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La familia que surfea unida...

Los gemelos Gary y Bentor, de La Garita, cogen olas con su padre desde que tenían nueve años

De izquierda a derecha, Gary, Juan Carlos González y Bentor en la playa de Las Canteras. JUAN CARLOS CASTRO

Gary y Bentor González, vecinos de La Garita, son dos hermanos gemelos apasionados del mundo del surf. De esos para los que significa mucho más que un simple deporte; para ellos, es una forma de vida y una manera de evadirse del resto del mundo. "Cuando estás en ello dejas de pensar en todo y solo te centras en la siguiente ola que vas a coger, lo demás no importa", comenta Bentor. Los dos han participado en competiciones, y han llegado a ganar, incluso, campeonatos de Canarias y pruebas a nivel nacional. Sin embargo, desde hace algún tiempo solo lo practican por cuenta propia: "Hay menos patrocinadores, que son imprescindibles para dedicarte a esto a nivel de competiciones; pero, encima, nos satisface más ir por nuestra cuenta y elegir las playas con las olas que nosotros queremos", aclara Gary.

De hecho, cualquier punto de la Isla es perfecto para ellos, siempre y cuando las olas acompañen. Eso sí, "La Garita es un buen sitio para hacer surf, a pesar del viento, porque suele haber buenas olas", indica el joven.

En cualquier caso, esta es para ellos una afición que, en cierto modo, han "heredado". Y es que su padre, Juan Carlos González, se dedica al surf desde que tenía 12 años, cuando empezó con sus amigos en El Confital. "No teníamos tablas, sino que aprovechábamos las panas que tiraban en los muelles", recuerda. Desde entonces, aunque nunca ha parado de coger olas, actualmente es algo que hace de forma más esporádica, si bien va de vez en cuando con sus hijos.

Cuando los gemelos tenían nueve años, su padre los llevó por primera vez en esta aventura, en concreto a la playa de Maspalomas, donde cogieron su primera ola, un recuerdo que nunca se borrará de sus memorias. "Las siguientes olas que cogimos ni nos acordamos, pero de la primera sí porque fue especial", apunta Bentor, que admite que ir los tres juntos a surfear es prácticamente como una tradición familiar, "y poder ir con nuestro padre supone un punto extra de motivación para nosotros".

De todos modos, nunca sintieron que el surf fuese algo que empezaran a practicar a la fuerza, sino todo lo contrario. "Siempre nos había llamado la atención", afirma Bentor, que también reconoce que los ha unido más a los tres.

Aunque a ambos se les daba también el fútbol, comenzaron a percatarse de que el surf "nos daba algo que el fútbol no conseguía que sintiéramos", señala Gary. "Es que la relajación que tienes cuando acabas de hacer surf no te la da ningún otro deporte", agrega Juan Carlos.

Fue a partir de los 15 años de edad cuando los dos hermanos se dieron cuenta definitivamente de que lo que verdaderamente les entusiasmaba era practicar el surf, y desde entonces no han podido parar. "Al principio cogíamos la tabla de nuestro padre hasta que luego ya nos compró una a cada uno", cuenta Gary, antes de que le interrumpa su padre desvelando, entre risas, que "ahora es al revés", haciendo referencia a que, en las pasadas Navidades, "fueron ellos quienes me regalaron una tabla a mí".

Asimismo, Bentor y Gary son, desde hace cuatro años, instructores de la escuela University Surf School de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, en la que imparten lecciones tanto teóricas como prácticas. Ambos cuentan además con un mismo entrenador personal, Óliver Cruz, gracias a quien, reconocen, han dado un salto de calidad como surferos.

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