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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Entrevista a Hacomar Pineda

"Se habla con normalidad del sida, pero si toca de cerca es diferente"

"Es una obra basada en el amor, la tolerancia y el respeto hacia aquellas personas que son distintas", afirma sobre su libro el escritor teldense

Hacomar Pineda Castellano. LP / DLP

Es su primera obra literaria, ¿cómo se le ocurrió darle vida?

Siempre me he implicado mucho en temas sociales y un día me interesé pos las personas que sufren VIH y aunque es una enfermedad que ha avanzado mucho en cuanto a tratamientos y demás, creo que tiene que ser muy duro para ellas, sobre todo por el estigma que existe en la sociedad por el miedo a mantener relaciones con chicos o chicas que la padecen.

¿En qué basa el título elegido?

Sabemos que el VIH se va comiendo las defensas de los que lo padecen, además, hoy en día parece que todos estamos a la defensiva y al ataque y decidí cambiar el refrán que dice que la mejor defensa es un buen ataque, por La mejor defensa es un buen amor. La novela trata de un chico que se entera que es cero positivo y, por casualidades de la vida, se encuentra con otro y entre ellos surge una relación íntima y se ayudan mutuamente. Uno de ellos se enfrenta a ese estigma del que hablo y el otro a las etiquetas sobre su sexualidad.

Una historia inventada y basada en el amor.

En el amor, en la tolerancia hacia los demás y en el respeto hacia las personas que son diferentes. Creo que el tema del sida es bastante mediático y se habla con normalidad, pero cuando alguien se entera de que otro lo padece y toca de cerca, es habitual una reacción distinta.

¿En qué momento empieza a escribirla?

Hace unos dos años, cuando conocí a un chico que era cero positivo y me contó su experiencia, los problemas que tenía a raíz de ello, como se sentía y la impresión que le había causado enterarse, puesto que hacía poco que se lo habían diagnosticado. Mi reacción fue apoyarlo, decirle que la vida sigue y lo que sueles expresar cuando te enteras de algo así, y por ahí empecé escribiendo. Tardé dos años en acabarla y aquí está, aunque no estuve escribiendo todo el tiempo, sino que también dediqué mi tiempo a cosas relacionadas con la pintura, el teatro y otras de la rama artística, porque soy muy artista para todo.

¿Le enorgullece ser el creador de una obra que puede ayudar a muchas otras personas?

Sí, esa era la idea. Cuando empecé quería plasmar una historia que diera visibilidad al tema y, además, hacer que hubieran personas que se sintieran identificadas con alguno de los personajes. Además, transmitir que al igual que en el mundo hay gente mala, también la hay muy buena que está dispuesta a tenderte una mano.

¿Quiere seguir escribiendo?

Quiero disfrutar del estallido de esta obra, pero tengo en la cabeza otras ideas que no tienen nada que ver con esto. Me gustaría escribir algo fantástico y como soy de Canarias, quiero escribir una historia sobre siete islas de fuego, y estoy en el proceso de crear a los personajes y el transcurso del relato.

El arte engancha.

Sí, soy bastante inquieto en ese sentido. Siempre me ha gustado mucho el teatro, el cine, la música y tengo dentro esas inquietudes artísticas que nunca he llegado a explotar del todo. Muchas veces por vergüenza, por si no soy lo suficientemente bueno o no gusto, pero como voy cumpliendo una edad parece que la vergüenza da un poco más igual y pienso que hay que hacer lo que queramos y disfrutar de ello.

¿Por qué ha elegido Telde para presentarla?

Soy de Telde, me crié y estudié aquí hasta que me fui a Granada, y la editorial que me ha dado esta oportunidad, Seleer, me propuso presentarla donde nací. Soy andaluz de corazón por los diez años que viví en Granada, pero sobre todo canario y de Telde y es un orgullo hacerlo en mi ciudad con mi familia.

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