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Tribunales

El acusado de abusar de mujeres en entrevistas de trabajo niega los hechos

El procesado de 69 años asegura que una de las víctimas se le insinúo y él se dejó llevar

El acusado de abusar de mujeres en entrevistas de trabajo niega los hechos

El acusado de abusar de mujeres en entrevistas de trabajo niega los hechos

El acusado de abusar sexualmente de tres mujeres en Telde mediante entrevistas de trabajo negó los hechos y aseguró que una de las víctimas se le insinúo y él se dejo llevar.

En la primera sesión del juicio que se sigue contra Fernando M. C., en la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas por, supuestamente, abusar de dos mujeres y agredir sexualmente a una tercera, el encausado manifestó este jueves que se dedicaba a publicar ofertas de trabajo y entrevistar a los candidatos para otras empresas o personas y que les atendía en su despacho que quedaba en su vivienda en Telde.

"Soy titulado en publicidad y por eso me dedico reclutar personal para terceros, no he buscado empleados para mí", narró el acusado a la vez que dijo que no recordaba muchas cosas porque todo sucedió hace unos tres años. Además, indicó que las afectadas pusieron las denuncias meses después de acudir a su domicilio tras ver las noticias de que una mujer le denunciaba por agresión sexual. "Se animaron a hacerlo para obtener una compensación económica", apostilló.

De igual forma negó tener una cama en su despacho como aseguraron las víctimas y un policía y declaró que una de ellas le pidió ir al día siguiente para que él la conociera mejor. "Me dijo que vendría al día siguiente para darme más datos", aseveró y, al ser cuestionado por el magistrado presidente Emilio Moya, respondió que la afectada insistió regresar porque "estaba muy interesada en el trabajo y quería que la conociera mejor para que yo la seleccionara".

Igualmente, al ser cuestionado por el fiscal respecto a su condena anterior por un delito de abusos sexual, Fernando M. C., recalcó que puede ser debido a un grupo de narcotraficantes que "se ha inventado estas historias y enviado a mujeres a su casa para posteriormente realizar las denuncias falsas" ya que él ha hecho campañas antidrogas. También aclaró que se declaró culpable en el juicio anterior ya que tiene una sordera del 50%, no llevaba puesto su audífono y su abogado se lo recomendó pese a tener una carta en la que la denunciante hablaba bien de él.

En el caso de la víctima que aseguró haber sufrido una agresión sexual por parte del sexagenario, este contó que alguien le dio los datos de la agredida porque él estaba buscando una empleada de limpieza y que cuando ella llegó al domicilio se comportó "muy cariñosa y sociable". "Me dio un abrazo y un beso, note que estaba muy cerca de mí e insinuante", reseñó el acusado.

En un momento dado, rememoró que la víctima le dijo que le gustaba el cine y que quería ver una película, por lo que él la invitó a ver una. "Ella salió del despacho y yo me quedé viendo la tele, ella se acercó a mi cama mostrándose insinuante y cariñosa por lo que yo me dejé llevar. Acto seguido se montó sobre mí y mantuvimos relaciones sexuales", enfatizó.

Sin embargo, esta última afectada contó entre lágrimas que había acudido ese día para comenzar a trabajar como interna en casa del procesado tras mantener conversaciones telefónicas en días previos. La víctima dijo que él se comportó amable con ella desde el primer momento y que este le dijo que dormirían en la misma cama al caer la noche, aún así no tuvo miedo porque estaba acostumbrada a cuidar a personas mayores. "En un momento empezó a toquetearme y yo le pedí que parase, cuando me di cuenta ya me había quitado la ropa mientras me decía que era bonita. Yo me quedé en shock y completamente acobardada", lamentó la mujer que, según la acusación, se encontraba en situación de vulnerabilidad para el momento de los hechos al carecer de empleo y tener tres hijas a su cargo, además, en ese momento no tenía ninguna entrada económica y carecía de dinero para regresar a su casa tras la agresión por lo que tuvo que esperar al día siguiente para poder marcharse.

El fiscal solicitó un total de 17 años de prisión por dos delitos de abusos sexuales y uno de agresión, aunque entiende que tras la no comparecencia de una de las agraviadas, el investigado resulte absuelto por uno de los delitos de abusos. Mientras que la defensa pidió libre absolución y aseguró que la víctima de agresión se contradice y que, además, tiene un trastorno depresivo que le obliga a medicarse. Respecto a los otros testimonios apuntó a que se debían a un interés de obtener compensación económica. El juicio ha quedado visto para sentencia.

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