de la ansiedad y el estrés?

Lo cierto es que casi la mitad de las personas que sufren depresión suele tener ansiedad asociada, lo que hace que la depresión sea más grave. Además, es habitual que los primeros episodios de depresión aparezcan en los momentos en los que hay una mayor carga de estrés. Por eso, es importante mantener una correcta higiene de la salud mental y saber parar a tiempo, realizar actividades placenteras y hacer ejercicio físico. 

"El momento en que la mujer es más sensible a la depresión es cuando entra en la menopausia"

¿Cree que la sociedad actual tiende a culpar a las personas que sufren depresión?

Muchas gente cree que la depresión solo afecta a las personas débiles y apela a la fortaleza. Este concepto es absurdo cuando hablamos de depresión, porque es una enfermedad como cualquier otra. Nosotros no hacemos alusión a la fortaleza, sino a la resiliencia, que es la capacidad que tiene cada uno de llevar bien los golpes que da la propia vida y de recuperarse. Un artículo muy reciente desvela que los jóvenes en España son las personas que están más concienciadas con los problemas de salud mental, por lo que confío en que las futuras generaciones no culpen tanto a las personas por deprimirse. 

Sin embargo, también han aumentado los trastornos de salud mental entre la población infantojuvenil...

Es cierto, pero no sabemos el porqué. En realidad, puede ser porque estemos diagnosticando mejor estos problemas o porque, en efecto, haya muchos más casos. En ocasiones. estos son fruto de la presión que se ejerce en las redes sociales. A mí, personalmente, uno de los asuntos que más me preocupa en este tramo de edad es el acoso escolar, pues ha llevado al suicidio a varios adolescentes en este país. Me inquieta mucho el hecho de no saber abordarlo a tiempo. 

En base a los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2022 se produjeron 223 suicidios en Canarias. El cómputo ha aumentado con respecto a 2020, cuando se registraron 208, una cifra que se consolidó como la más elevada de los registros del organismo. ¿Cuáles son las principales causas que llevan a las personas a quitarse la vida?

La principal causa asociada al suicidio es la depresión. Aquí, la anedonia juega un papel fundamental, pues si no se siente placer en ningún momento, la vida pierde todo el sentido. Tampoco es desdeñable la sensación de desesperación que acontece en diferentes momentos de estrés, ya que puede desembocar en un acto suicida para escapar de esa situación. 

Desde la Consejería de Sanidad se ha reforzado la atención a la salud mental y se han puesto en marcha acciones para reducir estos actos. ¿Cree que son suficientes?

Sin duda, ya se ha dado un paso adelante. Ahora mismo estamos empezando a hacer un seguimiento telefónico a los pacientes que han estado en Urgencias por ideas o intentos de suicidio en las áreas de Salud Mental y en Atención Primaria. El propósito es que se sientan apoyados y averiguar si necesitan ayuda. Estamos avanzando, pero desde luego siempre se puede hacer algo más. Una de las iniciativas que se puede llevar a cabo es el desarrollo de un programa específico de atención a las personas con riesgo de suicidio. 

¿Qué combinación de factores se tiene que dar para solicitar ayuda profesional de forma precoz?

Hay que tener claro que siempre que una persona se sienta desbordada en su día a día tiene que pedir ayuda. El primer paso es acudir a Atención Primaria, que es el ámbito donde se detecta la mayor parte de casos. Después, el médico valorará si el paciente debe ser derivado o no a una Unidad de Salud Mental. 

Con respecto a las adicciones, ¿han aumentado de forma considerable a raíz de la crisis sanitaria?

Al principio, sí. En 2020, hubo un aumento general en Europa de consumo de alcohol, tabaco y cannabis después del confinamiento. En 2021, las cifras se normalizaron, pero volvieron a aumentar en 2022. De este modo, se calcula que entre 2010 y 2020 se ha incrementado el consumo de sustancias ilegales en el mundo en un 13%. Si seguimos este ritmo, una de cada siete personas habrá consumido drogas ilegales en 2030. El problema es que cada vez hay más sustancias ilegales y que cada vez es más fácil conseguirlas por la conectividad. 

España es el país del mundo con mayor consumo de benzodiacepinas. ¿Están trabajando en alguna iniciativa para hacer frente a este problema?

Estamos muy preocupados, y más aún sabiendo que Canarias se sitúa por encima de la media nacional. Hay varios programas destinados a solucionar esta situación y, de hecho, yo estoy implicado en uno de ellos. Básicamente, consiste en trabajar en la reducción del consumo de benzodiacepinas con los médicos de cabecera. El problema no es pautar estos fármacos, que son muy buenos para lo que están indicados, sino prolongar su uso por más de tres meses.